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Jordi Sánchez en el Parlament. La investidura de Sànchez, la nueva teatralización del independentismo / FOTOMONTAJE DE CG

El independentismo teatraliza ahora con Sànchez

Puigdemont apuesta por Sànchez como candidato para aprovechar que Naciones Unidas se interesa por sus derechos políticos, pero ya se piensa en Artadi o Solsona

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Forzar al Tribunal Supremo a que se retrate, y seguir con el guión. Es lo que pretende ahora el bloque independentista, que apuesta por la candidatura de Jordi Sànchez, aprovechando que una comisión de Naciones Unidas ha pedido que se respeten los derechos políticos de Sànchez. Pero esa no es la estación final, lo que se pretende es agotar las vías para que el Supremo se ‘moje’ y, en el último momento, optar por Elsa Artadi o por Marc Solsona como candidatos a la Generalitat, sin forzar unas nuevas elecciones.

Eso es lo que la mayoría independentista pretende y ha manifestado en el pleno de este jueves en el Parlament. El propio Carles Puigdemont lo ha constatado a través de una carta en la que señala que se debe “aprovechar” la circunstancia de Naciones Unidas. “Estamos ante una oportunidad, sin precedentes, que debemos aprovechar jurídica y políticamente en la defensa de nuestra causa a nivel internacional. Hay que exigir al Estado español el cumplimiento de las medidas de las Naciones Unidas y preservar los derechos del diputado Jordi Sànchez como candidato a la Generalitat”, señala en la misiva redactada desde la cárcel en Alemania.

Artadi o Solsona

Sin embargo, ese no es el plan final de la mayoría independentista. En las últimas horas, Junts per Catalunya y Esquerra Republicana han interiorizado que no pueden aventurarse con la convocatoria de unas nuevas elecciones. Y, en el último momento, se acabará presentando un candidato. Mientras el PDeCAT desea que sea Marc Solsona, el núcleo de diputados que rodea a Puigdemont se inclina por Elsa Artadi. Esquerra espera el resultado de esas opciones, asumiendo que las debe tomar Junts per Catalunya.

Por ahora, en todo caso, gestos y teatralización con el objeto de poner en cuestión las instituciones del Estado y en concreto del Tribunal Supremo.