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Rafael Ribó, junto a la 'piscina' que se construyó en la sede del Síndic de Greuges en Barcelona / FOTOMONTAJE CG

Habla el constructor de la 'piscina' del Síndic Ribó: "Era un 'chill out'"

Segundo Ruiz, el promotor que construyó una zona de baños para el Síndic de Greuges con dinero público, afirma que "Rafael Ribó la tapó porque la veía excesiva para su cargo"

8 min

Habla el constructor de la piscina que el Síndic de Greuges de Cataluña, Rafael Ribó, se hizo en la azotea de la sede del organismo autonómico. Segundo Ruiz Sáenz, empresario, confirma que el defensor del pueblo autonómico se hizo una zona de baños junto a su despacho, un "chill out", le llama. Todo ello, con dinero público. Pero Ribó lo tapó, pues cuando la empresa le entregó la obra, el alto cargo vio "excesiva y provocadora" la zona de wellness

Ruiz atiende a Crónica Global por teléfono desde Madrid. Es exadministrador de Constructora de Obras Municipales SA (Comsa, una empresa que no tiene relación con el grupo catalán del mismo nombre), la firma que rehabilitó el edificio de la Sindicatura de Greuges por 5,23 millones de euros entre 2007 y 2009. Después de aquel trabajo, su empresa fue a concurso y a liquidación, pero él sigue en el sector. Fundó otra empresa y, de hecho, es tesorero de la Asociación de Empresas de la Construcción de Madrid (Aecom). Tras otra llamada para recabar datos, recuerda qué encargo completó en Cataluña para la Sindicatura 13 años atrás. 

"Nos felicitaron por el trabajo hecho"

"Nos invitaron a pujar por un contrato público de reforma de la sede del Síndic de Greuges de Cataluña. No era nada mayor, pues en aquella época facturábamos 120 millones de euros y acudíamos a muchos concursos", explica. El defensor del pueblo regional de Cataluña lanzó el procedimiento en 2007 y la enseña preparó su dosier de licitación. Ganaron. "Fue un concurso limpio", defiende Ruiz. 

La constructora reformó la sede de la Sindicatura, sita en el número 7 del paseo Lluís Companys de Barcelona. "Fue un trabajo ceñido a las plicas. Nosotros solo ejecutamos lo que la arquitecta técnica supervisó. Construimos, entregamos, ella recepcionó y fin de la historia. Eso sí, el Síndic Ribó quedó tan contento que nos invitó a la inauguración. Vinimos cuatro o cinco desde Madrid. Nos puso de ejemplo de empresa.  Eran todo felicitaciones", rememora. 

"Se hizo una piscina, era un 'chill out'"

Todo el mundo quedó contento, salvo el propio Rafael Ribó, que tuvo reservas. El recién nombrado Síndic de Greuges --el Govern de CiU lo llamó al cargo en 2004-- quedó enamorado de su nueva sede, pero no de su "piscina". ¿Qué era? "Era una zona chill out en la azotea, muy bonita, hecha con madera teka y zona de baño. Daba puerta con puerta desde el despacho del síndico. Veía el agua desde su mesa. Cuando vio el resultado, el defensor aseguró que aquello era tremendamente excesivo", explica Segundo Ruiz. 

¿Qué hizo Ribó? "Mandó taparlo. El mismo día de la inauguración, porque parecía un jacuzzi. No lo veía acorde a su cargo. Veía aquella zona como no acorde con ser defensor del pueblo. Una provocación. Así que la taparon con césped artificial y jamás volvió a funcionar", aclara el empresario. Ruiz desmiente, así, la versión aportada por la Sindicatura, que aseguró a este medio que cubrió la zona de baño porque tenía "defectos de construcción iniciales y posteriores" que provocaron "filtraciones hacia la planta inferior del edificio". 

"La entregamos bien"

El exadministrador de Comsa niega tajantemente esa versión. "Entregamos todo el proyecto al detalle. Usted piense que un concurso público es un procedimiento muy reglado. Si algo no se ceñía a proyecto, o si había algún defecto constructivo, la Sindicatura se habría podido quedar el aval que habíamos entregado. Y no lo hizo. Nos devolvieron el dinero del aval y, además, nos felicitaron por la obra", subraya. 

¿Pero la piscina del Síndic era parte del proyecto? Ruiz contesta a este medio tras hablar con el jefe de obra que supervisó la reforma. "Lo era. Era parte del proyecto técnico, tanto es así que la arquitecto proyectista firmó la recepción del proyecto. Dio su visto bueno", destaca. Así, la zona de baños, "se entregó en perfecto estado y funcionando", como el resto de la sede de la Sindicatura tras el lavado de cara del inmueble histórico. 

¿Cuánto dinero público costó?

Ni una parte ni la otra, ni constructor ni cliente, aclaran cuánto costó la "piscina" construida con dinero público. Lo factual es que el proyecto de reforma de la sede de la Sindicatura de Greuges [ver expediente de contratación aquí] estaba dotado con 5,9 millones de euros de las arcas de la Generalitat de Cataluña. Comsa, de Segundo Ruiz, se hizo con el encargo por los citados 5,23 millones de euros. Esta cuantía incluía, según el administrador de la empresa, la zona de baños, la zona "chill out" junto al despacho de Rafael Ribó

Preguntada sobre la cuestión, la Sindicatura no ha aportado su versión. No ha precisado cuánto dinero costó la "piscina", según su constructor, que el defensor del pueblo autonómico se hizo en la sede del organismo. Tampoco ha contestado si la alberca se ciñe al Código Técnico de Edificación, ni por qué la hicieron construir en el tejado. Algo sí está claro: el Síndic estrenó sede (y "lámina de agua", según la versión oficial) a principios de 2009, con Cataluña sumida en una dura crisis económica. El paro en la región se desbocó y avanzó cerca de un 33%, hasta las 561.761 personas. Quizá por ese entorno económico, el Síndic Ribó mandó tapar su "zona chill out". Pero ya era tarde. Ya estaba hecha y pagada con dinero común.