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David Madí (d), una ambulancia y Fernando Izagirre (i) / Fotomontaje CG

Los hombres de David Madí tomaron Aragón con el cerebro del 'caso DYA'

El equipo del empresario independentista contrató a un vigilante para cortar el paso a la UTE de ambulancias, y luego le pasó la factura

9 min

El círculo se cierra. El caso DYA, de presunta corrupción en la oenegé de ayuda en carretera en el País Vasco, tiene una conexión catalana, y esta es Ambulancias Egara, la histórica empresa de ambulancias de la familia Simón en Terrassa (Barcelona) que, en algún momento de 2016, fue infiltrada por directivos de la máxima confianza de David Madí, ex secretario de Comunicación del Govern con CiU y ahora empresario independentista. El cerebro de la presunta trama en Euskadi, Fernando Izagirre, ayudó a Egara a dar una suerte de golpe de estado en la unión temporal de empresas (UTE) del transporte sanitario no urgente en Aragón, desplazando a su socio. 

Ambulancias Egara entró a controlar el transporte sanitario no urgente en Aragón en julio de 2020. Lo hizo de la mano de Ambulancias Maiz, una empresa vasca vinculada a la DYA y por medio de un contrato del Gobierno de Javier Lambán (PSOE) de 42,4 millones a cuatro años. Pero la UTE tuvo corta duración. Entre octubre de 2020 y mayo de 2021, Egara tomó el control de la empresa mixta hasta expulsar de facto a su socio, ¿Cómo? 

El cerebro del 'caso DYA'

Con Fernando Izagirre, expresidente de la DYA Vizcaya. El también ex alto cargo del Gobierno vasco --fue director de Emergencias hasta su cese por presunta corrupción-- ayudó a "tomar una serie de decisiones" en los comités de gerencia de la UTE que beneficiaron a Ambulancias Egara y perjudicaron a Maiz, pese a que él representaba a esta última. Cada empresa tenía dos votos en el comité de gerencia por su 50%, pero en sucesivas reuniones, Egara se impuso a su partner. Con la ayuda a distancia de Izagirre, que se apoyó en Estíbaliz Guevara, exgerente de la DYA Vizcaya. 

Fernando Izagirre cuando era presidente de la DYA / EFE
Fernando Izagirre cuando era presidente de la DYA

¿Qué decisiones? Los poderes para contratar y descontratar a personal, por ejemplo. Egara propuso a Fernando Henar como director territorial de la UTE TranSalud en Aragón. Su socio, que ayer no contestó a las preguntas de este medio, como Egara en el pasado, reprochó a sus aliados que Henar venía del sector del juego y no tenía experiencia en el transporte sanitario. Pero Egara pasó el rodillo, lo contrató y le pagó el sueldo desde la UTE. Pese a que su socio se oponía. 

Un vigilante en la sede

Pero es que hubo más. En octubre de 2021 y en pleno golpe de estado de los hombres de Madí en la UTE del transporte sanitario de Aragón, el equipo de Egara colocó a un vigilante de seguridad de la empresa Coviar en la central de Zaragoza. El objetivo no era disuadir a posibles ladrones de asaltar el cuartel general de TranSalud, sino bloquear el paso a su socio. En otras palabras: la responsable de 209.000 servicios de transporte sanitario al año en Aragón estaba tan peleada con su socia que le impedía el acceso a la oficina. Por la fuerza. 

La situación se prolongó hasta el 30 de junio de este año, cuando el guardia de seguridad permaneció allí, aunque con menor jornada. Ese gasto, de nuevo y como el sueldo de Henar, Egara trató de cargarlo a la empresa conjunta, pese a que su socia era la perjudicada por el servicio. 

Objetivo: transporte urgente y 127 millones

Ello hasta ahora. Pero es que puede haber un nuevo capítulo porque Ambulancias Egara, con los hombres de David Madí al frente, quiere hacerse con el contrato de transporte sanitario urgente en Aragón. "Es el mayor trozo de pastel, y el único que le queda", explican fuentes sindicales bajo la condición de anonimato. De hecho, las intenciones ya las ha comunicado internamente la empresa a sus trabajadores. El encargo tendrá cuatro año de duración y un jugoso presupuesto: 127 millones de euros

transalud ambulancias egara
Imagen de una ambulancia de TranSalud, que dirige Egara con mano e hierro / Cedida

Las fuentes consultadas recuerdan que cualquier empresa es libre de concurrir, pero el Gobierno aragonés "debe muy mucho velar por la calidad del servicio", algo que, siempre según ellos, "no se está garantizando en el transporte no urgente en Aragón", máxime tras el putsch que perpetró Egara en la UTE conjunta.

Una empresa histórica, en apuros

Lo que subyace es el cambio accionarial de una empresa familiar histórica como era Ambulancias Egara. Fundada por la familia Simón y levantada a pulso, los hombres de David Madí irrumpieron en la firma en 2016, según el Registro Mercantil. Encabezados por Fermí Ferran, ex director de seguridad de la multinacional del juego Cirsa. A Ferran le acompañó Álex García-Gascón, otro exdirectivo del sector de la seguridad con pasado en el FC Barcelona.

Este medio dio cuenta de los cambios en Egara en 2016, aunque los movimientos fueron algo más que registrales. Ferran y García-Gascón se hicieron con el control y relegaron a los Simón de forma más o menos amable. Y cambiaron el rumbo de la empresa hasta su polémico curso actual. El baile de sillas y acciones fue cercano en el tiempo con la adjudicación del macrocontrato de ambulancias de Cataluña, en el que Egara ganó dos lotes. Sea cual fuere el calendario, David Madí "tuvo mano" en la empresa, indican las fuentes consultadas. Tanta mano que la supervisó hasta su detención en el marco del caso Voloh de presunta corrupción en el empresariado independentista en 2019, insisten las mismas voces. 

Contacto con el 'caso DYA'

Antes, durante los años posteriores a la irrupción en Ambulancias Egara, Madí y sus hombres habían entrado en contacto con Fernando Izagirre. El expresidente de la DYA posibilitó que Egara tomara el control de la UTE en Aragón pese a que su propia empresa, Ambulancias Maiz, "perdía en ello". Izagirre, que antes ya se había acercado al entorno nacionalista catalán con el intento de crear un gran grupo de ambulancias a caballo entre Bilbao y Barcelona, calculó mal. 

David Madí (c), tras su detención en la 'operación Voloh' / EFE
David Madí (c), tras su detención en la 'operación Voloh' / EFE

Al favor a los hombres de Madí y su entorno en Aragón le siguió el estallido del caso DYA, en el que se investiga presunta malversación en la oenegé de ayuda en carretera cuando él la dirigía. Se sigue en el Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao. Por lo pronto, el procedimiento le ha costado a Izagirre el cargo de director de Emergencias del Gobierno vasco. Más importante si cabe, el escándalo ha arrojado luz en la ardid nacionalista de las emergencias catalano-vascas. Una telaraña que, como otras muchas en Cataluña, confluyen en el omnipresente David Madí. Y en la que Aragón fue apenas una pieza.