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Quim Arrufat, exdiputado de la CUP en el Parlament, en una imagen de archivo / EFE

La CUP exige un presidente de reposición por si Puigdemont es inhabilitado

El portavoz del secretariado nacional de la formación, Quim Arrufat, sólo valora una opción para cancelar el referéndum: un escenario “extremo de represión”

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La CUP tira millas. Dice el Gobierno que la Generalitat se ha tirado a los brazos de los antisistema, y la verdad es que éstos son los únicos que parecen dispuestos a todo con el fin de celebrar el referéndum. Incluso a acatar las inhabilitaciones que puedan ocurrir durante el pulso. Por ello exigen consejeros y hasta un presidente de reposición con los que saltar estas barreras hacia la consulta ilegal, anunciada para el 1 de octubre.

El portavoz del secretariado nacional de la CUP, Quim Arrufat, dice que el diálogo con el presidente, Carles Puigdemont, para definir la pregunta del referéndum ha sido plácido, ya que aparece la palabra república, como pedía la formación. Ahora bien, asume que deberán superar muchas barreras para cometer esta ilegalidad. Como las inhabilitaciones, según responde en una entrevista con Nació Digital.

Uno tras otro

Una de las respuestas más sorprendentes es la relativa a las dudas que muestra la CUP ante la estrategia del Govern de superar cada fase de “represión o bloqueo” que ofrezca el Estado en este pulso. “Presionamos para tener un consejero de reposición detrás de cada consejero para que el día que se inhabilite al primero, si es necesario seguir firmando cosas, haya otro. Debemos tener un presidente de reposición por si el presidente es inhabilitado”.

Arrufat contempla la opción de que el referéndum no tenga lugar, pero es una posibilidad que solo depende, según él, del “nivel de represión que ejerza el Estado” (por el Gobierno): “Hay un punto extremo en que quizás el referéndum no se puede organizar, aunque sería un escenario extremo de fuerte desprestigio para el Estado”.

Ni los independentistas lo tienen claro

Anunciadas la fecha y pregunta del referéndum, el problema ahora es “la falta de credibilidad de la gente conforme se celebrará”. Arrufat confiesa que ni los independentistas lo tienen claro. Pero “hay que trabajar para la hipótesis real de que se celebrará y con garantías”. A la CUP no le valdrán las excusas de las inhabilitaciones para suspenderlo.

Arrufat asegura que “participarán muy pocos funcionarios” en la convocatoria del referéndum. “No se forzará a nadie. Tendrán protección por activa y por pasiva. Los que estén, estarán voluntariamente. Una opción es que los funcionarios puedan inscribirse en una bolsa”, ha declarado.

Contrario a fijar un mínimo de participación

¿Hay que fijar un mínimo de participación? “No, nunca. Adultera el referéndum. Si fijas una participación mínima del 60%, el bloque político del no llamará a la no participación para evitar que gane el sí (…). Pero sí, nos fijaremos internamente qué resultados son aceptables o no para tirar adelante el proceso de independencia”.

“El resultado será vinculante en tanto que haya participación. El convencimiento social y el compromiso del Govern de hacerlo vinculante ya están. Por lo tanto, si hay participación suficiente, será vinculante, al margen de lo que digan los comunes”, dice, preguntado por la postura de los morados en el asunto del referéndum.

Crítico con Mas

En cualquier caso, reconoce: “Estamos desobedeciendo al Estado y, por lo tanto, estamos cometiendo ilegalidades, legítimas y absolutamente necesarias”.

Finalmente, muestra preocupación la respuesta de Artur Mas en relación al caso Gordó y a la supuesta corrupción en CDC: “Evita que dentro de CDC salgan voces más jóvenes y democráticas que tienen un poco más claro cortar con la CDC de los negocios, de la opacidad, de los silencios y de la omertà que ha estado presente y ha tenido mucho poder interno”.

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