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Ada Colau, Jean Luc Mélenchon, Xavier Domènech, Owen Jones, Jessica Albiach y Elisenda Alamany en un mitin en Badalona / CATALUNYA EN COMÚ

La pelea entre Colau y Domènech que ha hundido la campaña de los comunes

La alcaldesa quiere evitar que los malos resultados de la candidatura erosionen su carrera municipal y reduce sus apariciones en una campaña que copia la de CSQP de 2015

6 min

Ocurrió a principios de noviembre, durante los preparativos de la campaña de Catalunya en Comú Podem (CatECP). Ya entonces, las encuestas de intención de voto daban malas perspectivas electorales a los comunes. Ada Colau, y su marido, Adrià Alemany –el cerebro en la sombra de todo lo que afecta a los comunes--, informaron al candidato, Xavier Domènech, de la necesidad de que la alcaldesa de Barcelona minimizara sus apariciones en los mítines para evitar que un posible batacazo en las urnas erosionase su carrera municipal. “Campaña de vuelo bajo”, decidió el matrimonio.

Por el contrario, Domènech hizo valer su condición de cabeza de lista y exigió pisar el acelerador a fondo. De hecho, el primer acto de precampaña de los comunes tuvo un contenido muy municipal. “Del ayuntamiento a la Generalitat solo hay 50 metros”, fue el lema utilizado por los líderes municipales de los comunes que acudieron al evento, alusivo a la cercanía entre las sedes de la Generalitat y el consistorio barcelonés, ambas situadas en la plaza Sant Jaume.

Tal como publicó Crónica Global, poco o nada se ha prodigado Colau, el principal activo que tienen los comunes, en la campaña para el 21D. Una campaña en la que, de momento, esta confluencia de izquierdas no remonta. Por ello, la alcaldesa participó anoche --aunque no estaba previsto-- en un mitin en Badalona (Barcelona) junto a Doménech y el líder de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon.

En sus discursos, CatECP asegura tener la llave de la futura gobernabilidad catalana. Lo hace literalmente, es decir, exhibiendo una llave en sus mítines y en sus anuncios de campaña. Sin embargo, la lista de Domènech no levanta cabeza y los sondeos de intención de voto la sitúan a años luz de la victoria lograda en Cataluña en las últimas dos elecciones generales. E incluso podría quedar por debajo de los 11 diputados que obtuvo en las elecciones de 2015 Catalunya Sí Que Es Pot (CSQP), el embrión de la actual coalición de CatECP, integrado entonces por  EquoEUiAICV y Podem.

Perder el voto recuperado por Coscubiela

Dos años después, el poder de los comunes ha eclipsado a los ecosocialistas, que gracias a la figura de Joan Coscubiela habían logrado recuperar la fuerza perdida en el cinturón rojo metropolitano. Igualmente relegados a un segundo plano han quedado los podemitas. Y no solo a consecuencia de la traumática marcha del secretario general de Podem, Albano Dante Fachín, enfrentado también al matrimonio Alemany-Colau. También el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha reducido sus apariciones en la campaña. Fuentes cercanas a los comunes señalan como metedura de pata las declaraciones que, el pasado día 3, hizo Iglesias durante la presentación del programa electoral de los comunes: “Los independentistas han contribuido a despertar el fantasma del fascismo".

Esa reflexión rompió la difícil equidistancia que los comunes han intentado mantener durante el procés, esto es, rechazar tanto la DUI (declaración unilateral de independencia) como la aplicación del artículo 155. Una equidistancia también rota por la propia Colau cuando dio por finiquitado su pacto de gobierno con el PSC en el ayuntamiento por su apoyo a la intervención de la Generalitat.

Pablo Iglesias sí se prodigó, y mucho, en la campaña de CSQP. Prácticamente se instaló en Cataluña. Pero su excesivo protagonismo perjudicó al cabeza de lista, Lluís Rabell.

Programas y escenarios similares

A pesar de esas diferencias, entre la campaña de 2015 y la de este año existen muchas similitudes que, incluso, rozan la copia. Hace dos años, Rabell formalizó su candidatura en un acto en el Convent de Sant Agustí. Este mismo escenario fue utilizado por los comunes para presentar su campaña el pasado 28 de noviembre.

Asimismo, CSQP hizo un acto en la plaza Sant Ildefons de Cornellà de Llobregat (Barcelona) con el alcalde de Cádiz, el podemita José María González, Kichi. Esa misma plaza fue la elegida por los comunes para el arranque de su campaña.

Los programas electorales de CSQP y Catalunya en Comú también presentan muchas semejanzas. Si los primeros hablaban de proceso constitucional –una fórmula invocada por Joan Coscubiela como alternativa a la DUI que hubiera generado amplias mayorías, pero no prosperó--, los segundos contemplan en sus objetivos programáticos un nuevo marco constituyente. Ambas coaliciones proponen elevar el salario mínimo profesional a 1.000 euros, democratizar Europa, crear una banca pública.

“Para este viaje no hacían falta alforjas”, señala el dicho castellano.