Menú Buscar
Amparo Izquierdo, camarera del Parlament acosada por independentistas / TV3

Contundente carta de una exdiputada a Torrent por el acoso lingüístico a una camarera

Lidia Santos (PSC) atribuye la campaña contra la trabajadora a la “degradación” de la vida parlamentaria y avisa “del mal que se le está infringiendo a Cataluña”

3 min

La exdiputada Lidia Santos (PSC), ha dirigido una carta al presidente del Parlament, Roger Torrent, en la que expresa su “estupor” y “tristeza” por la campaña de acoso sufrida por una camarera por hablar en castellano.

Santos atribuye este caso a la “degradación” de la vida parlamentaria y avisa “del mal que se le está infringiendo a Cataluña y al catalán” con esa campaña contra la trabajadora. 

lidia santos
Lidia Santos (PSC), exdiputada y exmiembro de la Mesa del Parlament / CG

“Sigo un estupor y no menos sentimiento de tristeza la campaña dirigida contra la trabajadora del servicio de restauración del Parlament por causa de la lengua. No creo que la conozca ni que haya coincidido con ella en los años que tuve el honor de representar a la ciudadanía de Cataluña de Cataluña en este Parlament y en la dirección de este órgano como secretaria primera de la Mesa. No es por tanto una cuestión personal la que me impulsa a dirigirme a usted”, escribe Santos.

"Degradación parlamentaria, cívica y moral"

“Me consta que ha hecho llegar su apoyo personal e institucional como es de obligada necesidad en estos casos y os honra”, añade la socialista, que insta a Torrent a hacer público ese respaldo.

Santos enmarca lo ocurrido, que coincide con el 40 aniversario de la restitución del Parlament, en la “degradación de la vida parlamentaria, degradación de la vida inteligencia sobre la función y responsabilidad de los cargos electos y orgánicos, pero también, al punto que hemos llegado, de degradación cívica y moral”.

"Seremos irrelevantes"

Este caso, avisa Lidia Santos, “no menor en ninguno de sus aspectos y menos por los derechos laborales e individuales de la persona afectada, puede ser un paradigma del mal que se está infringiendo a Cataluña y el mal que se está infringiendo al catalán”.

“Cataluña ha dejado de ser una fábrica de catalanes porque algunos prefieren excluir o imponer una determinada manera de ser catalán” y “un país pequeño no se hace fuerte dividiendo y restando, sino sumando y multiplicando”. Lo contrario, advierte, “nos convertimos en cada vez más pequeños y, pero, más irrelevantes”.