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Antoni Martí, primer ministro de Andorra y líder del partido Demócratas de Andorra (DA) / FOTOMONTAJE DE CG

El Gobierno de Andorra se tambalea por sus sombras

El partido liberal, segunda fuerza en el Consell, intenta aprovechar la división dentro del partido en el Gobierno y forzar una moción de censura contra Antoni Martí

29.10.2016 00:00 h.
6 min

El Gobierno de Andorra se mueve sobre arenas movedizas. La ejecutiva de los Liberales ha encargado a su grupo parlamentario que presente una moción de censura contra la gestión de Antoni Martí. Cuenta con ocho de los 28 representantes del Consell General del Principiat y la aritmética juega en su contra, pero pretende aprovecharse de uno de los secretos a voces en el país vecino: la división interna en Demócratas por Andorra (DA), el partido del presidente.

“Las desavenencias se explican, en el fondo, por una lucha de poderes”, indica una de las fuentes del país consultadas que pide mantenerse en el anonimato. El Ejecutivo funciona más como una tríada que como un Gabinete con áreas repartidas, añaden. Martí confía en sólo dos personas, y lo hace a ciegas: el ministro de Exteriores, Gilbert Saboya, y el polémico responsable de Finanzas, Jordi Cinca.

Sombras incómodas

Hay varios ministros y miembros del grupo parlamentario que aspiran a tener más peso en las decisiones que se toman en Andorra. Se le debe sumar, según otros interlocutores, que las sombras de su gestión incomodan.

La principal: el caso BPA y sus derivadas. Siempre se defendió la excelencia de la toma de control y el proceso de venta, pero el escándalo en la elección de un fondo buitre de dudosa reputación para colocar Vall Banc, la entidad que se creó para quedarse con los activos sanos, sumado a que existen unos 300 clientes cuyos ahorros han quedado en el aire porque han sido considerados defraudadores --en la inmensa mayoría de casos, lo que ocurría es que faltaba información en sus expedientes y no se han podido migrar-- y que los activos fuera de balance no se han podido desbloquear, la pulcritud del proceso no está tan clara.  

Recelos por la información privilegiada

Además, crecen los recelos por la presunta información privilegiada que tuvieron ciertos miembros del Ejecutivo sobre la publicación del documento del Fincen (el organismo que se dedica a perseguir el blanqueo internacional desde el Tesoro de EEUU) que propició la intervención de BPA y el proceso de intervención.

Especialmente, tras la decisión del responsable de Administración Pública, Transportes y Telecomunicaciones, Jordi Alcobé, de poner su cargo a disposición de Martí por haber retirado grandes cantidades de efectivo antes de que el Gobierno le pusiera coto. El Ejecutivo decidió mantenerlo, pero el daño ya está hecho y la restitución de su imagen y de las prácticas en la primera línea política es complicada.

El pasado turbio de Cinca

La guinda del pastel la pone el propio Cinca. Él solo. El ministro de Finanzas tiene un pasado turbio que le llevaba a hacer negocios con dictadores y señores de la guerra africanos, a traficar con los llamados diamantes de sangre y a cerrar negocios como mínimo poco éticos, señalan las mismas fuentes.

Todo ello salió a la luz a raíz de los papeles de Panamá e incluso le propició una querella criminal por parte del empresario Joan Samarra que fue inadmitida a trámite por una cuestión de territorialidad. El Juzgado de Instrucción número 26 de Barcelona consideró que el caso se debería dirimir en Andorra y no en Cataluña. Martí ni siquiera le ha dado un toque de atención. Más, si se tiene en cuenta que fue el artífice del plan BPA.

División en los liberales

La ejecutiva de los liberales cuenta con que podrá sumar los tres representantes del Partido Socialdemócrata de Andorra, los dos de Socialdemocrácia y Progreso y algunos de los 15 diputados de DA.

El principal obstáculo para que esta estrategia llegue a buen puerto es que el grupo parlamentario liberal tiene que dar el paso, y las propias divisiones internas de la formación --con las pertinentes sombras de algunos de sus miembros, como la implicación tangencial con negocios ilegales de tabaco o los cargos ejecutivos de los familiares-- complican el tener que dar forma a la demanda del máximo órgano de gobierno del partido.

“El mandato es en firme”, recuerdan otras fuentes andorranas. Implica poner en marcha una bomba de relojería contra el Gobierno del Principado. Decantará la balanza la capacidad que tengan los implicados de convencer a peones de las filas contrarias y no se escatiman esfuerzos en ello. 

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