Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
La consellera de Acción Exterior de la Generalitat, Victòria Alsina, en la clausura de una mesa redonda en la Universitat de Vic / GENERALITAT DE CATALUÑA

La 'consellera' Alsina desafía a la UE: "No tendrá buen futuro si no escucha a naciones sin Estado"

La responsable de Acción Exterior de la Generalitat carga contra España y afirma que "no nos gusta esta Europa del silencio cómplice"

6 min

La consellera de Acción Exterior de la Generalitat de Cataluña, Victòria Alsina (JxCat), ha advertido este jueves de que Europa "no tendrá buen futuro si no escucha a naciones sin Estado como Cataluña". La mandataria autonómica, asimismo, ha aprovechado la ocasión para cargar contra España afirmando que, en el ámbito judicial, en este 2022 "podría pasar, de manera más oficial aún, a esa lista al lado de Polonia, Hungría y otros países que desafían el Derecho comunitario".

Alsina ha clausurado una mesa redonda bajo el lema Democracia, valores y derechos, que se ha celebrado en la Universidad de Vic, enmarcada en una serie de siete debates organizados por el Departamento de Acción Exterior que ella misma encabeza en varios puntos de Cataluña.

"Nos deben escuchar"

La consellera ha afirmado que "el futuro está en Europa", que es el "espacio de referencia de Cataluña", pero también ha querido lanzar un advertencia a las instituciones comunitarias y los países de la UE: "Europa nos debe escuchar. Europa no tiene futuro si no escucha a naciones sin Estado, como Cataluña, que quieren participar en estos debates y retos europeos".

En su opinión, Cataluña ha tenido históricamente "vocación europeísta", aunque ha defendido también la "mirada crítica en estos últimos años, en el buen sentido, de creer en los valores fundacionales de la UE", por lo que ha esgrimido un "escucha, Europa", parafraseando el "Escucha, España" del poeta Joan Maragall.

Exige la "autodeterminación"

Alsina ha remarcado en este sentido la necesidad de atender desde la UE al derecho de "autodeterminación" de Cataluña y no limitarlo a una cuestión "interna" del Estado.

Asimismo, la mandataria posconvergente ha incidido en que el catalán debería ser oficial en las instituciones europeas, dado su peso demográfico y cultural, algo que "solo depende de la voluntad política del Estado".

'Lecciones' de democracia

La titular de Exteriores de la Generalitat ha lamentado que la calidad democrática no esté pasando "su mejor momento a nivel mundial, tampoco en Europa", sobre todo por el "nacimiento de populismos, partidos de ultraderecha entrando en parlamentos, manifestaciones contra los valores de la UE o el caso flagrante de Polonia y Hungría y su desafío".

"Y tenemos la propia problemática de España, todo el tema de los exiliados", ha añadido, en alusión a los exmandatarios de la Generalitat fugados tras el referéndum ilegal y la declaración unilateral de secesión de 2017. "Veremos qué pasa en este 2022, cómo se resuelven las sentencias y cómo esto hace que España pueda pasar, de manera más oficial aún, a esa lista al lado de Polonia, Hungría y países que desafían el derecho comunitario y el valor democrático europeo".

"No nos gusta esta Europa"

Unas críticas en referencia al debate soberanista catalán que Alsina ha hecho extensibles a la actitud de la propia UE: "No nos gusta esta Europa de silencio cómplice, que cerró los ojos ante la represión del movimiento independentista, de líderes políticos y de activistas. Es muy importante que nuestro europeísmo sea crítico en el sentido de hacer prevalecer los derechos de la UE".

La mesa redonda organizada por el propio Govern secesionista ha contado  tambiéncon la participación de Sònia Andolz, directora general de Administración de Seguridad del Departamento de Interior de la Generalitat; Karlos Castilla, responsable de investigación en el Instituto de Derechos Humanos de Cataluña; Rosa Bosch, intendenta de Mossos d'Esquadra que dirigió el área de cooperación internacional del cuerpo, y Gonzalo Boye, abogado del prófugo Carles Puigdemont.

Boye equipara a España con Polonia y Hungría

Boye ha sostenido que "la gran apuesta de construcción europea la está haciendo el tribunal de justicia de la UE", al crear según él un "espacio de seguridad y libertad".

"Ellos tienen una visión de cómo debería ser la UE y eso está chocando con los países que están en la periferia de los sistemas democráticos plenos: Hungría, Polonia, Rumanía y España, países que están en la periferia y están chocando con la interpretación del derecho de la Unión", ha aseverado.