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Cataluña aprobará su reforma horaria en julio

Finalizan los trabajos para racionalizar el tiempo, pilotados por la Consejería de Presidencia, con el objetivo de equipararse en 2025 a países como Grecia, Italia o Portugal

12.06.2017 13:21 h.
6 min
De izquierda a derecha, Fabian Mohedano, Neus Munté, Màrius Serra y Salvador Cardús, en la presentación de la 4ª Semana de los Horarios / CG

Todo está a punto para que el Plan Nacional para la Reforma Horaria pueda aprobarse este mes de julio. El objetivo es que la racionalización horaria pueda aplicarse en 2025, pero la Consejería de Presidencia de la Generalitat, que pilota el proyecto, prevé aplicar un plan de transición para que Cataluña se equipare a países como Grecia, Italia o Portugal. En síntesis, que se pueda comer a las 13 horas y cenar a las 20 horas, lo que exige un cambio ambicioso en todos los ámbitos empresariales, administrativos, culturales y de ocio.

Con motivo de la presentación de la 4ª Setmana dels Horaris (12 al 18 de junio), la consejera de Presidencia, Neus Munté, ha hecho balance de los trabajos realizados hasta el momento. Ha dicho que “el Pacto avanza a buen ritmo y con pasos seguros. Pese a que esta iniciativa tiene largo recorrido, antes hubo un trabajo importante desde el ámbito académico y de expertos. Pero esta iniciativa cívica cobró fuerza hace tres años y medio cuando las administraciones, los sectores empresariales y los medios de comunicación nos pusimos de acuerdo en que es necesario un cambio para lograr la racionalización de los horarios, hacerlos más saludables”.

El Govern afronta este reto “pero es necesaria la negociación con los diferentes sectores. El Pacto ha hecho una buena labor de identificación de las dificultades. Nos podemos felicitar porque en julio podrá firmarse el Pacto Nacional por la Reforma Horaria”.

Munté ha manifestado es que en 2025, se consolide esta reforma horaria “como medida de libertad y bienestar”. Los cambios más importantes son la flexibilidad horaria, el teletrabajo, introducir el concepto de competitividad que no esté ligado a largas jornadas laborales, avanzar la hora de salida de los trabajos, aumento de la gestión administrativa online, equiparar la hora punta televisiva a esos horarios más sostenibles y la eliminación de la oferta de programas para niños y adolescentes en la franja nocturna, y el aumento del transporte público. Recuperar el tiempo de sueño, lo que evita accidentes in itinere y reduce el estrés, es otro de los objetivos que redundan en la salud.

“Es necesario un plan de transición y una estructura transversal para que podamos seguir trabajando en el cumplimiento de los compromisos. Hay que consensuar leyes. Lo racional del tiempo genera satisfacción, lo contrario genera frustración”, ha dicho Munté.

Retrasos por los altibajos políticos

Salvador Cardús, sociólogo que ha participado en los trabajos, se ha referido a los tres meses de retraso que llevan este proyecto, “debido a los altibajos de la política de este país”, y que se ha hecho “de abajo arriba, hablando con los sectores afectados”. Publicaciones, trabajos parlamentarios, conferencias, artículos y espacios en medios de comunicación y más de 350 reuniones forman parte de esos trabajos. Considera que es señal de sociedad moderna la “soberanía” del tiempo. Y que “no es verdad que el tiempo sea escaso, se puede utilizar peor o mejor. También es incierta la idea de la aceleración, vivimos tiempos más complejos y con más interacciones y eso da la impresión de aceleración”

"Gestionar el tiempo es gestionar la vida"

Màrius Serra, autor del libro D’on trec el temps, ha intervenido para explicar su experiencia personal respecto a la gestión propia del tiempo. “Soy fan de la reforma horaria. Soy trabajador autónomo desde hace 30 años”, ha explicado, tras referirse a su experiencia en Inglaterra, donde la gestión del ocio también forma parte de una cultura en la que se cena, se va de concierto, se vuelve en Metro a casa y a horas tempranas de la madrugada. “No es solo una cuestión laboral, sino integral”, ha dicho el escritor.

“La vida es tiempo, la gestión del tiempo es la gestión de la vida, no es algo especializado de un sector. No hay nada más transversal que el tiempo. La vida es algo que hay entre dos hechos trascendentes: el nacimiento y la muerte. Nos ocupamos demasiado en cómo invertimos nuestro dinero, pero no cómo invertimos nuestro tiempo”, según Serra, para quien está “sobrevalorado” llegar tarde a casa.

Serra ha desmontado el mito de la “felicidad mediterránea” consistente en comer a las cinco de la tarde, pues ha recordado que esos horarios no funcionan en Italia, por poner un ejemplo del sur de Europa.

El diputado de Junts pel Sí e impulsor del proyecto, Fabian Mohedano, ha recordado en este sentido la reforma horaria siempre ha reivindicado los horarios de Grecia, Italia o Portugal. También ha subrayado el impacto en el ámbito sanitario y, por tanto, económico. Y ha advertido de que en las clases populares sí que existe una rigidez de horarios que impide gestionar el propio tiempo.

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