Menú Buscar
Pedro Sánchez y Pablo Casado conversan antes del debate / EFE

Casado centra su discurso en un enfrentamiento con Sánchez

El candidato del PP recurre a los acuerdos del presidente en funciones con el separatismo y sugiere que "solo hay dos posibilidades para ganar estas elecciones"

05.11.2019 01:30 h.
9 min

Llegaba Pablo Casado, candidato del PP a las elecciones del 10N, con actitud tranquila y relajada al Palacio de Cristal para participar en El debate. El sorteo de lugares en el escenario le situó a la izquierda de la pantalla, justo al lado de Pedro Sánchez (PSOE). Y buscó el cuerpo a cuerpo con el presidente en funciones durante los 150 minutos. Pronto desveló sus intenciones: "Solo hay dos posibilidades para ganar estas elecciones".

Casado comenzó sus intervenciones haciendo referencia a la situación que ha vivido el Rey en Cataluña, y le recordó a Sánchez que "está en la Moncloa por el apoyo de Torra, Otegui y Junqueras". Lo contestó todo. No perdió ninguna oportunidad para explicar a sus votantes y a los indecisos que los buenos tiempos van de la mano de los gobiernos del PP, y al contrario con el PSOE. Apenas se cruzó palabras con Santiago Abascal y con Pablo Iglesias, y si lo hizo con Albert Rivera fue por el interés del candidato naranja. "No se equivoque de adversario", le dijo.

1. Cohesión de España

La situación en Cataluña centró el discurso de Casado en este bloque (y en parte de los otros), en el que tuvo enfrentamientos directos con Pedro Sánchez y Albert Rivera. Al líder socialista le recriminó que fue el PSOE quien despenalizó la convocatoria de referéndums, y le preguntó con insistencia cuántas naciones hay en España. "¿Cataluña es una nación? [Sin respuesta] Para Sánchez, Cataluña es una nación, y España, una nación de naciones". Además, le hizo “responsable de que se pueda votar en libertad” en la región el 10N. Fue una constante afearle sus acercamientos a Torra: "Quiere volver a pactar con los que le han hecho presidente", los independentistas.

Sánchez y Casado durante el debate del 10N/CG

Al líder de Cs, por su parte, le comentó que "no se equivoque de adversario", y le recordó que el partido naranja ganó en Cataluña y en ningún momento trató de formar gobierno: "Estamos todos contra lo que están haciendo la izquierda y los nacionalistas". ¿Propuestas sobre cómo reconducir la situación en la comunidad autónoma? Ninguna. Se limitó a decir que el PP "sabe cómo aplicar la ley" y traer de vuelta la prosperidad. Se comprometió a recuperar la Barcelona olímpica y que el independentismo "ha arruinado".

Casado debate
Los cinco candidatos del debate / EFE

2. Economía

Casado lo tenía claro: "El socialismo es la etapa en la que aparece la crisis". Lo repitió en dos ocasiones, y repasó los periodos negros de gobierno socialista. Comparó a Sánchez con Zapatero, en cuanto niega "la evidencia" de la crisis; la "niega" para ganar unas elecciones. Es más, dijo que el presidente en funciones "no sabe gestionar la crisis que niega". En este punto, expuso que el PP crea empleo y el PSOE lo destruye: "Para que los españoles no pierdan el empleo, Sánchez tiene que perder el suyo".

En esta ocasión, el líder del PP enumeró por encima que su intención es bajar impuestos ("así se reactiva la economía"), mientras que la de su rival es subirlos. Interpelado por Albert Rivera (Cs) sobre los casos de corrupción del partido, se defendió diciendo que él acaba de llegar, y que ha ganado unas primarias "para acabar con la corrupción".

3. Política social e igualdad

Salió en este bloque el Casado más peleón, y aprovechó para zanjar asuntos pendientes que correspondían a otros apartados del debate. Presumió de que con el PP "se redujo el fracaso escolar un 7%", y prometió más dinero para becas y un cheque de 430 euros para la Formación Profesional Dual, entre otras medidas. Aquí, ante las acusaciones de Sánchez sobre los posibles pactos del PP con Vox, Casado volvió a nombrarle al presidente en funciones a Otegui y a Torra

Interpelado por Pablo Iglesias (Unidas Podemos) sobre el "solo sí es sí", recordó que en cuestiones de violencia de género y de manadas no hay ninguna duda: tolerancia cero. No olvidó que fue el PSOE quien eliminó el concepto de "violación" del Código Penal. Otro torpedo a la flota socialista. Aparte, se comprometió a que haya 30 días en lista de espera en dependencia y en sanidad. Y, para terminar, recordó que han levantado las alfombras en Andalucía, donde el PSOE llevaba toda la vida gobernando.

Pedro Sanchez Pablo Casado Debate
Pedro Sánchez y Pablo Casado antes del debate / EFE

4. Calidad democrática

El candidato popular no dudó: "El verdadero peligro para la calidad democrática es usted". Casado utilizó este bloque para exponer las sombras de Sánchez en estos meses de gobierno: "Está en funciones porque basó su moción de censura en una información que era incorrecta, y lo hizo con los votos de los partidos que quieren acabar con una España unida".

Le acusó de bloquear los acuerdos para gobernar, volvió a afearle sus pactos con Otegui, Torra y separatistas de otras comunidades. Le recordó que dimitieron dos ministros de su equipo y hay otros cinco investigados. Además, aseguró que Sánchez hizo malabares para que la campaña electoral coincidiera con la sentencia del procés. "¿Va a pactar con Torra, Junqueras y Otegui para ser presidente? Yo ya le digo que no voy a pactar con usted", insistió.

5. Política internacional

Último bloque. Casado dijo sentir "vergüenza" ante las intenciones de EEUU de sancionar a España por sus relaciones con un "régimen dictatorial" como Venezuela, y de que mandara a Cuba a los Reyes tras ganar las elecciones. En resumidas cuentas, le transmitió que tiene que mejorar las relaciones con las grandes potencias, ya que, por ejemplo, al terrorismo se lo combate con colaboración internacional.

¿Propuestas? Ampliar los supuestos para la prisión permanente revisable; mejorar la retribución de funcionarios de prisiones y de las fuerzas armadas; equiparación salarial entre los distintos cuerpos policiales. Se comprometió a ir a Bruselas "para decir que el campo, la pesca y la costa" son importantes. Y, en materia ambiental, "lecciones, ninguna". Le preguntó a Sánchez por qué no lleva la cumbre del clima a Barcelona. Utilizó el bloque para comentar asuntos pendientes. 

Además, criticó la semiguerra de Sánchez al diésel, que ha puesto en jaque a la industria de la automoción. Y recordó que, en materia de inmigración ilegal, se vivió con Zapatero la peor crisis hasta que llegó él a la Moncloa. Para terminar, mencionó algunos buenos propósitos en políticas de vivienda y para la España vaciada.

Sánchez buscaba en sus apuntes y en ningún momento centró el debate en el líder del PP. Tenía otros tres frentes abiertos.