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El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo (en el centro) durante una conferencia en Barcelona / CG

El Gobierno baja el tono ante el referéndum: "Nadie ha dicho que se vayan a precintar los colegios"

Enric Millo promete "diálogo, firmeza y proporcionalidad" como respuesta al desafío secesionista

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El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha asegurado que “el diálogo ha venido para quedarse” en alusión al desafío independentista. Y ha prometido que el Ejecutivo español “no fallará a los catalanes”, pues responderá al referéndum “con firmeza, proporcionalidad y equilibrio. Ningún derecho individual será vulnerado”. De esta forma, quien fue ungido como "los ojos y los oídos" de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría en Cataluña, ha rebajado el tono del discurso del sector más duro del PP respecto a una respuesta "coercitiva" al procés. Y ha subrayado que ningún miembro del Ejecutivo ha manifestado oficialmente que se vayan a precintar los colegios electorales si se lleva a cabo la votación secesionista.

Millo ha pronunciado una conferencia en un desayuno organizado por Nueva Economía Forum. En este foro, el dirigente popular se ha referido a la operación contra exdirigentes de CDC supuestamente implicados en el cobro de comisiones del 3% por adjudicación de obra pública. Ha asegurado que “aquí nadie persigue a las personas por sus ideas. El señor Rodrigo Rato fue detenido una semana antes de las elecciones municipales. Debemos defender la independencia de la Justicia”.

Los Mossos y los actos del lunes

Confía en que, el próximo lunes, no se produzcan actos de violencia para impedir que el expresidente Artur Mas llegue a juicio, pero ha recordado que evitarlo compete a los Mossos d’Esquadra. Tal como ha publicado hoy Crónica Global, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) pretende que la masa ciudadana ejerza la resistencia pasiva para forzar un acto de desobediencia y encumbrar a Artur Mas como presidenciable.

“El diálogo ha venido a quedarse. Ese es el potente mensaje de madurez que hemos lanzado a Europa y a los ciudadanos, porque necesitan recuperar la confianza”, ha explicado el dirigente popular.

Ha contrapuesto esta apuesta por el diálogo, consenso y puntos de acuerdo, con las políticas populistas del independentismo, basadas, ha dicho, en la búsqueda de un enemigo exterior y erigirse en el único representante del pueblo. “Fue muy estimulante ver el baño de realidad al que se sometió el presidente Carles Puigdemont en un programa de televisión, donde los ciudadanos le plantearon los problemas reales. Eso es lo que hay solucionar, no crear conflictos inexistentes”, ha añadido.

En su opinión, la mayoría de los catalanes se sienten también españoles, por lo que “no tenemos un conflicto contra nosotros mismos”. “El supuesto problema entre Cataluña y España es, en realidad, un problema entre administraciones”, ha subrayado.

El síndrome del 50% más uno

Respecto al choque de trenes que plantea el referéndum, ha asegurado que el “Gobierno sigue muy de cerca las acciones. Estamos preparados para reaccionar con firmeza y proporcionalidad si se diera el caso. Hay que buscar el punto de equilibrio. Este Gobierno no les fallará a los catalanes y garantizará que nadie esté por encima de la ley. Seremos firmes, no permitiremos ni listas negras ni coacciones a los funcionarios”.

Millo ha apostado por abandonar las grandes gesticulaciones y la épica, y volver a colaborar entre las administraciones. “El referéndum que proponen, además de ser ilegal, ¿qué tiene de ilusionante? Crear bloques entre catalanes es una gran irresponsabilidad, no nos merecemos una Cataluña de vencedores y vencidos, ni caer en el síndrome del 50% más uno. ¿Eso es evolución o retroceso?”, ha reflexionado.

El delegado del Gobierno ha pedido a Puigdemont que salga de su “zona de confort” y enderece el rumbo de su hoja de ruta.

“Ante un escenario de colisión, el Gobierno quiere buscar otras vías de solución. Los ciudadanos nos piden acuerdos y diálogo leal entre administraciones”, ha concluido.