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Josep Sánchez Llibre bromea con los cuatro miembros del Gobierno catalán que acudieron a la gala de Foment del Treball / EFE

Las dudas de Quim Torra ante el mundo empresarial catalán

El presidente de la Generalitat cambió de opinión tres veces sobre su asistencia al acto de entrega de los premios Ferrer Salat de Foment de Treball

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Quim Torra, finalmente, no fue a la entrega de los Premios Ferrer Salat que otorga la patronal Foment del Treball. Desde sus portavoces del Palau de la Generalitat se ha filtrado que el president no asistió porque no podía cerrar el acto dado que el Gobierno de España no le dejaba clausurarlo. Sin embargo, la intrahistoria del acto demuestra que mienten, falsean la realidad y ocultan las intenciones de la presidencia de la Generalitat. Esta es la cronología de la crónica de una mentira anunciada.

Josep Sánchez Llibre invitó personalmente a Torra a la entrega de premios en una entrevista que mantuvieron en Palau. En el encuentro, Sánchez Llibre pidió a Torra determinación ante los sucesos que se estaban produciendo en las calles de Barcelona, en las carreteras catalanas y en el transporte ferroviario. La petición no debió sentar nada bien al presidente catalán, quien respondió que no asistiría al acto.

La formación del Gobierno

Pedro Sánchez había confirmado su asistencia por carta hace varías semanas. Sin embargo, el pacto con Podemos y la formación del nuevo Gobierno complicó su agenda, por lo que delegó su presencia en el acto en la ministra de Economía, Nadia Calviño. En paralelo, Moncloa comunicó la presencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles, y de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Pere Aragonés, vicepresidente del Govern, comunicó su asistencia, así como los consellers de Treball, Chakir el Homrani, Territori, Damià Calvet y Empresa, Angels Chacón. Aragonés, preguntado en una entrevista con Carlos Alsina en Onda Cero, sobre el acto de Foment confirma su presencia al margen de la asistencia, o no, del president Torra. En los días previos, Foment del Treball había emitido dos comunicados muy duros con la actitud del Govern ante las algaradas y manifestaciones que estaban perjudicando la economía catalana, sobre todo, el corte de la frontera con Francia.

Cambio de opinión

Media hora después de la entrevista de Aragonés en Onda Cero, la presidencia de la Generalitat confirmó la asistencia de Torra al acto. La sorpresa fue mayúscula en Foment, pero también en la vicepresidencia del ejecutivo catalán.

A partir del jueves pasado, el departamento de protocolo de la Generalitat empezó a exigir a los organizadores del acto que Torra fuera el encargado de clausurarlo. Desde Moncloa se recordó que las normas marcan que la clausura corre a cargo de la persona delegada por el presidente del Gobierno. El tira y afloja duró todo el fin de semana, pero las posiciones no se movieron. Torra sabía que no clausuraba el acto desde el viernes. A pesar de la tensión, todos los ministros y consellers confirman su presencia.

No le echaron en falta

El lunes y 45 minutos antes del inicio de la cena anual de Foment, Torra informa finalmente que no asiste y que delega en el vicepresidente Aragonés. Afirma que no asiste porque es un desplante del Ejecutivo de Pedro Sánchez, pero a pesar del desplante un vicepresidente y tres consejeros de su Govern asisten al acto. Aragonés y Calviño conversaron animadamente durante la cena. No hubo tensión.

Muchos de los empresarios presentes --el 70% del PIB catalán-- no echaron en falta a Torra. Y los que sí lo hicieron hubieran preferido verlo para trasladarle sus quejas. “Seguro que no asistió porque no quería arriesgarse a ser pitado, a que su discurso no fuera entendido por muchos de los que estamos aquí”, afirmaba uno de los presentes.