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Miquel Iceta (izquierda), líder del PSC y Carles Puigdemont (derecha), expresidente de la Generalitat / CG

CDC busca el fracaso de los presupuestos para renunciar a la independencia

Los convergentes quieren irritar a la CUP para que rechace las cuentas, endosar el descalabro a ERC y buscar el apoyo del PSC para acabar la legislatura

María Jesús Cañizares
3 min

Crisis total entre ERC y CDC. Y ambiente irrespirable en el Palau de la Generalitat. Las diferencias de criterio respecto a la política fiscal esconden una pugna electoral de la que solo ha asomado la punta del iceberg.

Los convergentes han visto en la propuesta de aumento del IRPF, lanzada por el vicepresidente económico Oriol Junqueras, la ocasión perfecta para avanzar en su giro hacia la centralidad.

La estrategia, cuyo principal impulsor es el exconsejero de Presidencia y candidato de CDC a las elecciones generales, Francesc Homs, pasaría por subrayar las complicidades entre ERC y la CUP, al tiempo que se exprimen las radicalidades de los antisistema. Todo ello con la finalidad de irritar al sector más intransigente de los cupaires e impedir que apoyen los nuevos presupuestos de la Generalitat.

"Necesitamos socios serios"

De esta forma, CDC endosaría a Junqueras el fracaso de las cuentas catalanes que, como se sabe, es la ley más importante de toda legislatura. “Necesitamos socios serios, dicen los mismos que hace un año elogiaban a la CUP”, afirman fuentes conocedoras de la situación en Palau.

Inmersos en una profunda crisis de identidad, los dirigentes de CDC quieren hacerse de nuevo con el espacio de la centralidad que abandonaron en pos de una causa secesionista que solo le ha reportado una sangría de votos, la retirada humillante de Artur Mas y una crisis interna que azuza el enfrentamiento entre las familias convergentes.

Adiós a la hoja de ruta

Rota la relación con la CUP, los convergentes buscarían el apoyo presupuestario del PSC, dejando en suspenso la hoja de ruta secesionista y ampliando la perspectiva de la legislatura a los cuatro años normales. Dicho de otra manera, de los 18 meses que se marcó Junts pel Sí para sentar las bases de la independencia, se pasaría a un mandato autonómico corriente. Otra cosa es que los socialistas acepten y en qué situación quedan tras las elecciones generales del 26J.

Esta estrategia no es compartida por el grueso de la ejecutiva de CDC, especialmente por los miembros más identificados con la socialdemocracia --Josep Rull, Neus Munté, Mercè Conesa…--. Y mucho menos por Demòcrates de Catalunya, liderada por el exdirigente de UDC Toni Castellà, quien defiende la subida del IRPF propuesta por Junqueras. 

“Para este viaje no hacía falta alforjas”, creen algunos convergentes sobre ese independentismo de ida y vuelta promovido desde el aparato de su partido.