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Ada Colau, candidata de Barcelona en Comú (BComú), con vehículos circulando por la Ronda de Dalt / CG

Las obras de Colau en la Ronda de Dalt la convierten en una ratonera

Expertos en seguridad del tráfico critican por peligrosa la cobertura de la B-20, por la que pasan 175.000 vehículos al día a alta velocidad

25.05.2019 00:00 h.
13 min

Una ratonera. Así ven la mayoría de expertos consultados por este medio las obras del gobierno municipal de Barcelona, que comanda la alcaldesa Ada Colau, en la Ronda de Dalt. Casi todas las voces que entienden en seguridad del tráfico alertan de que cubrir con hormigón la B-20 es altamente desaconsejable, pues los túneles provocan que esta vía, que gestiona 175.000 vehículos al día a alta velocidad, se convierta en una ratonera. Citan, por ejemplo, el accidente del pasado 26 de abril, cuando una furgoneta se incendió en un túnel de esta vía, lo llenó de humo, y generó colas kilométricas en la arteria norte del cinturón viario barcelonés.

Ajeno al debate, el Ejecutivo local de Barcelona continúa con las obras de tapado de la vía. Unos trabajos de los que, como hace habitualmente, el gobierno municipal de Barcelona en Comú dio cuenta en fin de semana, para lograr mayor impacto mediático. Fue el pasado 26 de enero. Aquel día, el equipo de Colau anunció que la primera fase de cobertura de la Ronda de Dalt acabaría en agosto. Envío una renderización a los medios de comunicación en los que se anunciaba que de la intervención saldría un paseo de 200 metros de longitud y 3.800 metros cuadrados que unirán el mercado de Vall d'Hebron con el Institut Vall d'Hebron. ¿Con qué objetivo? "Reducir la fractura urbana y mejorar la calidad de vida del vecindario", esgrimió el Ejecutivo local de los comunes. No contentos con ello, BComú prometió el pasado 11 de mayo "cubrir la Ronda Litoral para levantar vivienda social".

"Es faraónico e inseguro"

¿Qué dicen los expertos? "Cuando se acomete una obra pública, es necesario evaluar los costes y beneficios de la misma. En el caso de la Ronda de Dalt, es evidente que cubrir conlleva beneficios para los vecinos, pues cierras una herida en la trama urbana y reduces contaminación y ruido. Pero los costes exceden lo que ganas", alerta Javier Navarro, del Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas (CETOP) de Cataluña. El profesional, también vicedecano, alerta de que "los túneles largos urbanos presentan problemas de seguridad. Necesitan muchos equipamientos, como salidas de emergencia. Alturas que no corresponden. Colisión con el tráfico pesado. La máxima de todo ingeniero de obras públicas es que el mejor túnel para el tráfico es el que no existe", ha defendido. En conversación con este medio, Navarro ha desaconsejado el cubrimiento de la vía rápida "salvo por los tramos en los que la vía está en trinchera (por enterrada), de la plaza Karl Marx al Nus de la Trinitat".

Recreación de cómo quedará la Ronda de Dalt cubierta, según el Ayuntamiento de Barcelona / AjBCN

Recreación de cómo quedará la Ronda de Dalt cubierta, según el Ayuntamiento de Barcelona / AjBCN

Bajo su punto de vista, si tapar la Ronda de Dalt es complejo por las obras "faraónicas" que supone, la idea de cubrir la Ronda Litoral es aún más descabellada. "Es una vía proyectada en los años 80, antes de los Juegos Olímpicos. Gestiona 110.000 vehículos al día. Está encajada con el Port Vell, que es la que marcó su construcción", recuerda. Según él, Colau "no ha definido qué parte quiere cubrir, solo el objetivo: levantar pisos sociales. Ello es altamente desaconsejable. Una vía rápida con varios carriles y que se cubre, debería solo utilizarse para estructuras ligeras: un parque o un equipamiento". ¿Por qué? "Porque el día que tengas una emergencia [como el accidente del 26 de abril], te encuentras que sobre el túnel hay bloques de pisos. Genera dificultades enormes", apostilla. 

"Más transporte público y menos coberturas"

Comparte esta opinión Alfons Perona, abogado y profesor de la Escuela de Prevención y Seguridad Integral de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). "En una construcción ya realizada no valen apaños. Y menos si éstos comprometen la seguridad del tráfico", ha alertado. "Peatonalizar tramas urbanas está bien, pero si lo haces sobre una vía rodada debes tener en cuenta que creas desafíos en materia de extracción de humos o rescate en caso de accidentes. La gente tiene la memoria muy fina, ya nadie recuerda el choque con fuego en el túnel de Mont Blanc (Francia, en 1999). Murieron 35 personas calcinadas", ha alertado el experto en movilidad. Según Perona, "algunos políticos prometen cosas en campaña electoral sin aportar toda la información y el rigor necesarios. Un accidente aparatoso en zona cubierta genera humo que es muy difícil de sacar".

En su opinión, la Ciudad Condal tiene además otras prioridades en materia de movilidad. ¿Cuáles? "Disminuir el tráfico que sobrecarga la Ronda de Dalt y la Ronda Litoral. Invertir en infraestructuras ferroviarias para que venir a trabajar desde la conurbación sea menos dificultoso. Acometer el Túnel de Horta ferroviario para servir a la zona de Cerdanyola y Ripollet con lanzaderas", enumera. Para el centro de la ciudad, el también consultor en seguridad vial prescribe la conexión de las dos líneas de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña (FGC) en la zona de Gracia mediante túnel. "Negro sobre blanco, mejorar la movilidad en transporte público para disuadir del uso del vehículo privado. Es primordial reducir drásticamente el uso del coche para descongestionar la ciudad", ha resumido el letrado.

"Las coberturas afectan al conductor"

Tampoco es partidario de los cajones o tapas para la Ronda de Dalt Ole Thorson. El presidente de la Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico ha enfatizado que los conductores, cuando conducen por vías cerradas, "pierden sensibilidad". Ello se explica por el efecto ciudad que sufren los automovilistas. "Las personas, cuando pierden la sensación de circular en un tramo urbano, son más descuidadas. Hay estudios de ello". Asimismo y según el activista, "los túneles aumentan el riesgo de accidentalidad si los tramos no son muy claros en materia de iluminación". Ha abundado Thorson en un aspecto ya destacado por las otras fuentes: el riesgo en caso de siniestro. "Si ocurre algo dentro de un túnel la situación puede escalar y los rescates pueden ser difíciles. Y, en estos casos, cuanto más largo es el tramo cubierto, peor".

En su opinión, las coberturas deberían limitarse a 400 o 500 metros de caja, no más. "A partir de este umbral aumentas exponencialmente el peligro para los conductores",  alerta el experto al Ayuntamiento de Barcelona. "Es evidente que los vecinos ganan en calidad de vida, pues recortas ruido y contaminación, pero la intervención pública es a gran escala. Recuerde el caso de la cobertura parcial de la M30 en Madrid. La inyección económica es titánica", ha aseverado el también urbanista. Como solución alternativa a las losas que obturan la salida de aire y ruido en vías rápidas, Thorson propone otra opción. "Hay medidas que pueden paliar los efectos que el continuo tráfico genera. Lo hemos visto en la Gran Via entre Glòries y el Besós con las pantallas. Hay soluciones variables que pasan por no tapar", ha argumentado. Además de ello, el activista propone "reducir la velocidad en la Ronda de Dalt" o "mejorar las entradas y salidas", pues es en estos puntos donde la circulación se complica.

El Racc prioriza los accesos

En época de campaña electoral, el Reial Automòbil Club de Catalunya (RACC) prefiere no pronunciarse sobre un debate aún abierto. Sí ha aportado la entidad su documento de 45 propuestas en movilidad para los candidatos a alcalde de Barcelona. En el mismo, el RACC propone mejorar los accesos a la Ronda de Dalt y la Ronda Litoral. "Los ciudadanos que circulan por las Rondas tienen que soportar diariamente demoras que pueden superar los 30 minutos", advierte la entidad en el texto de propuestas. "Corregir esta situación pasa por enfatizar la gestión del tráfico mediante la extensión de la señalización variable del límite de velocidad a más corredores y la semaforización inteligente de las entradas de las Rondas (ramp metering), así como por regular la demanda de aparcamiento en destino (zonas verde y azul y la red de aparcamientos públicos), con tarifas en función del origen o de las emisiones contaminantes generadas por el vehículo, por ejemplo", agrega la entidad presidida por Josep Mateu.

Sí entra al intercambio de ideas Daniel Albalate. El economista, profesor de la UB y miembro del Grupo de Innovación Docente en Economías y Políticas Públicas aboga por realizar un "estudio pormenorizado de los costes y beneficios de intervenciones de estas características". Bajo su punto de vista y a la espera de dicho análisis, el investigador subraya que la cobertura de la Ronda de Dalt "reduce la contaminación, el ruido y aumenta el espacio público". Justifica Albalate que los túneles no necesariamente aumentan la inseguridad vial, "pues en los tramos cubiertos los conductores suelen reducir la velocidad. La mayoría de accidentes en tramos cubiertos suelen ocurrir a las entradas y salidas". Por ello, concluye el académico que "si se instala iluminación suficiente y salidas de emergencia como marca la normativa, no hay mayor peligro".

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