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Simpatizantes de los presos del 1-O les despiden a las puertas de la cárcel de Lledoners / EP

De la declaración de Pedralbes a los indultos: adiós al ‘procés’

Politólogos y juristas valoran para Crónica Global los efectos de una medida que neutraliza los argumentos independentistas y que el presidente Sánchez asumirá en primera persona

13 min

Un nuevo Govern que apuesta por el diálogo versus un Ejecutivo español favorable a los indultos. El proceso independentista, tal como lo conocimos en 2017, parece tener sus días contados. Politólogos y juristas valoran para Crónica Global los efectos de una medida de gracia que ha provocado una tormenta política y que culmina un camino que comenzó el 20 de diciembre de 2018 con la llamada Declaración de Pedralbes, cuando el entonces presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el del Gobierno, Pedro Sánchez, se comprometieron en una reunión celebrada en Barcelona a solucionar el conflicto secesionista mediante el diálogo y las soluciones políticas. Deshielo y renuncia a la "autodeterminación".

Después vendría la sentencia del procés y una convulsa pugna independentista por el poder que se ha saldado con la repetición de un gobierno de coalición, pero en esta ocasión presidido por ERC, que ha impuesto una mesa de diálogo a los duros de Junts per Catalunya (JxCat). La concesión de los indultos parece dar el finiquito a ese procesismo, aunque las proclamas identitarias se mantienen.

“Es una decisión política”, asegura Joan Marcet, profesor titular de Derecho Constitucional en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y miembro del Consejo Académico del CEVIPOF-SciencesPo-Paris, quien precisa que el Gobierno “no tiene que responder al Tribunal Supremo". "¿Cumplir con el iter jurídico? Sin duda. Pero solo cumplir con la ley que lo regula. Una ley antigua, como muchas que tenemos en España. Recordemos que está la actualización del delito de sedición”. Se refiere a la ley de 1870 que establece las reglas para el ejercicio de la gracia del perdón.
 



El Tribunal Supremo se opone al perdón parcial a los presos del 'procés' / CG

Sobre la controversia política que se ha generado entorno a la adopción de la medida, alude a las declaraciones de la presidenta de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Elisenda Paluzie, quien ha advertido a sus afines de que si el Gobierno los concede no sería "ningún éxito" porque, a su juicio, políticamente “desarmarían” al independentismo y tendrían consecuencias a nivel internacional. “Es evidente que se rebajaría la tensión existente y se desactivaría el victimismo. Sacar a relucir constantemente a los presos y el exilio o ir blandiendo constantemente las cargas del 1-O alimenta el mantra independentista. Lo hemos visto en el propio presidente Pere Aragonès, quien habló de causa general contra el independentismo cuando el Supremo emitió su rechazo”.

No obstante, Marcet considera erróneo que el PP acuse al Gobierno y al PSOE de buscar una mayor estabilidad política. Es poco sólido. Nadie puede asegurarlo. ¿Garantizan los indultos que ERC seguirá apoyando a Sánchez?”

¿Hay gestos?

Pero, sin gestos por parte de los secesionistas, ¿es defendible la medida? “La mesa de diálogo presupone buena fe por parte de los dos lados. Una mesa criticada desde un principio. Y el acuerdo de ERC y Junts per Catalunya ha dejado en segundo lugar la confrontación de Carles Puigdemont”, explica el profesor.

Al catedrático de Derecho Constitucional de la Universitat de Barcelona (UB) Xavier Arbós el indulto también le parece “una medida eminentemente política, y no creo que se pueda discutir la competencia del Gobierno para otorgarlo. Cosa distinta es que deba aportar una  justificación, y sobre ella puede proyectar la oposición sus críticas, y tomarla como base para exigir responsabilidades políticas”.

Coincide con Marcet en que “el indulto sería una medida oportuna para retirar del debate político el peso emocional de la prisión de los líderes independentistas”. No obstante, afirma que “el independentismo, por su parte, haría bien en no subirle el coste político al Gobierno de España con referencias a la unilateralidad. Tiene su lógica en la estrategia del cuanto peor, mejor, pero eso ya es solamente una estrategia electoral contra ERC, que evidencia que el procesismo es la retórica partidista que mejor retrata a los duros de JxCat”.

Meritxell Batet, Carme Calvo, Pedro Sánchez, Quim Torra, Pere Aragonès y Elsa Artadi (de izquierda a derecha) en la reunión celebrada en el Palau de Pedralbes de Barcelona / GOVERN
Meritxell Batet, Carme Calvo, Pedro Sánchez, Quim Torra, Pere Aragonès y Elsa Artadi (de izquierda a derecha) en la reunión celebrada en el Palau de Pedralbes de Barcelona / GOVERN

Discrepa de esa visión Paris Grau, profesor de Ciencia Política en la Universitat de Barcelona (UB). "Algunos medios de comunicación --TV3, Catalunya Ràdio, RAC1...-- llevan días explicando las bondades de los indultos. A ellos se han sumado concejales del PSC, ministros, diputados, miembros de Podemos y, por supuesto, el presidente Sánchez. Según nos cuentan, solucionarán todos los problemas de Cataluña, vendrán a resolver nuestras tensiones. Los partidos independentistas y el president Aragonès no son favorables; ellos quieren la amnistía. Claro que piden la aministía; ya les han prometido los indultos".

"Todo seguirá igual"

Pero "no los quieren los presos, ni el Tribunal Supremo, ni expresidentes, ni diputados, ni exministros, ni concejales… por algo será. En esta ocasión, son una herramienta política: indultos a cambio de votos. Quedan dos años de Gobierno y algunos presupuestos por aprobar. Esta medida de gracia no acabará con el procés. Los presos ya salen a la calle para dar entrevistas, asistir a mítins o tomas de posesión. ¿Qué distensión aportarán? Ninguna". "El procés sólo acabará cuando los partidos independentistas dejen de estar en las instituciones. Mientras tanto, todo seguirá igual", sentencia.

Varios sondeos analizan el parecer de los españoles sobre la concesión de la medida de gracia a los presos independentistas. Oriol Bartomeus, profesor de Ciencia Política de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), alude a la encuesta de DYM publicada por 20 Minutos según la cual, el 67% de los electores españoles es contrario. El 11% no tiene una opinión definida y solo un 22% es favorable. Datos similares a las de GAD3 en un sondeo de octubre pasado publicado en ABC. En Cataluña, por el contrario, la mayoría (61%, según DYM), es partidaria de la medida.

"Política en mayúsculas"

“El indulto es política en mayúsculas, de aquella que parecía que había quedado relegada a una época pasada. La partida no se jugará en la opinión pública catalana sino en el conjunto de la española. Las repercusiones directas se verán en Cataluña, pero las políticas las asumirá el Gobierno frente la derecha”, explica Bartomeus.

Alex Fernández y Fran Bragado, especialistas en comunicación política y fundadores de Campaña Permanente, analizan los indultos desde el punto de vista de la política española. “Marcan, sin duda alguna, el inicio de la segunda etapa de la legislatura del Gobierno de coalición. Sin ninguna fecha electoral a la vista, más allá de las primarias del PSOE en Andalucía y del posible adelanto electoral en esta misma región, el Ejecutivo decide apostar por concederlos como una de las medidas más importantes de la legislatura”, afirman estos expertos.

El coste político de esta acción, advierten, “es grande, ya que se crea un conflicto interno dentro del PSOE y, además, la izquierda no es que se encuentre muy cómoda con el tema de la cuestión nacional dominando la agenda. Por ello parece vislumbrar, tras el ruido, que los planteamientos del Gobierno llegado este momento "son de agotar la legislatura, o cuando menos cruzar la barrera de 2023”.

"Medida arriesgada"

Es una medida arriesgada, según Fernández y Bragado, que el presidente del Gobierno “va a asumir en primera persona, sin delegar responsabilidades en ningún ministro. Esto desembocará, muy probablemente, en un desgaste a corto plazo, por lo que el uso del tiempo a partir de este momento va a ser fundamental”.

Desde el punto de vista estratégico “la jugada de Sánchez y su equipo conlleva cierto peligro, ya que no es una medida de máxima necesidad para este Ejecutivo, teniendo presente que ya cuenta con unos presupuestos aprobados y un plan de recuperación bajo su estricto control, que será el elemento económico clave de los próximos años”.

Resulta imprescindible, a su juicio, que el Gobierno se mantenga estable, “algo a lo que los indultos ayudan, ya que todos los partidos que facilitaron la investidura de Sánchez apoyan esta medida, por lo que se presupone que mejorará la relación con ellos. La prisa electoral está en el PP, que se ve surfeando en la cresta de la ola tras el efecto Ayuso, y que busca rentabilizarlo ante el peligro de que se desinfle la tendencia positiva”.

Relato independentista

En lo que atañe al independentismo, consideran que la construcción de su relato “no variará en exceso, ya que apenas supone el restablecimiento de una condena que ellos entienden como injusta. Sí supone un salto a nivel operativo en las tesis de ERC, ya que se abandonaría un conflicto judicial para convertirlo plenamente en un conflicto político, donde la mesa de diálogo pasará a tener un peso determinante ahora que el nuevo Govern ha sido conformado, con un presidente de Esquerra por primera vez a la cabeza”.

Auguran que, aunque no es una medida solicitada por los presos del procés, las fuerzas soberanistas no se van a oponer, porque además tendría una difícil explicación, pero sí son conocedores de que el Gobierno pasa de ir al rebufo a tomar la iniciativa, y eso puede dejarlos en una situación de debilidad si no trazan la estrategia correcta en esta nueva fase”.