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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, en una imagen de archivo en el pleno de la ciudad / EFE

El final de la multiconsulta deja a Colau sin oxígeno

Todos los partidos preparan sus candidaturas para derrotar a Colau en las municipales, que no tienen apoyos, más allá de los Comuns

10.04.2018 12:30 h.
4 min

Recta final y sin ninguna tregua. Los partidos han iniciado la cuenta atrás para las elecciones municipales en Barcelona, con un objetivo único: ganar a la actual alcaldesa, Ada Colau, que, tras ser derrotada en la organización de la multiconsulta, se queda sin apenas oxígeno.

La oposición rechazó este lunes la multiconsulta del gobierno municipal de Colau, al cuestionar las preguntas que el consistorio quería proponer a la ciudadanía. Sólo dos preguntas, sobre la remunicipalización del agua, y el cambio de nombre de la plaza Antonio López contó con el apoyo de otro grupo municipal, al margen de los Comuns. La primera, con ERC, y la segunda con la CUP. Pero no prosperaron ni esas dos ni otras dos preguntas sobre el futuro solar ubicado al lado del hotel de Rec Comtal, y la posibilidad de construir más vivienda en el 22@, que, de hecho, fue retirada antes de empezar el pleno.

Sola, sin el PSC

La multiconsulta de Colau se esfuma, y ese era, precisamente, su gran emblema como alcaldesa, con la idea de dar voz a la ciudadanía, en una apuesta por la democracia participativa. Un hecho que ha resultado un fracaso cuando esa democracia se ha querido aplicar en el seno de los Comuns, con preguntas sobre el acuerdo de gobierno con el PSC, que, al final, acabó con los socialistas fuera del consistorio.

Aquella decisión, justificada por Colau por el supuesto apoyo del PSC al 155, dejó a la alcaldesa sin apoyos, contando únicamente con 11 concejales de los Comuns, del todo insuficiente para plantearse una gestión municipal autónoma y posible.

Operación en el Parlament

Colau afronta un último año de mandato totalmente sola. Todos los partidos preparan sus candidaturas para derrotarla. Y el independentismo coquetea con la idea de una lista única, como propone Jordi Graupera, con el propósito de que Barcelona cuente con un alcalde o alcaldesa independentista.

Los Comuns son conscientes de ello, como se ha comprobado también con el proyecto del tranvía por la Diagonal. Aunque pueda haber grupos que apoyen la medida, como Esquerra, no darán luz verde porque nadie quiere sostener, en estos momentos, a Colau.

Con esa situación, los Comuns buscan una salida con Esquerra Republicana, que vinculan al gobierno de la Generalitat. Un posible acuerdo con Esquerra en el Parlament podría suponer un apoyo de los republicanos en Barcelona, pero esa operación sólo sería posible una vez se celebren las próximas elecciones municipales, con todo el panorama más clarificado.

Colaboración con ERC

Algunas aproximaciones se han hecho. El equipo de Colau encargó una especie de programa electoral, con la intención de dibujar la Barcelona de los próximos veinte años, a la Fundació Catalunya Europa, que dirige Ernest Maragall. Se trata de una asociación de intereses entre los Comuns y los exsocialistas, ahora vinculados a Esquerra Republicana. En el plano teórico ese trabajo se ha realizado, pero el apoyo político recíproco queda lejos todavía.

Colau se queda sin oxígeno y debe gobernar un año más, que puede ser agónico, sin apenas medidas que pueda aprobar desde el consistorio.