Menú Buscar
Un andén de Rodalies de Catalunya, la red de tren metropolitano de Barcelona operado por Renfe / EFE

La CUP propone prohibir la T-10 a los vecinos del área metropolitana de Barcelona

Los radicales presentan una iniciativa para que sólo los residentes en Barcelona puedan comprar la tarjeta de transporte más utilizada

19.07.2018 10:41 h.
4 min

La CUP propone prohibir la tarjeta T-10 a los vecinos del área metropolitana de Barcelona. Los radicales presentarán mañana, viernes 19 de julio, una proposición en el pleno municipal de Barcelona para que sólo los empadronados en la Ciudad Condal puedan comprar la tarjeta de transporte más utilizada.

En una batería de propuestas presentada ayer, los anticapitalistas anunciaron que propondrán al plenario "reducir el precio de todos los títulos de transporte público para los vecinos de la ciudad y restringir la compra de la T-10 a este colectivo". Ello se traduciría en que cualquier no residente en Barcelona no podría comprar el abono. Si se aprueba el texto, los vecinos de la capital catalana deberían presentar el carné de ciudad para adquirirla. En paralelo, los ingresos obtenidos con la venta de títulos de transporte destinados al colectivo de turistas se deberían destinar a "revertir los efectos del turismo sobre la ciudad y el área metropolitana de Barcelona".

3,3 millones de desplazamientos al día

Si llega a buen puerto, la proposición de la CUP supondría un mazazo para un colectivo que los radicales no han tenido en cuenta: los pasajeros que utilizan la T-10 en el área metropolitana. Según la última memoria de la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM), con fecha a 2016, los viajes en la primera corona de la conurbación de Barcelona --excluyendo a la Ciudad Condal-- totalizaron 3,3 millones al día.

En total y según la misma fuente, los pasajeros que viven en la primera corona de ciudades más cercana a la capital catalana son 1,022 millones, que realizan una media de 3,3 validaciones de títulos al día. Globalmente, el mismo ente contabilizó 954 millones de viajeros entre Rodalies de Renfe, Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC), el Tram y las redes de autobuses urbanos e interurbanos.

Espacio público limitado

En el mismo sentido, la CUP propondrá en la sesión ordinaria de mañana viernes, 20 de julio, que se limite el uso del espacio público a los negocios privados y "reducir la presencia de los que actualmente ya lo ocupan". Además, el grupo municipal que dirige Maria Rovira insta a Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) a que el transporte al Parc Güell de Barcelona sea de "uso preferente para los vecinos". También opta por poner un tope de entradas diarias de visitantes al jardín monumental.

Cabe recordar que las propuestas de los radicales en materia turística llegan después de que un grupo juvenil vinculado al partido, Arran, atacara por partida doble el jardín arquitectónico diseñado por Antoni Gaudí y un autobús turístico en la zona del Puerto Olímpico. Los actos vandálicos pretendían protestar contra la "masificación turística" de Barcelona.