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Alumnos atienden al profesor en un colegio, en una imagen de archivo no relacionada con la noticia / Taylor Wilcox en UNSPLASH

Un colegio catalán evita traducir el informe de unos alumnos al castellano

Una familia acusa a la escuela de haberles puesto trabas para conseguir los expedientes de sus hijos traducidos para matricularlos en Francia

4 min

Una familia de origen francés residente en Cataluña ha denunciado las trabas puestas por la escuela a la que asistían sus hijos para evitar proporcionarles en lengua castellana sus respectivos expedientes académicos.

Los hechos, según informa el diario ABC, ocurrieron en la escuela pública Antoni Gaudí de Castelldefels, después de que, a raíz de la irrupción de la pandemia de coronavirus, la familia tomara la decisión de regresar a Francia y matricular allí a sus dos pequeños en un colegio público con sección internacional de español.

"Una odisea"

El problema llegó cuando esa escuela francesa solicitó a los padres el informe escolar de los dos últimos cursos de sus hijos en lengua castellana antes de llevar a cabo la inscripción, dándoles como fecha límite para entregarlos el 8 de abril de 2021. Según denuncia la familia, esta petición acabó convirtiéndose en "una odisea", debido al rechazo de su anterior escuela a traducir del catalán los historiales de los dos pequeños, de diez y seis años.

Según dicho medio, la primera petición de los informes traducidos al castellano por parte de los padres se realizó el 24 de febrero, y ante la pasividad del centro educativo catalán, continuaron reclamándolos sin éxito posteriormente.

Lo único que consiguieron como respuesta, según su versión, fue un breve extracto el 11 de marzo de los cursos que habían estado escolarizados los niños en el centro, apenas con los años en los que pertenecieron al mismo, sin apreciaciones ni valoraciones por parte del tutor. "No era, ni por asomo, el informe que recibimos cada año los padres en catalán", explica la madre en ABC, acusando a la dirección de ponerles trabas y excusas varias para no darles los documentos traducidos y sellados --como, por ejemplo, que no les funcionaba la impresora--, y apuntando que las comunicaciones del colegio son siempre, por sistema, monolingües en catalán.

La escuela lo niega

Fue entonces cuando la familia contactó con la asociación Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), que les recomendó que denunciaran su caso ante la inspección educativa de la zona. Tres días antes de que expirara el plazo para poder entregar los documentos en Francia, expusieron el caso a un inspector. Entonces, el colegio de Castelldefels les entregó los informes en formato digital, pero en lengua catalana. La traducción tuvieron que hacerla los padres mismos --recurriendo incluso al traductor de Google--, y luego devolverla para reclamar al centro que le pusieran el sello. Al día siguiente, fueron a recogerlos para entregárselos in extremis a la escuela francesa.

La dirección de la escuela, sin embargo, niega los hechos y asegura haber accedido a las peticiones de la familia al entregarle también la versión larga del expediente traducido. Asimismo, sostiene que colaboró con la escuela francesa en el traslado, respondiendo incluso a una encuesta. Una versión opuesta a la que ofrecen tanto la familia como la AEB, quienes subrayan que el expediente final se les entregó en catalán 24 horas antes de cumplirse el plazo, tras una inspección, y que tuvieron que traducirlo ellos mismos la noche antes.