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Imagen de la sala del juicio del 'procés' en el Tribunal Supremo / CG

La secretaria que salió por la azotea: “Llamé al juez y le dije ‘me tienes que sacar de aquí’”

La funcionaria detalla cómo tuvo que salir por el teatro Coliseum, colindante al Departamento de Economía, desde donde emprendió una huida "a la carrera" hasta un coche no logotipado

06.03.2019 13:10 h.
9 min

No hay fotografías ni grabaciones, pero es una de las imágenes mentales convertidas en icónicas en plena preparación del referéndum del 1 de octubre de 2017: la de Montserrat del Toro, la secretaria del Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona abandonando a través del muro de un edificio anexo, sobre las doce de la noche, la Consejería de Economía que esa jornada había sido registrada en el marco de los preparativos de la consulta.

En su testimonio apoya la Fiscalía parte de sus acusaciones dirigidas a acreditar el asedio y el ambiente hostil que se produjeron en torno al departamento de la Generalitat y, de hecho, la testigo, quien tuvo que permanecer más de 16 horas dentro de la consejería, ha narrado con detalle los incidentes que se generaron a lo largo de ese día a las afueras de las dependencias, cuyo registro comenzó a las ocho de la mañana.

“Había visto lo que me esperaba tras la puerta”

El momento culminante de su declaración ha tenido lugar cuando ha descrito los pormenores de su escapatoria. Tal era lo desbordante de la situación que, sobre las 22.45 horas, decidió llamar al juez instructor de las investigaciones, Juan Antonio Ramírez Sunyer --ya fallecido--: “Me tienes que sacar de aquí. No podemos salir por la puerta principal y no hay opción”, ha recordado que le comentó, tras lo cual el magistrado le dijo que no se preocupase, que haría todo lo que pudiese.

Tras ello, el juez se comunicó con el entonces major de los Mossos, Josep Lluís Trapero, para que facilitase la salida de Del Toro y pusiera para ello “todos los medios” de los que dispusiera. El objetivo: cumplir con las instrucciones del juez en un plazo de media hora “que no pudo ser cumplido”.

“Me ofrecieron primero salir por la puerta principal custodiada por agentes, que me acompañarían hasta el final de la multitud y la primera boca de metro. Ni contemplé esta opción por lo que había visto que me esperaba tras la puerta”, ha sido su contundente confesión. La segunda “oferta”, como ella misma la ha definido, pasaba por facilitarleun pasillo de civiles a cada lado”, a través del cual “podía salir no sé hasta dónde, pero por las mismas razones que rechacé la primera oferta, rechacé la segunda: no podían asegurar que saliéramos como comitiva judicial".

El responsable del teatro se niega a facilitar la salida

Fue en ese momento cuando le ofrecieron salir por el teatro contiguo, el Coliseum, a través de la azotea situada en la segunda planta que, según sus palabras, “equivale a un cuarto piso” y en la que había un acceso que comunicaba las azoteas de ambos edificios con un muro de un metro y medio de por medio. “Aprovechando el final de una función saldríamos mezclados entre el público. Me acompañarían vestidos de paisano, para hacer bulto y ocultarme a la vista”.

La testigo ha detallado que, “como comprenderán”, los Mossos le ayudaron a saltar el muro, del que se vio obligada a descolgarse puesto que en la parte del teatro la altura del mismo era mayor. Y ha continuado: “Me introdujeron por un pasillo a los camerinos del teatro, donde permanecí más de media hora”. El motivo, el “arrepentimiento del responsable del coliseo a la hora de permitir la salida de la secretaria por el inmueble”. No podía volver atrás y tampoco ir hacia delante ante la negativa del responsable” a quien, ha recordado la secretaria, los Mossos lograron finalmente convencer: “Cruzamos el teatro. La función había acabado y el teatro estaba vacío, sólo quedaban los actores y las verjas ya habían sido echadas”. Finalmente, “corrimos hacia la derecha hasta el primer vehículo no logotipado”.

Tensión

Del Toro ha relatado que desde muy pronto empezó a ver que “se estaba concentrando mucha gente y un incidente muy desagradable con un guardia civil”. En concreto, preguntada por el fiscal Javier Zaragoza, la testigo ha explicado que observó cómo “una persona joven se acercaba al guardia civil que estaba custodiando la puerta de acceso, le puso una bandera muy cerca de la cara y me da la sensación de que le escupe. En una hora tenía visos de que se iba a desbordar la situación”.

Sin embargo, ha apuntado que nadie, en ningún momento, intentó ponerse en contacto ella. Y es que otro de los sucesos que tuvo lugar, según su relato, fue la negativa de la intendente de los Mossos d’Esquadra, Teresa Laplana, a enviar efectivos policiales ante la situación que comenzaba a generarse.Todas las comunicaciones se hicieron a través del teniente de la Guardia Civil, responsable de la investigación", ha recordado la secretaria, quien ha señalado que el teniente, tras una conversación con Laplana, le comentó que ésta le había comunicado que era “innecesario” adoptar medidas de seguridad en torno al edificio y que “no tenía por qué decidirse ningún altercado de orden público”.

Dificultades en el interior

Más tarde, en torno a las 11, afirma que comenzó a escuchar proclamas en catalán por megafonía: “Votaremos” y “No saldrán”. “Era un murmullo constante”, ha manifestado Del Toro, pasando a describir las dificultades con las que se encontró durante el registro y cómo los propios guardias civiles que se encontraban fuera de la consejería tuvieron que entrar” ante la aglomeración de manifestantes “en la misma puerta del edificio”. “Era tal que no podían garantizar su propia seguridad".

El testimonio de Del Toro ha crecido en intensidad durante el interrogatorio por parte del representante del ministerio público, ante quien ha manifestado que tuvo oportunidad de ver el exterior y observar “un mar de gente, centenares de personas que llegaban hasta la Plaza Catalunya”, por lo que decidió tomar fotografías para incorporarlas al informe que realizaría sobre los incidentes de la jornada.

“Era imposible salir al exterior”

La testigo ha sido tajante al aseverar que "era imposible pedir comida al exterior”, que “no se podía salir en esas condiciones" y que incluso había “gente aplastada contra el cristal”. “Me asusté al escuchar el impacto de una botella de agua”.

La secretaria del Juzgado, testigo clave en el juicio del procés, ha comenzado a declarar pasadas las 11.00 horas inmediatamente después de que el presidente del tribunal, Manuel Marchena, determinase que la comparecencia no se exhibiría por señal institucional sin que ello suponga una merma en la publicidad del proceso y apercibiese al público de la sala de ser expulsado en caso de utilizar teléfonos móviles u otros dispositivos de grabación durante la comparecencia.

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