Menú Buscar
El presidente del Círculo de Economía, Juan José Brugera (i) y el cabeza de lista de Catalunya en Comú, Xavier Domènech / CG

Domènech pide a los empresarios catalanes que se impliquen en un nuevo pacto social

El candidato de los comunes rechaza investir a Puigdemont o a Arrimadas, y apuesta por una mayoría progresista

8 min

Como no podía ser de otra manera, el encuentro entre Xavier Domènech y los empresarios había generado una gran expectación. El cabeza de lista de Catalunya en Comú en las elecciones del 21D debutaba en el Círculo de Economía, donde supo lanzar guiños cómplices con el ideario reformista de esta entidad, pero también llamamientos a que las empresas se impliquen en un nuevo pacto social catalán. El miedo a Podemos y la preocupación por el modelo territorial centraron las preguntas de los asistentes.

Domènech demostró aplomo. “Compartimos el ideario a favor del bien común de Podemos, aunque cada uno tenemos nuestros tonos”. Y "siempre hemos dicho que queremos un referéndum pactado y una España plurinacional”.

Después llegó la pregunta del millón: ¿prefiere investir a Puigdemont, a Arrimadas o nuevas elecciones? “Una investidura que represente unilateralidad o lo que representa Ciudadanos no lo contemplamos, pero sí unas mayorías progresistas”.

Desigualdad social

Domènech ha valorado positivamente anteriores pronunciamientos del Círculo, en el que se apelaba al divorcio entre política y democracia, y al agotamiento político e institucional. En este sentido, ha recordado la apuesta del expresidente del Círculo Josep Piqué a favor de la reforma constitucional en 2013.

“Esas propuestas están vigentes hoy. No hay libertad política sin pacto social, vivimos tiempos convulsos en los que los pactos sociales se han deteriorado mucho”, ha dicho el dirigente de los comunes.

Muy crítico con la desigualdad social, que según ha avisado, se mantiene a pesar de la recuperación económica. “Hemos visto a dos candidatas, Arrimadas (Cs) y Rovira (ERC), que desconocían la tasa de paro en Cataluña en estos momentos”, ha dicho en alusión al reciente debate televisivo. Y ha recordado que el paro afecta a un 30% de los jóvenes y que uno de cada cuatro contratos es precario.

Domènech cree que el Estado autonómico está agotado. “La crisis del encaje de Cataluña en España afecta a todo el Estado autonómico. Un ejemplo es el debate sobre la reforma de la financiación autonómica, pendiente desde 2014, entre otras cosas porque Cataluña no ha participado en las comisiones de negociación”, ha manifestado.

"Ni unilateralidad ni viejas recetas"

Ha criticado “la irresponsabilidad de las hojas de ruta unilaterales que nos han acompañado hasta ahora”, pero “las viejas recetas, basada solo en el orden, no es la respuesta a los nuevos tiempos": "Proponemos un nuevo acuerdo para Cataluña. Debemos llegar a nuevos consensos".

“Más que dividido –ha añadido--, quiero pensar en un Parlamento plural. Debemos trabajar como nunca para llegar a nuevos consensos que transformen la realidad, que nos permitan avanzar como país”.

Según Domènech, ese nuevo acuerdo debe “superar el marco estatutario y llegar a un nuevo pacto social que garantice los derechos sociales de todos los catalanes, que permita a Cataluña recuperar la vocación de ser vanguardia de la transformación del Estado, pero que al mismo tiempo hable de tú a tú con el Estado”.

Respecto a sus propuestas económicas, ha defendido la Hacienda propia para que Cataluña pueda gestionar todos los impuestos. Ha criticado que la economía se base excesivamente en el turismo, al tiempo que se ha asistido a un proceso de desindustrialización y de huida de empresas, más de 2.000. “Debemos trabajar en las fortalezas de nuestro país, donde hay una red de pymes potente y una economía capaz de integrar la realidad rural”, ha dicho, tras apostar por una mayor inversión en I+D.

Pero esas pymes, afirma el candidato, necesitan de ayudas públicas y mejor acceso a la contratación de las administraciones, y ha abogado por una banca pública catalana. La economía verde, ha dicho, es una de las grandes apuestas de Catalunya en Comú en estas elecciones. Situar el salario mínimo interprofesional en 1.000 euros, potenciar la inspección de trabajo y que los incrementos salariales se ajusten al IPC real son, en definitiva, la protección de los autónomos (que depende más del Gobierno español), las propuestas de los comunes, en el marco de un nuevo marco de relaciones laborales.

“Queremos ser absolutamente decisivos tras el 21D para transformar la realidad con grandes mayorías progresistas”, ha dicho Domènech. Una vocación que, ha dicho, debería ser compartida por los empresarios catalanes.

Brugera: "El 21D es una oportunidad"

El presidente del Círculo de Economía, Juan José Brugera, ha dicho que el 21D es enfocado por esta entidad como una oportunidad para volver a la normalidad democrática.

Ha criticado que el debate territorial domine la campaña, olvidando asuntos tan importantes como el paro o la economía.

A preguntas de los miembros del Círculo, temerosos de la influencia de Podemos, e interesados sobre la postura de Catalunya en Comú respecto a un referéndum pactado, Domènech ha dicho que comparte el ideario a favor del bien común de Podemos. “Cada uno tenemos nuestros tonos”, ha matizado.

“Defendemos el referéndum como nadie en el Estado. Siempre hemos dicho lo mismo, nos digan lo que nos digan, que defendemos un referéndum pactado y una España plurinacional”.

“Defendemos un pacto de claridad, inspirado en Quebec, que reúna grandes consensos. Debe haber un pacto social sobre con qué mayorías y en qué condiciones se debe hacer un referéndum efectivo. Pero tan fundamental como un referéndum es que este país avance, no podemos estar atrapados en calendarios y propuestas unilaterales en las que se diga que no se puede avanzar hasta que no pasen cosas”.

Respecto a la gestión de los comunes en Barcelona, ha recordado los ataques que recibieron al tomar posesión del gobierno municipal con Ada Colau al frente, pero también el artículo del historiador de Joan B. Culla, miembro del Círculo, Tres hurras por Ada Colau.