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El consejero de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat, Chakir El Homrani / EP

División del independentismo ante la propuesta de un nuevo ‘paro de país’ en el 1-O

El consejero de Trabajo rechaza que los “paros y las huelgas” se usen como “mecanismos de conmemoración”

31.08.2018 12:30 h.
5 min

El consejero de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir El Homrani, ha manifestado públicamente las discrepancias que existen en el seno del independentismo ante la propuesta de la ANC, promovida inicialmente por Pilar Rahola, de convocar el tercer paro de país en Cataluña en el primer aniversario del 1-O. En una entrevista a Europa Press, el sindicalista de ERC ha defendido que los “paros y las huelgas” no son “mecanismos de conmemoración de situaciones”.

“Lo que abordan es la consecución de objetivos concretos sociales de cualquier tipo”, ha explicitado. También ha rechazado de frente las voces del secesionismo más radical que piden directamente que se le den atribuciones a la ANC para que pueda convocar huelgas. Esta es una atribución exclusiva de los sindicatos por ley. Se trata de un derecho adquirido en las primeras etapas de la transición y se considera una de las principales medidas de poder de los representantes de los trabajadores.

Paso por UGT

Cabe recordar que El Homrani ha dado el paso a la política en activo desde los sindicatos. Exdirigente de Avalot de UGT de Cataluña, la agrupación de los más jóvenes de la organización, formó parte del grupo de independentistas muy próximos a ERC que se ha unido al Gobierno de Quim Torra en esta legislatura. De hecho, es el que ha asumido el papel público más representativo de sus allegados.

A pesar del choque con la ANC por una idea que ha surgido del entorno más directo de Carles Puigdemont, el conseller pide a la entidad presidida por Elisenda Paluzie que “clarifique la propuesta” que ha lanzado. Reconoce que en estos momentos “aún no está clara” y que no puede acabar de posicionarse a favor o en contra de este tercer paro de país que se ha anunciado.

Por ahora, la entidad secesionista ha explicado que no tendría en mente ir a una nueva huelga general. Paluzie ha apuntado que se intentarán promover paros puntuales a lo largo de la jornada para denunciar la intervención de la Guardia Civil y la Policía Nacional hace un año para intentar impedir la celebración del referéndum.

Presupuestos de 2019

En clave parlamentaria, El Homrani se ha mostrado optimista con que el Gobierno de la Generalitat pueda sacar adelante los presupuestos de 2019. “Y me gustaría que fuesen aprobados con los apoyos del máximo de grupos parlamentarios posibles”, ha declarado.

Argumenta que las cuentas son “muy sociales” y se muestra confiando con que estas medidas sean suficientes para romper la llamada política de bloques en la Cámara catalana. Es decir, la división entre los partidos independentistas y los constitucionalistas.

Avance electoral

"Para nosotros es absolutamente prioritario. Somos conscientes de que tenemos muchos retos en los ámbitos sociales. En todos", ha aseverado. El Homrani da por sentado que Torra y el vicepresidente económico, Pere Aragonès, llegarán a presentar las cuentas en el Parlament cuando se retomen las sesiones, en octubre.

Esta proyección invalidaría la posición de algunos independentistas --de nuevo, del entorno de Puigdemont-- de ir hacia una nueva convocatoria avanzada de elecciones catalanas. Aunque si finalmente se inicia el trámite parlamentario quedará pendiente superar otro obstáculo, el presumible apoyo de la CUP a las cuentas públicas.

Apoyo de la CUP

Los votos de los antisistema son claves si finalmente Torra no convence a grupos como los Comuns o el PSC con estas cuentas sociales de las que hace gala el consejero de Trabajo. Pero Carles Riera, su máximo representante en la legislatura actual, ya ha manifestado que no piensan apoyar ninguna iniciativa que se dé en el “marco del autonomismo”. Y consideran que dotarse de unos presupuestos es casi la máxima expresión de ello, por lo que han amagado con rechazarlos.

La CUP exige al Govern de Torra que “asuma un programa de ruptura con el Estado ligado a un cambio de modelo económico”. Eso sí, no fija ningún plazo al respecto.