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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona.

Colau gasta 58.000 euros en consultar sobre los horarios comerciales

El Ayuntamiento de Barcelona recurre sistemáticamente a procesos "consultivos" y "participativos" con coste para las arcas municipales, ante las criticas de parte de la oposición

Carles Bellsolà
4 min

El "proceso consultivo" que llevó a cabo el Ayuntamiento de Barcelona sobre la apertura de comercios en festivos ha tenido un coste para las arcas municipales de 58.000 euros, según pudo saber Crónica Global y ha confirmado el consistorio a este mismo medio. Un gasto que se suma al de otras consultas y "procesos participativos" en marcha, en medio de críticas recurrentes de los grupos de la oposición, tanto por el coste como por recurrir a empresas externas para estos procesos.

El gobierno municipal de Ada Colau lanzó este "proceso consultivo" en octubre. Una consulta que se realizó a través de su página web, con el objetivo de "buscar el máximo consenso" y "recoger de manera pública y transparente la diversidad de opiniones" al respecto. La encuesta online, en sí misma, no ha tenido un coste extra para el Ayuntamiento. Pero sí otros conceptos, como el diseño de la web, una encuesta extra a transeúntes o el análisis de los resultados, por los que ha contratado a cinco empresas externas por un valor total de 58.028,80 euros.

Participación reducida

Se da el caso, además, de que la encuesta tuvo una relativamente baja participación. Según datos del propio consistorio, tomaron parte en ella 1.543 vecinos y 370 comercios o asociaciones de comerciantes.

El Ayuntamiento precisa que este "proceso consultivo" no se reduce sólo a la encuesta online. Añade que se trata de un estudio "más cualitativo que cuantitativo", y que se ha completado con "informes sobre el sector", y con debate con entidades de comerciantes y vecinales, para llegar a "un gran acuerdo de ciudad".

La oposición, en contra

Esta consulta ya recibió numerosas críticas por parte de la oposición. Especialmente, en las comisiones de Economía y de Participación, donde el gobierno municipal ha sido acusado de "perpetuar los problemas", de excusarse en los procesos de participación para "no tomar decisiones" o de "trasladar la responsabilidad a la ciudadanía". Respecto a los procesos participativos y consultivos, en general, se ha recriminado al equipo de gobierno que recurra a empresas externas, e incluso se han lanzado acusaciones más o menos veladas de amiguismo.

El gobierno municipal considera este tipo de procesos necesarios. El concejal de Empresa, Empleo y Turismo, Agustí Colom, defendió en comisión la consulta sobre la apertura de comercios en festivos señalando que el equipo de gobierno se "comprometió con la ciudadanía". Recalcó también que la diferencia entre "proceso participativo y proceso de decisión", y subrayó que la decisión ejecutiva final se iba a tomar "en el ayuntamiento, que es donde corresponde".

PAM, plan de turismo y consejos de barrio

En sus menos de nueve meses de mandato, Colau ha lanzado otros procesos similares. El más significativo, el proceso participativo del Plan de Actuación Municipal, para el cual se recurrió a diversas empresas externas, con una licitación por un valor total de 450.000 euros, como ya desveló este medio en su día. "Si nos creemos realmente la participación, le hemos de destinar recursos", argumentó entonces el consistorio.

También está externalizada la "dinamización" de los consejos de barrio, que participan en estas reuniones abiertas a todos los vecinos. Y, en enero –y con sólo cuatro días de margen–, el consistorio licitó los trabajos de"asistencia técnica" para el proceso participativo previo al plan estratégico de Turismo 2015-2020.