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Ada Colau, durante un pleno del Ayuntamiento de Barcelona / EP

El 'impuestazo' de Colau da la puntilla al comercio y la restauración

Patronales y oposición arremeten contra la subida de la tasa metropolitana de tratamiento de residuos

8 min

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, asesta otro golpe impositivo a los pequeños negocios en su peor momento. El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) aprueba de forma inicial este martes, en un consejo extraordinario, su presupuesto para 2021 que incluye una subida encubierta de la tasa metropolitana de tratamiento de residuos (TMTR). El organismo supramunicipal presidido por la líder de los comunes argumenta que el impuestazo congela los aumentos de años anteriores, pero lo cierto es que el gravamen se revalorizará al alza para el comercio, la restauración y las salas de conciertos, entre otros negocios. 

Precisamente cuando las instituciones económicas sugieren el aligeramiento de las cargas fiscales a las empresas, la alcaldesa de Barcelona se descuelga con una medida en sentido opuesto. Núria Paricio, directora de la Unión de Ejes Comerciales Turísticos de Barcelona, Barcelona Oberta, sostiene que este incremento afectará de forma muy negativa a los empresarios. "Estamos absolutamente en contra de que se suba ahora la tasa, aunque sea a partir de 2021. Aumentar la fiscalidad del comercio resulta absolutamente contraproducente y pedimos, al menos, que transitoriamente se elimine hasta que pase la pandemia", reclama.

Subidas de hasta el 726%

El gravamen metropolitano a la generación de residuos registrará a partir de octubre de 2021 incrementos que van desde el 10,2% hasta el 726,5%. La horquilla de cuotas distingue distintos ámbitos económicos, entre los cuales se encuentran la restauración, el comercio minorista textil, los salones de belleza y estética, las instalaciones deportivas, los cines, las clínicas veterinarias y las discotecas. De entre todos ellos, las salas de conciertos son las más afectadas.

Comercios cerrados como consecuencia de la crisis económica derivada de la pandemia en Barcelona / EFE

 

Comercios cerrados como consecuencia de la crisis económica derivada de la pandemia en Barcelona / EFE

Fernando Martínez, portavoz de Fecalon (Federación Catalana de Locales de Ocio Nocturno), zanja la situación con una palabra: "Demencial". En el caso de las discotecas, se subirá la tasa el 726,5%. Esto significa que los dueños de locales de hasta 500 metros cuadrados devengarán de media 2.777,25 euros el próximo año, cuando hasta ahora pagaban 336,01 euros. "Justo cuando pedimos un plan de hibernación, ahora nos salen con esta subida", lamenta Martínez. La mayoría de subidas para el resto de sectores fluctúan entre el 65% y el 200%, aunque el AMB ha adelantado que se toparán hasta una revalorización del 10% anual los repuntes para que los particulares los paguen de forma paulatina en los ejercicios siguientes. 

La restauración vuelve a sufrir

Por su parte, Roger Pallarols, director del Gremio de Restauración de Barcelona, se suma a las críticas contra el tarifazo metropolitano. "La ciudadanía vive de forma perpleja cómo las administraciones no se dan cuenta de la grave crisis económica que afecta al día a día de nuestras empresas", señala. "Hace meses que la restauración está en la uci", continúa, "con una situación de constante aumento de las pérdidas y del endeudamiento. Por tanto, de nuestra capacidad de ser viables".

Imagen de un 'runner' ante un bar cerrado en Barcelona / EFE

 

Imagen de un 'runner' ante un bar cerrado en Barcelona / EFE

El gobierno metropolitano ha incluido algunas rebajas para los comercios más pequeños de hasta 50 metros cuadrados. Sin embargo, estas no entrarán en vigor hasta el tercer trimestre de 2021 y solo moderarán la liquidación del gravamen para algunos propietarios. Por ejemplo, quienes menos notarán el impacto de la subida serán los bares pese a que pagarán el 10,2% más que en 2020. Por otro lado, el AMB insiste en mantener la tasa dentro del recibo del agua. Hace oídos sordos de este modo a la petición que le ha llegado de la Asociación Ciudadana para el Acceso Universal al Agua (Acua) para desvincular estos impuestos de la factura --cabe recordar que en Barcelona ciudad la TMTR convive con una tasa de residuos municipal-- para que sea más inteligible para todo el mundo. Es decir, para ganar en transparencia

Pese a la reformulación del cálculo del tributo, que desvincula el consumo del suministro del coste final que deben pagar los privados, el gobierno metropolitano no se apea de su política. Un gesto que, según Paricio, "solo pretende culpabilizar a Aigües de Barcelona y no asumir que están imponiendo una tasa inadecuada". Cabe tener en cuenta que el partido de Colau mantiene un contencioso contra la gestora del servicio desde que llegó al poder de la capital catalana. 

La oposición carga contra Colau

Pese a todas estas denuncias, se prevé que el cuatripartito que lidera el AMB --PSC, En Comú Guanyem, ERC y JxCat-- sacará adelante la subida impositiva, ya que controla la mayoría del consejo metropolitano. Los partidos de la oposición consultados por Crónica Global cuestionan la decisión y piden que se revisen las cuentas públicas del organismo. Miguel Jurado (PP) exige que "se saque de la factura del agua, porque es una sinvergonzonería que se añada cuando no tiene que ver con el proceso del agua, y que se devuelva lo cobrado de más" y avanza que presentará enmiendas al diseño inicial. 

Eva Parera (BCN pel Canvi) Marilén Barceló (Cs) comparten esta idea. La portavoz del partido de Manuel Valls, además, indica que su "línea general es pedir una bajada de la carga impositiva por la crisis generada por el Covid". Barceló incide en el trampantojo del AMB: "Nos venden que bajan la presión fiscal, pero no es así puesto que congelan la subida del año anterior del 5%". 

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