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Carles Riera, líder de la CUP en el Parlamento catalán, en una comparecencia pública anterior / EFE

La CUP se desgarra: una facción se presentará a las generales

El 'brazo patriótico' Poble Lliure intentará una lista electoral con el exdiputado de Podem Albano Dante Fachin y otros grupos minoritarios; el partido avisa de "consecuencias"

13.03.2019 09:00 h.
5 min

La CUP acerca a la ruptura. La facción Poble Lliure intentará armar una lista electoral para los comicios generales del 28 de abril con Albano Dante Fachin y los escindidos de Podem en Cataluña, entre otros grupos. Ante ello, el partido, que rechazó concurrir a la cita electoral el pasado domingo, 10 de marzo, ha avisado de posibles "consecuencias" a los díscolos.

En un comunicado difundido el martes por la noche, el ala patriótica de los antisistema anunció que "decide explorar una candidatura rupturista a las elecciones generales del Estado español". Justificó Poble Lliure su decisión, que se desmarca de la toma de posición tomada por el partido dos días antes, por la "necesidad de avanzar hacia la ruptura del régimen y no para maquillarlo". Según la facción, cercana a algunas alcaldías clave de los radicales, como la de Argentona (Barcelona) o las situadas en la provincia de Girona, "las direcciones de las organizaciones políticas que pretenden representar al independentismo han adoptado a principios de 2018 un discurso reformista totalmente inviable en un estado español en franca deriva autoritaria".

"Habrá consecuencias"

Respondió con rapidez la CUP al aviso de uno de sus dos principales brazos --el otro es Endavant-OSAN, izquierdista-- con duras palabras. Alertaron los antisistema que "la decisión de Poble Lliure de presentarse a las elecciones españolas puede tener consecuencias en la construcción de la Unidad Popular, por lo que se impone evaluarlas a corto y medio plazo". Por ello, avisaron los radicales de que "han activado los mecanismos y espacios de debate de la organización para dar respuesta a esta situación y de las relaciones políticas que se derivan de ella".

No obstante, las redes sociales ardían ayer tras el anuncio de la decisión del brazo más procesista de los anticapitalistas. Cargos y militantes contrarios al movimiento pedían "medidas disciplinarias" o incluso la "expulsión" de la organización Poble Lliure del seno de la CUP.

Cercanos al prófugo

La decisión del ala patriótica de la CUP de presentarse a las elecciones a las Cortes Generales, por lo pronto, significa romper con la disciplina asamblearia de los antisistema. El consejo político de los radicales acordó el domingo no concurrir a los comicios por 37 votos en contra, 20 a favor y 4 en contra. La propia Mireia Boya, exdiputada de los anticapitalistas en el Parlamento catalán, explicó a los medios que la cita electoral del 28 de abril "no era una prioridad", al contrario que las municipales del 26 de mayo. Boya guardó silencio ayer, igual que Carles Riera, líder de los antisistema. No así el diputado Vidal Aragonès, que retuiteó el comunicado del partido. Aragonès es considerado cercano a Endavant.

El abanico de reacciones refleja perfectamente las perennes divisiones en el seno de los independentistas, cuya máxima expresión fue el ya famoso empate a 1.515 votos en la votación para investir a Artur Mas en la legislatura anterior, en 2015. En el actual mandato, ya con Quim Torra en el Palau de la Generalitat de Cataluña y Carles Puigdemont fugado de la justicia, el cisma ha aflorado en, por ejemplo, la decisión de Poble Lliure de sumarse al Consejo de la República, el chiringuito del prófugo en Bruselas (Bélgica). Endavant, a su vez, no lo ha hecho.