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Carles Riera, líder de la CUP en el Parlament / EUROPA PRESS

La CUP se ofrece de mediador entre ERC y JxCat para evitar unas nuevas elecciones

Carles Riera ha anunciado que quiere desbloquear la investidura de Pere Aragonès para formar un nuevo Govern de “confrontación democrática”

4 min

El diputado de la CUP en el Parlament Carles Riera ha convocado una reunión entre ERC y JxCat a las 12 del mediodía para intentar desbloquear la investidura de Pere Aragonès. El cupaire ha asegurado que necesitan formar un nuevo Govern de “confrontación democrática con en Estado y con respuesta a la actual crisis social” con todas las fuerzas independentistas, sin contar con los comuns de Jéssica Albiach.

La idea de Riera es poner sobre la mesa los cuatro puntos que los antisistema consideran escenciales para avanzar hacia la secesión. Estas iniciativas se basan en la autodeterminación de Cataluña, la estrategia independentista y dar una respuesta a la crisis social y económica derivada de la pandemia del Covid-19, según a explicado el diputado esta mañana en Catalunya Ràdio.

El “régimen del 78”

La CUP justifica su ofrecimiento de ejercer como mediador entre los partidos indepedentistas para evitar unas nuevas elecciones en Cataluña. Los antisistema hablan de construir un “muro de defensa de los derechos fundamentales y básicos que tienen un amplio apoyo por parte de la sociedad catalana y que no caben en el marco del Estado”, ha asegurado Riera, que ha hecho referencia al falso 52% de apoyos que habría contado el bloque secesionista en las elecciones de febrero. Este porcentaje tiene también en cuenta los votos a formaciones nacionalistas que no obtuvieron representación en el Parlament. 

Riera ha aprovechado la ocasión para cargar contra el PSC de Salvador Illa. Lo ha tildado de nuevo de “representante del régimen del 78” y ha advertido que su formación bloqueará un Govern de izquierdas en el que se incluyan los socialistas, si bien ha dejado la puerta abierta a lo comuns, siempre que acepten las normas de la CUP. “Si el PSC entra en la ecuación de gobierno, el Govern no irá bien”, ha asegurado en referencia a la escasa posibilidad de que ERC dé paso a un ejecutivo de izquierdas más transversal.

JxCat es de derechas

El diputado de la CUP ha zanjado rápido el problema de JxCat, más allá de su negativa a apoyar a Pere Aragonès a la investidura, sino por su vertiente ideológica de derechas. “Es un partido que no se sitúa a la izquierda”, ha explicado Riera al destacar la herencia convergente, aunque ha dado fin al asunto echando la pelota fuera: “Les tocará definirse a ellos”.

Este es uno de los escollos que el independentismo no está acabando de tener en cuenta: la ideología dentro del movimiento. Por ello, desde la CUP piden investir a Pere Aragonès “siempre que mantenga los puntos pactados” con el partido de Riera.

Por el momento, ni JxCat ni ERC han aceptado la propuesta de mediación de la CUP y mantienen los vetos cruzados entre ambos que bloquean la investidura desde hace poco más de dos meses. Cabe tener en cuenta que uno de los prinicipales problemas del bloque soberanista es que no hay acuerdo interno ni siquiera en JxCat, donde Jordi Sànchez ha demostrado que no controla el partido y Laura Borràs usa su poder sobre las bases para defender su agenda propia