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La delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, saluda a comisarios de los Mossos d'Esquadra en un acto en Barcelona / EUROPA PRES

La Delegación del Gobierno trata de evitar una crisis entre Mossos y Guardia Civil

Cunillera se reúne con la cúpula de la policía autonómica en su cuartel general para calmar el enfado generado por el discurso del jefe del instituto armado en Cataluña

09.10.2019 21:07 h.
4 min

La delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, se ha reunido esta tarde de urgencia con la cúpula de los Mossos d’Esquadra para rebajar la tensión generada horas antes con motivo del discurso del jefe de la Guardia Civil en Cataluña, el general Pedro Garrido.

Cunillera ha mantenido una conversación informal con el secretario general de la Consejería de Interior, Brauli Duart; el director general de los Mossos d'Esquadra, Pere Ferrer; el comisario jefe de la policía autonómica, Eduard Sallent, y otros mandos en el complejo Egara, el cuartel general de la policía autonómica situado en Sabadell. Un encuentro que ha servido para dar por zanjada la minicrisis.

“Lo volveremos a hacer”

El incidente se inició al mediodía, cuando Garrido --en su discurso durante el acto en honor a la patrona del instituto armado celebrado en el cuartel de Sant Andreu de la Barca (Barcelona)-- felicitó a los agentes que detuvieron a los siete CDR acusados de terrorismo, tenencia de explosivos y conspiración para causar estragos; un caso que está bajo secreto de sumario. También se refirió a la inminente sentencia del juicio del procés y defendió el papel de la Guardia Civil durante el referéndum ilegal del 1-O, cuando realizaron numerosas cargas policiales tuteladas por la autoridad judicial.

"Nos mantenemos firmes en nuestro compromiso con España de trabajar por la libertad y seguridad de todos los ciudadanos. Lo demostramos hace dos años, y lo hemos hecho de nuevo recientemente. Y cada vez que sea necesario lo volveremos a hacer, porque tenemos la convicción de que la sociedad que servimos entiende y cree que no hay libertad ni seguridad fuera del marco de la ley", señaló el general en catalán.

La sorpresa de Cunillera

Duart, Ferrer y Sallent no acudieron a la comida piscolabis posterior pero sí estuvieron presentes hasta el final del acto protocolario. De hecho, tanto el secretario general de Interior como el director general de los Mossos se despidieron “cordialmente” de Cunillera, de Garrido y del director general de la Guardia Civil, Félix Azón.

Sin embargo, durante el refrigerio, Cunillera se enteró a través de la prensa digital del enfado de los dirigentes autonómicos con el discurso de Garrido, especialmente con las presuntas referencias al exmayor Josep Lluís Trapero y a la intendente Teresa Laplana, investigados por la Audiencia Nacional. Unas alusiones que fuentes de la Delegación del Gobierno aseguran que no se produjeron. Las informaciones filtradas por la Consejería de Interior aseguraban que los dirigentes policiales autonómicos habían abandonado el acto al sentirse ofendidos.

Encuentro satisfactorio

La delegada llamó por teléfono a Duart y Ferrer para saber lo que ocurría de primera mano, y estos le trasladaron su malestar con las palabras del general. Cunillera decidió entonces desplazarse al cuartel general de los Mossos para atajar la situación de raíz. Cabe destacar que en los últimos meses la relación entre Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos d’Esquadra ha sido muy fluida, logrando dejar atrás las tensiones vividas en otoño de 2017.

La reunión de Cunillera, Duart, Ferrer, Sallent --“un café”, según la han calificado fuentes conocedoras de la misma-- se ha desarrollado en la más absoluta cordialidad y ha resultado plenamente satisfactoria para ambas partes, que han reafirmado su voluntad de mantener la "máxima colaboración" entre los distintos cuerpos policiales.