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La famosa foto de Núria de Gispert, disfrazada de hada madrina, que publicó el diario 'El País' / EL PAÍS

La aristócrata 'indepe' y castellanohablante que mandó a Arrimadas a Cádiz

La independentista Núria de Gispert, descendiente de un rico industrial catalán, ha encendido las redes sociales con comentarios tildados de "supremacistas"

19.11.2017 00:00 h.
7 min

¿Qué le pasa a Núria de Gispert? Sea por ganas de llamar la atención, sea por la excesiva fe del converso independentista, lo cierto es que la expresidenta del Parlament revoluciona un día y otro también las redes sociales con sus comentarios. La última polémica ha tenido lugar cuando, en una discusión virtual con la cabeza de lista de Ciudadanos, Inés Arrimadas, De Gispert la invitó a que regresara a Cádiz si tan harta estaba del procés. Luego se disculpó, pero llueve sobre mojado.

Núria Gispert en el Palau de la música

Esta descendiente de aristócratas, que acostumbraba a utilizar el castellano en su ámbito familiar, pasó de la noche a la mañana a profesar un independentismo tan radical que no admite discusión posible. 

Esta semana, cuando Arrimadas --nacida en Jerez de la Frontera-- afirmó que "Cataluña no se puede permitir cuatro años más de procés", De Gispert le contestó vía Twitter: "Entonces, ¿por qué no vuelves a Cádiz?" Después se disculpó, pero las redes sociales ya ardían. El portavoz de la formación naranja en el Congreso, Juan Carlos Girauta, tildó a esta política de "supremacista repugnante".

Pocos días antes, De Gispert había hecho alarde de clasismo al definir al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, José María Barrientos, de "desconocido" y "sin raíces". La secesionista escribió en Twitter: "Magistrado Barrientos, presidente del TSJC, ¿cuántos años hace que vives y trabajas en Cataluña? Eres un desconocido y un sin raíces".

Chupando del PER

Después acusó a un internauta de estar "chupando del PER” (subsidio agrario que se cobra en Andalucía y Extremadura) y le llamó "infiltrado”. Según Gispert, el PER lo recibe "gente que no trabaja" y que "cobra de los recursos de los catalanes". Un comentario que la asemeja mucho a su odiado Josep Duran Lleida, expresidente de UDC, quien aseguró años atrás que los catalanes trabajaban mientras los andaluces se pasaban el día en la plaza del pueblo.

Efectivamente, De Gispert (Barcelona, 1949) perteneció durante muchos años a la formación democristiana, que abandonó en 2015 junto a su marido, sus dos hijos y un yerno. Atrás quedaban décadas de acumular cargos en los gobiernos de Jordi Pujol, con quien fue consejera de Gobernación e incluso macroconsejera de Interior y Justicia. Su carrera política culminó con la presidencia del Parlamento catalán, donde comenzó a dar rienda suelta a su secesionismo.

En junio de 2015, con motivo de la visita de un grupo de escolares al Parlament, hizo el siguiente discurso. «Vino una guerra a Barcelona y a Cataluña y ganaron, no los catalanes, sino los otros, y los otros, hicieron una Ciudadela, que es el parque de la Ciudadela, una ciudadela amurallada y pusieron edificios militares, como un polvorín, con armas y bombas. Y lo hicieron para controlar a los catalanes para que no volvieran a hacer una guerra. Los catalanes la hacían para tener libertad». Curiosamente, y ahí se revela la dualidad de la exdirigente de Unió, durante esas fechas se la pudo ver cantando el Soldadito español y El novio de la muerte en un acto militar en el Palau de la Música.

Hereus UDC 1931 y Demòcrates

Tras dejar UDC, Núria de Gispert se incorporó a Hereus UDC 1931 y, posteriormente, a Demòcrates, formación integrada en Junts pel Sí y que ahora da apoyo a la candidatura de ERC. De Gispert no va en las listas de la izquierda republicana, posiblemente porque hay límites que una señora de Barcelona no puede cruzar.

Licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona, De Gispert es la pequeña de nueve hermanos e hija del también político y abogado Ignasi de Gispert Jordà. Descendiente de caballero español, su tatarabuela era la benefactora chilena Dorotea de Chopitea, casada con el banquero Josep Maria Serra Muñoz, uno de los fundadores del Banco de Barcelona.

El periodista Josep Maria Cortés califica a Serra como “un portentoso industrial” que tras fallecer, dejó una enorme fortuna a su viuda. Ésta dedicó buena parte de la misma a hacer donaciones religiosas. La saga de juristas que precedió a la política independentista creció en una casa palacio de la Gran Via de Barcelona, explica Cortés, y ejercieron la abogacía en la casa Terrades, Les Punxes.

Hace tres años, el exdiputado Albano Dante Fachín arremetía en el diario cafeambllet.com contra los negocios que la familia De Gispert tenía en el sector hospitalario y la llamaba "sinvergüenza". Hoy, el antisistema habría tenido que abordar los intereses en pisos turísticos que esta familia de clase alta tiene a través de la empresa BarcelonaForRent Apartments, según desvelaba elcritic.cat.