Menú Buscar
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en un acto con la Guardia Urbana / EUROPA PRESS

Colau instala un búnker en su casa

El Ayuntamiento de Barcelona paga 13.000 euros al año por un local situado junto al piso de la alcaldesa destinado a miembros de la Unidad de Protección de la Guardia Urbana

3 min

Del activismo a los rigores del sistema. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha bunkerizado su vivienda particular mediante el alquiler y la reforma de un piso anexo donde miembros de la Guardia Urbana garantizan la seguridad de la primera edil.

Según los datos a los que ha tenido acceso Crónica Global, el ayuntamiento alquiló un local junto a la vivienda de la alcaldesa con la finalidad de ubicar un espacio de seguridad destinado a la Unidad de Protección de la Guardia Urbana. El precio del arrendamiento de ese espacio asciende a 1.089 euros mensuales.

Para habilitar esas dependencias, se llevaron obras de adecuación cuyo coste ascendió a 23.030 euros. Esos trabajos incluyeron la adaptación del local, así como la instalación de equipos de vigilancia del piso de Colau y sus alrededores.

Privilegios de los altos cargos

No es la primera ni la última vez que un alto cargo dispone de este tipo de búnker. Tal como publicó este medio, el Gobierno catalán paga 18.000 euros anuales desde 2011 por un piso de 60 metros cuadrados anexo al domicilio particular del expresidente Artur Mas por motivos de seguridad.

Es habitual, e incluso imperativo, que los responsables institucionales dispongan de medidas de seguridad. Antes de tomar posesión del cargo en junio de 2015, Colau había criticado muy duramente los privilegios de los altos cargos y prometía sobriedad en el ejercicio de su mandato.

Pero tras asumir la alcaldía, la exactivista ha adquirido los hábitos institucionales de sus predecesores. En el verano de 2015, Ada Colau pidió que se le abriera la sala de autoridades del aeropuerto de El Prat de Barcelona cuando se disponía a viajar a Almería para pasar sus vacaciones. Asimismo, sus desplazamientos en Metro a su lugar de trabajo duraron poco, pues la líder de BComú se sentía demasiado expuesta.

En busca de un Seat monovolumen

La alcaldesa rechazó el Audi A6 que utilizaba su antecesor, Xavier Trias, y removió cielo y tierra para alquilar un monovolumen de siete plazas marca Seat que no llevara los cristales tintados. Encontró un Alhambra en Sevilla.

Colau tampoco ha podido cumplir a rajatabla con el código ético, que limitaba a 2.200 euros netos al mes el sueldo de “cargos electos, gerenciales y de libre designación”. Solo por poner un ejemplo, el Comisionado de Seguridad del Ayuntamiento, Amadeu Recasens, cobra 95.000 euros. El fichaje de Adrià Alemany, marido de Colau, como asesor, fue muy polémico, al tratarse de un ejercicio de nepotismo impropio del discurso de la dirigente de los comunes.