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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, durante un pleno municipal / EFE

El gobierno de Ada Colau quería trabajadores gratis para sus fiestas callejeras

El fiscalizador de contratos públicos para una licitación de 600.000 euros del Instituto municipal de Cultura porque se apoyaba en empleo no remunerado

23.03.2019 00:00 h.
5 min

El gobierno municipal de Ada Colau pretendía utilizar a voluntarios en lugar de trabajadores remunerados en sus fiestas callejeras. El fiscalizador catalán de contratación pública ha obligado al Ejecutivo local de Barcelona en Comú (BComú) a redactar de nuevo las bases de una contrata de 600.000 euros del Instituto Municipal de Cultura, pues ésta se apoyaba en el empleo no remunerado. El consistorio, por su parte, ha reducido la polémica a una simple "clarificación".

El caso ha ocurrido en el Instituto de Cultura de Barcelona (Icub), que dirige Marta Clari, una funcionaria gran reserva que lleva años en el Ayuntamiento de Barcelona. Licitó el organismo de impulso cultural un contrato para prevención sanitaria y transporte en sus actos. El servicio preveía la cobertura de las celebraciones que organiza el Instituto de Cultura, como las Fiestas de la Mercè u otras. Se presupuestó en 300.433,32 euros IVA incluido, pero su valor de mercado es de 595.900,80 euros excluyendo impuestos. Nadie se lo adjudicará. El Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público (TCCSP) lo ha tumbado estimando un recurso del Grupo Sagalés en el que la firma alertaba de prácticas anticompetitivas.

Voluntarios en lugar de trabajadores

La treta del Icub constaba en basar parte del trabajo que desempeñaban las contratas en personal voluntario en lugar de trabajadores. Algo que, según Sagalés, "favorecía a un determinado tipo de entidades", esto es, a Cruz Roja y otras oenegés. Alegaba el rey del bus de Cataluña que suponía el uso de este personal solidario "una ventaja competitiva" para los rivales o, en otras palabras, "una práctica de competencia desleal", ya que permitía rebajar la oferta económica y, por ende, tener más opciones de ganar. Por ello pedía Sagalés declarar nulo de pleno derecho el expediente de contratación.

Marta Clari (d), gerente del Icub, junto al tercer teniente de alcalde, Jaume Asens / EP

Marta Clari (d), gerente del Icub, junto al tercer teniente de alcalde, Jaume Asens / EP

El fiscalizador ha avalado esta tesis y, por el camino, ha regañado al ayuntamiento. Admite el derecho de las organizaciones sin ánimo de lucro a concurrir a concursos públicos, pero advierte de que las plicas de contratación no fijan cuánto debe cobrar este personal voluntario. "Cabe afirmar que no es posible que la acción voluntaria pueda sustituir las prestaciones de trabajo o servicios profesionales remunerados", alerta de forma tajante el TCCSP al Instituto de Cultura y a la propia Cruz Roja. La licitación, además de irregular, tampoco garantizaba la "seguridad jurídica", según reza el fallo público del TCCSP.

"Es una clarificación"

Preguntado por la cuestión, la portavocía de prensa del Icub ha reducido la polémica a una mera "clarificación". Según el Instituto de Cultura, "ya se ha levantado la suspensión de esta licitación. La resolución del tribunal estima la resolución en este sentido. Pide el tribunal clarificar la redacción de la cláusula del pliego técnico que hacía referencia al voluntariado y que da lugar a confusión. De momento se está trabajando en este punto". La misma fuente ha negado "trato de favor" y ha aclarado que hasta que se adjudique el nuevo contrato se ha asignado un contrato menor.

Cabe recordar que esta no es la primera polémica en contratación pública que encaja el Icub. En mayo del pasado año, un sindicato denunció agujeros de seguridad en las fiestas callejeras en Barcelona, ya que el organismo cultural estaba tratando de ahorrar fondos. Finalmente, el Departamento catalán de Interior abrió expediente sancionador contra la contrata municipal, ya que carecía de la "correspondiente autorización administrativa, ni constaba inscrita en el registro como empresa de seguridad privada", pese a que hacía dichas labores para el Ayuntamiento de Barcelona.