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El director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), Daniel de Alfonso, interviene en el Parlamento catalán par aclarar sus conversaciones con el ministro del Interior.

El Parlamento catalán choca con obstáculos legales para cesar a De Alfonso

La normativa no prevé la posibilidad de destituir al director de Antifraude por "falta de confianza" o "deslealtad", y las grabaciones no podrán ser utilizadas judicialmente para argumentar negligencia por ser ilegales

Redacción
2 min

El Parlamento catalán puede tener más problemas de los previstos para destituir al director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC), Daniel de Alfonso, a pesar de que esa es la intención de todos los partidos, excepto el PP, tras el escándalo de filtración de las grabaciones de sus conversaciones con el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz.

Según recoge este domingo El Confidencial, el problema radica en que la dirección de la OAC no es un cargo de confianza y, según la ley, no se puede apelar a la "falta de confianza" o a la "deslealtad" para justificar su destitución, como argumentan los partidarios de su cese.

La ley favorece a De Alfonso

La normativa vigente exige alegar "negligencia notoria y grave" para poder relevar al director de la OAC antes de que finalice su mandato, que es de nueve años --a De Alfonso aún le quedan cuatro más, puesto que fue designado en 2011--. Y, según fuentes jurídicas, es difícil que se pueda apelar a un comportamiento negligente basándose en unas grabaciones que se realizaron de forma ilegal.

Cualquier tribunal rechazaría las conversaciones como pruebas. Y De Alfonso ya ha anunciado que no piensa dimitir y que, si hace falta, acudirá a la justicia para defenderse.

Así las cosas, algún grupo está valorando la posibilidad de descolgarse en la votación de la Cámara catalana para destituir a De Alfonso que está prevista para el pleno de este miércoles puesto que, de no hacerlo, podría incurrir en prevaricación, al adoptar una decisión ilegal a sabiendas.