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De los tics de Rajoy a la calculada estética de Iglesias

La indumentaria, los gestos, la presencia (o no) de sus parejas… La comunicación no verbal de los cuatro candidatos al 26J, a examen

Albert Rivera, Mariano Rajoy, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, cuatro estéticas diferentes y muy bien calculadas.
María Jesús Cañizares
19.06.2016 14:26 h.
6 min

Todo cuenta para sumar votos. Los asesores de imagen lo saben y, en contra de lo que pueda parecer, la estética de los candidatos a las elecciones generales del 26 de junio, incluidos la de los más antisistema, está perfectamente estudiada. No así los tics, que también se pueden corregir. Incluso la presencia de las parejas en actos de campaña tiene un significado.

Pedro Sánchez (PSOE) y Mariano Rajoy (PP) son los más políticamente correctos a la hora de vestir, suelen ponerse trajes oscuros con corbata, en las grandes ocasiones ésta es del color de sus partidos”, explica ha Crónica Global Miguel Ángel Rodríguez Caveda, Global COO y presidente de Europa, Oriente Medio e India de la agencia de comunicación 3AWW.

En algunos mítines, Pedro Sánchez ha aparecido sin chaqueta, vistiendo a menudo camisa blanca “al más puro estilo Pablo Iglesias (Podemos)”. Al respecto, el experto cree que “los dos representan con su estética a la política tradicional española, a la que cuesta adaptarse a la mayor naturalidad que han aportado los nuevos partidos, pero que busca también respaldos basándose en su trayectoria y experiencia”.

Corbata o camisa remangada

Albert Rivera (Ciudadanos) viste traje en muchas ocasiones, pero “es muy habitual verle sin corbata en apariciones públicas, mítines e incluso en algunas sesiones del Congreso de los Diputados. Su imagen está estudiada para comunicar su línea política: cambiar lo que no está funcionando pero mantener lo que se ha hecho bien hasta el momento. Aire nuevo dentro de la política española, con cambio, pero sin ruptura”.

La imagen de Pablo Iglesias en vaqueros, con camisa remangada y sin corbata “es la imagen que él quiere transmitir, llevarle la contraria” a la política que conocíamos hasta el día de hoy con un look informal para que la gente de la calle” se sienta identificada con él. Apoyado todo ello, por supuesto, por su ya icónica coleta”.

A los expertos en comunicación no verbal no se les escapan los tics de los candidatos, aunque a simple vista puedan pasar desapercibidos. “Albert Rivera es un hombre de manos inquietas y por ello, suele dar la impresión de estar nervioso, algo que él mismo ha reconocido públicamente, y que le ha costado muchos ataques en las redes sociales. Algunos de sus tics más repetidos son el de recolocarse la chaqueta y la corbata y mover las manos de manera acelerada”.

La gestualidad de las manos

Aunque menos expresivo que Rivera, afirma el asesor de comunicación, “Rajoy también tiene tics nerviosos, sobre todo con los ojos, aunque en el último debate vimos que estaba trabajando en ello para disimularlo. Acostumbra a unir el dedo índice con el pulgar mientras sube y baja la mano, algo que puede interpretarse como imposición o rotundidad, un gesto que implica “esto es así porque yo sé lo que digo”.

Los gestos en Sánchez, en su opinión, “carecen de naturalidad. Quizá le salgan de forma espontánea, pero desde luego eso no es lo que nos transmite. Destaca la manera de acusar con el índice a su interlocutor y el ceño fruncido. Muy sobreactuado”.

Iglesias es el que menos tics tiene de los cuatro candidatos “quizá porque su lenguaje corporal es más armonioso. Aun así debería relajar su expresión facial porque en numerosas apariciones tiende a fruncir el ceño y a mostrar una imagen de enfado continua”.

Cambio de look

Respecto a si la estética influye en el voto, Rodríguez es determinante: “Por supuesto que influye. Todos se visten acorde a la estética generalizada de los votantes a los que quieren llegar. Incluso la estética de Pablo Iglesias, que a simple vista parece descuidada, está perfectamente estudiada para ganarse el voto de las clases sociales populares. Desde luego, lo mismo ocurre con Rajoy, que tiene que mantener su imagen seria y correcta para ganarse el voto del electorado más conservador”.

En el caso de Sánchez y Rivera, ocurre lo mismo, “aunque menos polarizado. Por las características de sus votantes, tienen más capacidad de cambio en el look (con o sin corbata y chaqueta) ya que éstos, por lo general, suelen ser los más tolerantes en este aspecto”.

Respecto a la presencia o ausencia de las parejas de los candidatos, Miguel Ángel Rodríguez cree que “según la orientación política, esto puede beneficiar o no. Los votantes del PP hubiesen visto normal e incluso, un guiño a la familia, que Rajoy hubiese acudido a este debate decisivo con su mujer”, cosa que no hizo. Por el contrario, en partidos más “modernos” y “a favor del cambio” como Podemos y Ciudadanos “la presencia de las parejas puede ser vista con más reticencia, aunque esto depende de cada persona”.

“Lo que sí está claro --añade-- es que Pedro Sánchez apuesta por compartir e incluso hacer protagonista a su mujer, Begoña, tal y como se vio no solo en el debate sino también en el programa de Susanna Griso Dos días y una noche”. 

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Antoni Ferret 20/06/2016 - 00:11h
Tot això són foteses, i és temps perdut escriure-ho i publicar-ho (i llegir-ho, i em penedeixo d'haver-ho fet).
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