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Imagen de la ronda Universitat de Barcelona / GOOGLE STREET VIEW

Colau suprime otros dos carriles de Barcelona en su guerra contra el coche

La remodelación de la ronda Universitat ganará espacio para los peatones y suprimirá los autobuses interurbanos

Jaume Cladera
7 min

La remodelación de ronda Universitat de Barcelona empezará el próximo lunes, 23 de noviembre. Tras años de reclamaciones vecinales, que pedían una calle sin tantos autobuses y más amable para los peatones, y en plena guerra del ayuntamiento contra el vehículo privado, la obra suprimirá dos de los cuatro carriles de circulación de coches. Eso sí, mantendrá los dos destinados a transporte colectivo y también el de servicios que actualmente integran la calzada de esta céntrica y transitada vía barcelonesa.  Se espera que la reforma esté lista en marzo de 2021.

Esta medida se enmarca en el plan de urbanismo táctico que se está llevando a cabo desde el consistorio barcelonés, liderado por Ada Colau (BComú), que busca ganar superficie para los peatones frente a los vehículos. Se trata de una remodelación provisional, aunque tendrá una cierta durabilidad en el tiempo, aún indeterminada.

Más espacio para los viandantes

En total, la ronda suprimirá 1.700 metros cuadrados de asfalto; las aceras pasarán de los cinco metros de amplitud actuales a ocho. A diferencia de como se ha hecho hasta ahora, en este caso el ayuntamiento ampliará el espacio para transeúntes por medio de plataformas de hormigón, y no con pintura. Esta última medida se ha demostrado inefectiva, dado que son pocos los ciudadanos que se deciden a usar las orillas dibujadas, y prefieren resguardarse en la protección y seguridad de aquellas que son rígidas y de plataforma elevada.

Tras la finalización de las obras habrá una proporción de 50%-50% entre la superficie destinada al tránsito de vehículos y aquella para peatones. Además, en el marco de la remodelación, que tendrá un coste de 350.000 euros, también se instalarán 66 macetas con árboles y todas las marquesinas de autobús pasarán a ocupar parte del espacio que hasta este momento se destinaba a circulación. En rueda de prensa, Janet Sanz, concejal de Urbanismo, Ecología y Movilidad, ha explicado que el proyecto municipal pasa por “dibujar una ciudad más amable para poder caminar libre de humos”.

Adiós a los buses interurbanos

En estos últimos años, una de las principales quejas vecinales ha venido motivada por la gran cantidad de buses urbanos e interurbanos que tienen parada, inician, o finalizan su recorrido en la ronda Universitat. Tal como lo definen algunos vecinos consultados, la calle “es una estación encubierta” en la que cada día se paran 400 buses y circulan 8.000 pasajeros. Con la remodelación urbanística proyectada, se acabará con esta realidad, un hecho que permitirá reducir la contaminación acústica​ y ambiental.

Sin embargo, estos autobuses no quedarán desamparados. La concejal ha informado de que el ayuntamiento y la Generalitat están negociando un acuerdo para la reorganización de los horarios y las paradas, una competencia que actualmente recae en el Govern. De esta forma, las líneas interurbanas se trasladarían a las estaciones de Sants y del Nord, para que la ronda deje ser un punto de inicio y final de trayectos.

Afectación de las obras

El consistorio ha explicado que con el inicio de los trabajos empezarán las afectaciones al tráfico. En este sentido, con el objetivo de evitar atascos y garantizar la mayor fluidez posible, se irá reajustando la amplitud de los carriles actuales, para asegurar que en todo momento haya dos para vehículos y uno reservado para buses.

Las obras se desarrollarán entre semana y en horario diurno, aunque, debido a la naturaleza de algunas actuaciones, estas se harán en fin de semana y en horario nocturno.

La opinión de los vecinos

Los peatones consultados por este medio se muestran verdaderamente encantados con esta decisión municipal, que “permitirá hacer más habitable un pulmón negro de la ciudad, con aceras en las que apetecerá pasear”, apunta Luisa, vecina de la calle Balmes con ronda Universitat. Y añade: “Los vecinos llevamos muchos años pidiendo el traslado de los autobuses interurbanos a otro sitio, porque en hora punta, y sobre todo por las tardes, el aire es irrespirable”. Por otra parte, “es una calle angosta, sin vegetación, ruidosa, y tal vez con esta remodelación se consiga equipararla a vías de su misma magnitud, como es ronda de Sant Antoni”, detalla.

Por otra parte, con esta actuación urbanística, “se podrá acabar con las largas colas de pasajeros que cada día esperaban para subir a los autobuses, y que a veces impedían la circulación de los viandantes”, explica Juanito, residente nonagenario de la zona, que ha vivido de cerca la lucha vecinal que ahora llegará a su consecución.

Los pasajeros, damnificados

Son muchos los trabajadores del área metropolitana que tras terminar su jornada laboral cogen el autobús en ronda Universitat para volver a su casa. Todos los pasajeros consultados entienden la alegría de los vecinos, pero también evalúan el impacto que tendrá en su día a día el hecho de tener que alejarse del centro para coger el bus.

“Yo trabajo justo aquí detrás, en calle Balmes, a 10 minutos, y cuando termino a las siete de la tarde vengo aquí y cojo el L95 hasta Castelldefels”, explica Loli. “Si tengo que ir a Sants, perderé 25 minutos más, que es un tiempo del que ya no dispondré para estar con mis hijos, después de estar todo el día sin verlos”, sentencia.

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