Menú Buscar
Desalojo de la acampada independentista de plaza Universitat / @cafedelespiles (TWITTER)

Desalojada la acampada independentista de la plaza Universitat

La Guardia Urbana echó esta madrugada a los ocupantes de las tiendas y detuvo a dos de los concentrados

20.11.2019 02:19 h. Actualizado: 20.11.2019 02:35 h.
3 min

La acampada independentista instalada en la plaza Universitat, en pleno corazón de Barcelona, llegó esta madrugada a su fin. Cerca de un centenar de agentes de la Guàrdia Urbana desalojaron, pasada la medianoche, a los acampados que todavía permanecían en el lugar después de 22 días instalados allí en el marco de las protestas contra la sentencia a los políticos presos del procés.

Los agentes y los servicios de limpieza retiraron las tiendas de campaña --varias de ellas, instaladas en plena calzada, habiendo impedido el paso de vehículos todos estos días--, así como el resto de materiales que los manifestantes habían instalado en la zona: desde vallas a cartelería, entre otros.

Dos detenciones

En apenas media hora, la zona quedó despejada, y se llevaron a cabo dos detenciones.

En determinados momentos se produjeron momentos de tensión y enfrentamientos, algunos de ellos al no poderse llevar algunos manifestantes los materiales de sus tiendas.

Largo declive

Diversos colectivos juveniles y de estudiantes independentistas iniciaron el pasado día 30 de octubre la acampada, con más de una cuarentena de tiendas de campaña y unas 200 personas en el momento inicial, decreciendo el número de participantes a medida que transcurrían los días. Una iniciativa con la que pedían "parar de forma inmediata la represión contra los miembros de una generación" que, según ellos, salía a la calle en protesta por las condenas del 1-O y para que se depuraran responsabilidades en los cuerpos policiales.

En un manifiesto, en el que se definieron como la generación 14 de octubre, explicaban que adoptaban esta medida para exigir responsabilidades a los políticos para garantizar un futuro digno y advertían que no tolerarían "100 años de prisión por ejercer sus derechos", en referencia a las condenas para los líderes independentistas condenados por el 1-0.

En el texto, además, se lamentaba la "criminalización sin precedentes" por parte del Estado desde la publicación de la sentencia del 1-O y se pedía al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, condenar "la represión y la violencia policial" y sentarse a negociar un referéndum de autodeterminación.