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Xavi Roca, el 'repartidor' de contratos del Instituto Municipal de Informática (IMI) de Barcelona que vulneró el código ético del Ayuntamiento / CG

Xavi, el 'repartidor' de contratos del Ayuntamiento de Barcelona

El directivo municipal adjudicó encargos informáticos durante años, ocultando que tiene una empresa del ramo; ahora penden sospechas sobre la transparencia

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Es Xavi, el repartidor de contratos del Ayuntamiento de Barcelona. El director de Desarrollo del Instituto Municipal de Informática (IMI) de la Ciudad Condal está en la diana por los presuntos contratos tipo traje a medida que habría licitado el ente público. El último, una licitación de 1,1 millones de euros a tres años en el que las empresas participantes, según las fuentes consultadas --algo que ni el consistorio ni el mismo afectado ha desmentido--, tuvieron que fichar al colaborador del IMI Óscar Alonso Núñez.

El caso tiene más enjundia. Xavier Roca Vilalta no es solo el responsable primero de esta adjudicación, que incluía una cláusula en la que se pedía un técnico municipal que hubiera adjudicado más de un contrato informático al mes por valor superior a los 100.000 euros, algo que en el sector ven "muy poco posible", sino que lo supervisó tras un episodio personal polémico. Fue su participación como apoderado en la mercantil Open Fleet SL que, según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme), se dedica a la distribución y comercialización de software. El directivo elaboró informes de contratación y participó en algunos de los procesos --la mayoría, según empresas del sector que han denunciado el caso-- como esta o esta, ocultando que tenía intereses privados en la industria.

Un año de vulneración del código ético

Roca Vilalta continuó en un cargo --al menos mercantil-- en la empresa de software durante un año y medio tras la aprobación del código de conducta. El pleno municipal le dio salida el 30 de junio de 2017. No obstante, el director de Desarrollo del IMI continuó con su rol en la sociedad privada hasta el 15 de noviembre de 2018, cuando el Borme consignó [ver aquí] la revocación de su nombramiento como apoderado de la firma. Huelga decir que durante este periodo el directivo participó en contrataciones públicas del sector de las nuevas tecnologías, obviando su interés en el sector mediante su participación en la empresa privada. El registro mercantil consigna una relación a este nivel. Las fuentes del sector aseguran que su dedicación a Open Fleet SL es "continua y dedicada".

¿Qué dice el Ayuntamiento de Barcelona? Nada. En al menos tres ocasiones, Crónica Global ha tratado de cotejar la información, pero una portavoz municipal ha rechazado responder a los requerimientos informativos de este medio. No ha contestado el Ejecutivo local de Ada Colau y Barcelona en Comú si, por ejemplo, Xavier Roca Vilalta vulneró el código ético y de conducta de los gerentes y directores [ver aquí] del segundo mayor consistorio de España. Lo habría hecho según las fuentes del sector en lo que respecta a los artículos 7.F ("Ejercer el cargo con dedicación absoluta, de acuerdo con lo que establece la legislación sobre incompatibilidades") o el 7.G ("El personal eventual y el personal directivo debe ejercer el cargo con dedicación plena y exclusiva, sin poder compatibilizar su actividad con el ejercicio de ningún otro puesto de trabajo, cargo, representación, profesión o actividad mercantil, profesional o industrial, de carácter público o privado, por cuenta propia o ajena, salvo lo siguiente").

'Trajes a medida'

Se haya saltado o no Roca Vilalta el código ético y de conducta del Ayuntamiento de Barcelona, lo cierto es que el directivo ha participado en numerosas licitaciones. Algunas de ellas, ahora, son denunciadas como opacas. La más evidente es la número 18000184 y que se adjudicó bajo el epígrafe de Servicios de Oficina Técnica de Apoyo a la Dirección de Desarrollo (OTSD) del Instituto Municipal de Informática (IMI) con medidas de contratación pública sostenible. En las plicas de contratación se pedía explícitamente el perfil de un profesional sospechosamente similar al de Óscar Alonso, un consultor supuestamente freelance que lleva una década trabajando en el IMI, según su currículum en las redes sociales. El directivo ha acabado, efectivamente, colocado en la empresa que ganó el concurso.

Hay más. Las empresas extienden su dedo acusador hacia la contrata 18000204, que lleva el título de Selección de empresas y fijación de las condiciones de los sucesivos contratos por la prestación de servicios para el desarrollo de proyectos TIC del Ayuntamiento de Barcelona, con medidas de contratación pública sostenible. Sostienen empresas del sector que Roca Vilalta estaría dirigiendo la adjudicación de 25,4 millones de euros para, siempre según ellas, ganen las empresas que ya cazaron el contrato de mantenimiento de aplicaciones licitadas en 2018. Ello, según los denunciantes, les daría una "importante ventaja competitiva". Este extremo no ha podido ser cotejado por este medio pues, de nuevo, el gobierno municipal de Barcelona en Comú no ha respondido a las preguntas de este medio.