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Pedro Sánchez (PSOE) y Miquel Iceta (PSC), en un acto electoral.

El pacto del PSOE con Ciudadanos pone a prueba al PSC 

La ausencia de referencias al desafío independentista complica la estrategia de los socialistas catalanes, que preferían un pacto con Podemos

María Jesús Cañizares
4 min

Oficialmente, el apoyo del PSC a la estrategia de pactos de Pedro Sánchez es granítica y así lo demostrarán en la consulta a la militancia del PSOE que se celebrará hoy. Pero los dirigentes del socialismo catalán no esconden su desencanto ante un pacto entre PSOE y Ciudadanos, que complica la suma de Podemos, y que dificulta la estrategia política en una plaza tan complicada como Cataluña.

A la espera de lo que pueda suceder la semana próxima, pues la esperanza de que Pablo Iglesias se sume finalmente al acuerdo no se ha perdido, el independentismo catalán pretende haberse cargado de razones para asegurar que el futuro panorama español será “más de lo mismo”, es decir, inmovilismo respecto al derecho a decidir que reivindican un amplio número de catalanes. Para el PSC, nunca ha sido fácil “elegir entre mamá y papá”, como dice Miquel Iceta, pues la presión nacionalista por un lado y la resistencia de los barones del PSOE a cualquier tipo de concesión a Cataluña, ha obligado a los socialistas catalanes a hacer difíciles equilibrios. Los bandazos entre el soberanismo de Pasqual Maragall y el federalismo que ahora promueve el PSC se ha saldado con una sangría de votos y el éxodo de dirigentes catalanistas que pusieron al partido al borde del cisma.

Reforma federal

Con Iceta al frente del partido, el PSC se encomienda ahora a una reforma federal de la Constitución que reconozca el carácter plurinacional de España. Sin embargo, el pacto entre Pedro Sánchez y Albert Rivera solo hace una referencia muy genérica a la reforma constitucional. Nada se dice sobre cómo afrontar el desafío secesionista catalán, que sigue su curso con Carles Puigdemont al frente de la Generalitat.

“Me gustaría que se hubiera fijado la posición de la estrategia a seguir (en Cataluña), pero eso lo hará el candidato a La Moncloa en el debate de investidura", ha dicho Iceta, quien admite que el pacto es insuficiente.

Prudente en sus recientes manifestaciones públicas, el primer secretario de los socialistas catalanes no había escatimado críticas hacia Ciudadanos durante sus sesiones parlamentarias con la finalidad de desmarcarse de un partido contrario a la inmersión lingüística y al reconocimiento de Cataluña como nación que defiende el PSC. Iceta, a diferencia de otros líderes territoriales del PSOE –forma parte de la ejecutiva federal—siempre se ha mostrado leal con Pedro Sánchez, huyendo de las diatribas de otros barones. Que el acuerdo excluya a Podemos, formación que sí aborda el problema catalán aunque con métodos no aceptados por el PSOE, ha supuesto un revés para el PSC.

"Renuncias excesivas"

Mucho más explícita respecto a las consecuencias del acuerdo ha sido la viceprimera secretaria del PSC, Núria Parlon,  quien considera que se han hecho "renuncias excesivas" que "diluyen" el programa socialista y, en el caso de Cataluña, dejan al PSC en una posición "débil". 

"No es un buen acuerdo, ni para garantizar la investidura ni para garantizar un programa de gobierno reformista. Es verdad que en una negociación siempre hay renuncias, pero en este caso han sido demasiadas", ha señalado la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona).

Por su parte, la portavoz del PSC, Esther Niubó, confesó que “es evidente que a pesar de que las preferencias de una parte importante de la militancia seguramente sería más hacia Podemos o hacia la izquierda, se trata de sumar y dotar de estabilidad al Gobierno, cosa que seguramente con solo uno de esos partidos sería más complicado”.