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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado / EFE

Casado salvará a Sánchez sólo si llega a un acuerdo con Ciudadanos

El PP espera el desenlace de las negociaciones entre el PSOE y ERC con la idea de abstenerse en el último minuto si se constituye un Gobierno “socioliberal”

29.11.2019 00:00 h.
6 min

El PP tiene claro qué es lo que más le gustaría. El entorno de Pablo Casado desea esperar el desenlace de las negociaciones entre Pedro Sánchez y sus socios de la moción de censura, y, especialmente, con Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Sólo si Sánchez fracasa en ese intento y busca el apoyo de Ciudadanos, en el último instante, y para evitar unas terceras elecciones, el PP salvará al líder del PSOE. Las fuentes consultadas señalan que el partido no se podría oponer a un Gobierno “socioliberal”, y facilitaría la investidura, con una abstención y la aprobación de unos presupuestos.

Casado tiene claro que el PP estaría, en ese caso, al lado del Gobierno del PSOE. Pero no hay otras posibilidades. No hay más combinaciones posibles porque, en realidad, lo que busca el PP es quedarse en la oposición, frente a un Ejecutivo de Sánchez con Unidas Podemos y secundado por Esquerra y el PNV, y esperar a que caiga a mitad de legislatura.

El PP anima a Ciudadanos

Aunque en el PP el miedo a Vox se mantiene, y existen grandes dudas sobre qué hacer en el Congreso respecto al Gobierno --llegar a pactos de Estado, como ha defendido Pablo Casado-- las filas se están reorganizando para hacerse fuertes en la oposición y esperar un “fracaso” de Sánchez. No hay dudas sobre ello, porque lo que pretende el líder del PSOE, a juicio de los dirigentes consultados, no resultará. Las contradicciones son “evidentes y flagrantes” y la situación en Cataluña no mejorará. Al revés. Esa es la composición de lugar de los estrategas de Pablo Casado.

¿Pero puede haber un plan B en el último segundo? El PP intenta que Ciudadanos mueva ficha, que se ofrezca a Pedro Sánchez, porque tampoco le queda otra posibilidad. Ha habido contactos con la dirección --en precario-- de Cs, que encabeza Inés Arrimadas, para que sus diez diputados tomen una decisión. El PSOE tampoco ha descartado por completo esa opción. Pero aquí hay una diferencia decisiva. Lo que pretenden los socialistas, si la opción con Esquerra falla --este jueves se produjo la primera reunión con una delegación de los republicanos en el Congreso-- es convencer a Ciudadanos para que dé apoyo a un Gobierno del PSOE con Unidas Podemos.

¿Puede Arrimadas hace un 'Manuel Valls'?

Llegados a este punto, y tras la decisión rápida de Sánchez de suscribir un acuerdo con Pablo Iglesias, que han ratificado ya las bases de ambos partidos, el PSOE no puede deshacer un pacto que abrazan sus militantes, y se entiende que también sus votantes. En ese caso, se le pediría a Arrimadas que ejerciera un “Manuel Valls”. Es decir, la misma apuesta que realizó el exprimer ministro francés y concejal en el Ayuntamiento de Barcelona cuando votó en la capital catalana a favor de la alcaldesa Ada Colau, de los Comuns, aliada con Podemos, en detrimento del alcaldable de Esquerra Republicana, Ernest Maragall. Ciudanos no quiso jugar aquella carta, y el grupo municipal se rompió en dos, pero Valls exhibe ahora una y otra vez que él impidió un alcalde de Barcelona independentista.

Lo que pide el PP, sin embargo, es que Sánchez reinicie el camino. Que suscriba un acuerdo con la formación de Arrimadas, y que con esos votos --120 del PSOE más los diez de Ciudadanos--, intente gobernar sabiendo que el PP facilitará las cosas. En caso contrario, nuevas elecciones. O que insista con su plan A, que establezca una mesa de partidos, como le exige Esquerra, y gobierne con esa decisión detrás: con el apoyo implícito y explícito del independentismo, con un partido cuyo líder, Oriol Junqueras, ha sido sentenciado por el Tribunal Supremo a 13 años de cárcel por el caso del 1-O.

Con Vox, pero sin Vox

¿Hay cinismo por parte de la dirección del PP? Sus dirigentes lo niegan. Lo que señalan es que no podrán apoyar a Pedro Sánchez en ninguna otra circunstancia. Sufren el aliento de Vox, y no pueden contemporizar. Por eso, porque no pueden tener en contra a la formación de Santiago Abascal --aunque existe un rechazo creciente entre la dirección popular-- no han aceptado el acuerdo que les brindó el PSOE para que Vox no esté presente en la Mesa del Congreso, que se constituirá el martes 3 de diciembre.

Sin Vox, pero con Vox, con Sánchez, pero sólo si gobierna con Ciudadanos. Y a esperar la decisión del líder del PSOE. El PP tiene ahora claras sus opciones, con la vista puesta en dos años, a no ser que todo quede paralizado, con una legislatura muerta antes de nacer y se llame, de nuevo, a los españoles a votar.