Colau corrige su atención a los sintecho tras la presión social

La acampada en plaza Catalunya, la denuncia de la Fundación Arrels y la crítica de la oposición obliga al gobierno municipal a mejorar la asistencia, como estaba previsto en el Plan 2016-2020

El Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona, donde se han acogido a los sintecho
17.04.2018 00:00 h.
7 min

El Ayuntamiento de Barcelona mejorará su sistema de atención a los sintecho tras las quejas presentadas por la oposición, entidades dedicadas a la asistencia a las personas sin hogar y la acampada de homeless en la plaza de Catalunya de la ciudad.

El Centro de Acogida Nocturna de Emergencias (CANE), dependiente del consistorio, atiende a las personas que duermen en la calle durante los meses de frío, es decir, que su cobertura está sujeta a calendario. El pasado 8 de abril, la Fundació Arrels denunció que este centro nocturno estaba cerrado. “Tienen 70 plazas y siempre hay listas de espera. ¿Qué pasa si todavía hace frío?”, se preguntaban en las redes sociales.

Según los datos facilitados por Arrels, en Barcelona hay 1.026 personas en la calle, 2.000 pasan la noche con recursos públicos y privados y más de 400 viven en asentamientos irregulares. Ante esta situación, el gobierno de Ada Colau emprenderá la reorganización de este servicio, que incluirá una apertura más amplia de días, pero también de horarios (actualmente el dispositivo abre de ocho de la noche a ocho de la mañana). Una mejora que ya preveía el Plan de lucha contra la desprotección de los sinhogar (2016-2020), pero que las últimas denuncias ha acelerado.

Esta cuestión será abordada hoy en la Comisión de Derechos Sociales, Cultura y Deporte, a instancias de la concejal y portavoz adjunta de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Barcelona, Marilén Barceló, que ha presentado una proposición a favor de que el CANE abra en función de las necesidades que tienen las personas sin techo “teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas y la falta de plazas en los albergues de la ciudad”.

Centro de capacidad para 100 personas

El CANE es un centro con capacidad para 100 personas (hasta el año 2017 sólo tenía 75 plazas) que se dirige a proteger a quienes pernoctan en la vía publica del riesgo de una bajada de temperaturas. Incluye acogida nocturna, duchas y comidas (cena y desayuno). Ofrece también atención social y de enfermería. Este invierno ha funcionado durante 127 días ininterrumpidos ofreciendo casi 7.000 estancias nocturnas.

Fuentes del Ayuntamiento de Barcelona han explicado a Crónica Global que la “operación frío” se activa en dos fases e implica la gestión del CANE en un primer nivel (Nivel I) y del Centro de Estancias Breves (CEB -CANE II) en un segundo nivel. El Nivel I se pone en marcha de manera ordinaria cuando hay previsión de bajada de temperaturas propia del invierno, que a modo orientativo se prevé en torno a los 5ºC. El Nivel II se activa cuando la previsión del Servicio Meteorológico de Cataluña indica temperaturas iguales o inferiores a 0ºC o cuando se produzca un aviso de Situación Meteorológica de Peligro (SMP) en grado 2 ,3 o 4.

Organización de seis equipos

La activación consiste en la organización de seis equipos, constituidos por profesionales del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB) --trabajador social o psicólogo y personal cualificado-- apoyados por voluntarios de la Cruz Roja, que recorren diferentes itinerarios por la ciudad con el fin de informar y persuadir a las personas de acudir a los centros de acogida nocturna. En esta fase se abre un Centro de Estancias Breves con capacidad para 100 personas. Se ofrece alojamiento, duchas y comidas (cena y desayuno). Este invierno este dispositivo se ha activado en dos ocasiones.

Las mismas fuentes precisan que la intención del consistorio es aprobar un nuevo pliego de condiciones del CUESB que incluirá una nueva organización del Nivel I de la “operación frío”. Esta nueva organización implicará una apertura más amplia en cuanto a días y horarios.

'Housing first'

La concejal de Cs Marilén Barceló asegura a este medio de comunicación: "Estamos muy preocupados porque en Barcelona, esta noche, más de 1.026 personas dormirán y sobrevivirán en la calle. No solo se enfrentan a condiciones meteorológicas adversas sino también a la falta de seguridad. No tienen siquiera un techo digno, las políticas de Colau son muy insuficientes”. En este sentido, denuncia que el gobierno municipal “no han sido claro en las plazas de albergue que habrá a final de legislatura ni en el número de plazas de housting first. No es fácil trabajar con quien lleva 15 años en la calle, muchas veces la desesperación les lleva a pensar que no hay salida y que no podrán desarrollar su proyecto como persona, pero ahí está la clave, en tomar medidas para trabajar en aquello que es difícil”.

A su juicio, “hay que potenciar la figura del educador de calle, es el primer contacto con estas personas para establecer un vínculo que permita que alguien sea capaz de salir de la calle y construir su proyecto de vida".

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