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Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, durante el pleno municipal de julio / EP

Colau asegura que su futuro político está en Barcelona

La alcaldesa pide, además, no dar “más dramatismo” a su pitada en Gràcia y vuelve a elogiar a Jordi Cuixart

5 min

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, vuelve a aprovechar los micrófonos para protagonizar una nueva versión sobre la gran pitada ciudadana que recibió durante el pregón de las Fiestas de Gràcia. No obstante, a raíz de esos abucheos y las dificultades del sudoku político de la capital catalana a dos años de las locales, ha salido a la luz un nuevo acercamiento a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, por parte de la líder de los comunes. ¿Dará el paso a la política nacional? Se especula desde hace meses con esta posibilidad. Con todo, la primera edil lo ha negado de forma tajante. Asegura que su futuro político inmediato pasa por Barcelona y atribuye la información a los "diarios digitales". Carga de esta forma contra a prensa que fiscaliza su actividad política y asegura que “quieren aumentar su flujo de visitantes” con sus informaciones sobre las novedades políticas que afectan a su formación. 

La alcaldesa, en declaraciones a Rac1, ha asegurado que su salto a la política nacional y el abandono de la Ciudad Condal “son rumores que no existen en absoluto”. Indica que todavía “no ha tenido conversaciones” al respecto, aunque tampoco las ha descartado de forma total. De hecho, a pesar de lanzar un dardo contra El Confidencial, que publicó la exclusiva sobre el acercamiento a la vicepresidenta del Gobierno de Podemos, mantiene la incógnita sobre su futuro. 

¿Tercer mandato?

Colau se encuentra en una disyuntiva: dar el salto a la política nacional u optar a un tercer mandato. En este último caso, la alcaldesa debería reformular la limitación de legislaturas que su partido, Barcelona En Comú, que acoge en el punto 3.5 del código ético de la formación. Este mismo texto recoge que de forma “excepcional” se podría prorrogar “un mandato más”, siempre que se dé un proceso de discusión y validación ciudadana. 

Esta vía es a la que se podría acoger Colau si no lograra que los acercamientos a la cúpula en el Gobierno de Podemos lleguen a buen puerto. La lideresa de los comunes aseguró en 2014 que no estaba dispuesta a entrar en política nacional y aseguró que solo gobernaría ocho años. Fue en 2020, en una entrevista en El País, cuando matizó estas palabras. Aseguró que no descartaba presentarse a las próximas elecciones municipales, previstas para 2023, y optar a un tercer mandato. Su liderazgo aún pesa mucho en los Comunes, donde los posibles perfiles para recoger su testigo en las listas de la capital catalana son muy limitados, y Podemos está en plena reconfiguración interna tras la salida de Pablo Iglesias de la formación.

Elogios a su salvador

El pregón de las Fiestas de Gràcia sigue en boca de la alcaldesa, que lloró al recibir el abucheo del barrio. En esta ocasión, ha pedido no dar “más dramatismo”. Reconoce que “le supo muy mal” le reacción ciudadana, aunque atribuye la crítica a “una minoría”. Fue salvada por el pregonero, el presidente de Òmnium Cultural y activista independentista indultado, Jordi Cuixart, el que pidió respeto para la líder de los Comunes ante un episodio que no se había dado con anterioridad y que pone de manifiesto las críticas a su gestión de la ciudad. 

“La presencia de Cuixart era un gesto de reencuentro y defensa de los valores democráticas”, ha elogiado la alcaldesa. Más allá de aplaudir la trayectoria del líder independentista, ha reivindicado “humanidad en la política” y el huir de “la política robotizada”, en referencia a las lágrimas que derramó cuando fue abucheada por los asistentes al pregón que, poco antes, habían vitoreado a Cuixart.