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Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, junto a María Dolores de Cospedal, ministra de Defensa, ayer / EFE

El PP da el abrazo del oso a Cristina Cifuentes

Los populares sostienen en público a la presidenta de Madrid, pero aceptan investigar la crisis de su máster en el parlamento regional

5 min

El Partido Popular (PP) dio ayer el abrazo del oso a Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, en plena crisis por el presunto máster presuntamente falsificado. Los populares escenificaron por partida doble su apoyo inquebrantable a una de sus dirigentes con más futuro, pero aceptaron sin dudarlo abrir una comisión de investigación sobre los estudios de postgrado de la alto cargo político a las pocas horas de lo pidiera Ciudadanos.

Fue primero el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien aseguró por la mañana que "[Cifuentes] ha dado sus explicaciones, ella también ha iniciado actuaciones ante la justicia. Será la justicia la que tenga que decidir lo que estime oportuno". Con el caso máster sobre el despacho del ministerio público, Rajoy agregó que "la propia universidad ha remitido a la fiscalía todas las decisiones, acuerdos y actas. A partir de ahí, no tengo mucho más que decir. Eso no me corresponde a mí".

Preocupación de los barones

Tuvo incluso más repercusión la ovación que se llevó Cifuentes cuando le tocó intervenir en uno de los paneles de la tarde del sábado. La también exdelegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid recibió más de un minuto de aplausos que acabaron con los asistentes en pie y jaleándola. Antes, el portavoz del PP en el Senado, José Manuel Barreiro, describió a la jefe del Ejecutivo regional como una "mujer valiente". Las mismas glosas recibió Cifuentes de otros barones durante el segundo día de la convención nacional del PP.

En privado, no obstante, los dirigentes populares manifestaron preocupación por el hecho de que la crisis del máster de la presidenta de la Comunidad de Madrid se pueda prolongar en el tiempo, según informa Efe. En paralelo a ello, los populares aceptaron iniciar una comisión de investigación sobre el escándalo. La había pedido horas antes Ignacio Aguado, portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid. Dio 48 horas para que el PP la apoyara. Le bastó una mañana. Como telón de fondo, la anunciada moción de censura que presentará el PSOE en el hemiciclo regional.

Daño al PP

Como estaba previsto, el caso Cifuentes oscureció la convención nacional de los populares, en la que el mayor partido de España debía cantar las alabanzas de su gestión ante el torbellino de Ciudadanos, al que las encuestas lo aúpan muy por encima de la formación de Gobierno. Lo intentó con ponencias de todos los ministros del Ejecutivo, pero no lo logró. Todos los focos se cerraron sobre la presidenta de la comunidad de Madrid, que admitió que "lo estaba pasando mal". Políticamente y sea cual sea el estado emocional de Cifuentes, no trascendió ni una sola propuesta ideológica de los populares que pueda frenar el avance de Albert Rivera y los suyos.

El día grande del cónclave popular sacó a relucir las heridas que sufre el primer partido en diputados en el Congreso. Las loas a Cifuentes fueron el abrazo del oso: el PP aceptó de forma fulminante investigar a la presidenta en el parlamento regional mientras la fiscalía incoa sus propias diligencias. Por eso, los aplausos y elogios dedicados a Cristina Cifuentes --se espera que se reproduzcan hoy, con el discurso de clausura de Mariano Rajoy-- fueron el abrazo del oso: sonaron a forzadas, cuando no impostadas, a la espera de que la crisis se encauce hacia el olvido o se engrose hasta tal punto que la prometedora política tenga que cesar.