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La líder catalana de Ciudadanos Lorena Roldán, exhibiendo una foto de la violencia radical en el Parlament / CG

Ciudadanos cambia su estrategia en Cataluña y apuesta por la transversalidad

Menos "cartelitos" y visitas a territorios hostiles y más flexibilidad en los pactos municipales son algunos de los cambios que la formación naranja se plantea; Cataluña Suma sigue en 'stand by'

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Inés Arrimadas aspira a liderar Ciudadanos con un programa muy continuista respecto a su predecesor, Albert Rivera. Sin embargo, algo se mueve en la formación naranja. Ante las futuras elecciones catalanas, el partido quiere introducir cambios en su estrategia, que pasan por menos performance y visitas a territorios hostiles, y más transversalidad en la estrategia de pactos municipales. Un giro que debe confirmar el comité electoral del partido.

Respecto a la fórmula de Cataluña Suma, Cs quiere esperar a los resultados de las elecciones en el País Vasco y Galicia. Pero hay voces en el partido que avisan del riesgo de fuga de votantes que rechazan al PP en esos comicios autonómicos que, admiten, son una prueba de fuego respecto a 2017. Ese año, contra todo pronóstico, Ciudadanos fue la fuerza más votada y logró 36 escaños. Los sondeos publicados hasta ahora auguran una debacle, pero las encuestas internas que maneja el partido preconizan que se podrá amortiguar el golpe y lograr 20 diputados.

Coalición C's y PP en las elecciones vascas / EUROPA PRESS

Autocrítica

Esos cambios forman parte de la autocrítica que la formación ha hecho del reciente ciclo electoral adverso. Y aunque hay posturas inamovibles, como el rechazo a la creación de “baronías” --Arrimadas quiere mantener una estructura vertical, sin agrupaciones territoriales--, lo cierto es que aceptar las peculiaridades del escenario político catalán pasa por hacer ajustes. “La militancia es escuchada y tenida en cuenta, pero no queremos crear baronías como ha hecho el PSC. Y precisamente para atender las necesidades de las bases catalanas, hay que realizar ajustes”, explican a Crónica Global fuentes de la formación naranja.

Esos ajustes incluyen una puesta en escena menos agresiva, esto es, “menos cartelitos y viajes a Amer”, añaden estas fuentes.

Discursos provocadores

Se refieren, por un lado, a las intervenciones de Arrimadas. primero. y Lorena Roldán. después, en el Parlament, cuyos discursos --a juicio de sus rivales políticos, demasiado provocadores-- han ido acompañados de la exhibición de carteles o fotos que, en algún caso, fueron objeto de duras críticas. Que Roldán mostrara la fotografía de un atentado de ETA en un pleno del Parlament mientras criticaba el proceso independentista fue tildado por el resto de grupos de irresponsable.

Desinfectan la calle con lejía tras un acto de Cs / ALBERT RIVERA
Desinfectan una calle con lejía tras un acto de Ciudadanos / CG

También se está replanteando el partido sus viajes a poblaciones catalanas con un fuerte arraigo independentista, como Amer (Girona), ciudad natal de Carles Puigdemont, donde Cs ha sido objeto de escraches y, en algunos casos, de intentos de agresión. “Sabemos que nos asiste el derecho a la libertad de expresión y circulación, pero sí que nos estamos planteando si vale la pena, si compensan esas situaciones de riesgo para dirigentes y militantes”, indican las citadas fuentes.

Asimismo, Cs quiere apostar por una mayor flexibilidad en la estrategia de pactos municipales. Conscientes de que la política local tiene muchos matices, el partido considera que si quiere consolidarse en el territorio catalán debe abrirse a pactos con formaciones muy alejadas de su ideario político, incluidas las independentistas. Asumen el riesgo de fuga de cargos locales, como ya ha ocurrido en algún caso, pero creen que esa transversalidad es necesaria.