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El presidente del PP, Pablo Casado, en un acto de campaña para el 14F / EFE

Casado quiere “gobernar en Cataluña” con la oferta de eliminar los impuestos propios

Alejandro Fernández (PP) señala que se debe forzar al PSC a un cambio “real” en la comunidad, que no pase por un acuerdo con ERC

6 min

Reivindicar el centro, en España y en Cataluña, lejos de los extremismos de la “izquierda populista, del nacionalismo y de la derecha populista”. El PP quiere jugar fuerte en Cataluña, con una campaña enfocada para que el PSC, si tiene opciones de gobernar, se vea forzado a optar por un apoyo de los populares, algo que lo aleje de un acuerdo con ERC. El presidente del PP, Pablo Casado, que lleva semanas visitando Cataluña, desea recuperar, según señaló en el primer acto de campaña, la “Cataluña grande en la España grande, como decía Cambó”. Y para ello el partido ofrece diferentes propuestas, que pasan por un descenso de los impuestos y la “eliminación”, incluso, de los 15 tributos propios de la Generalitat.

Ese ha sido el mensaje del PP, que tiene como candidato a presidir la Generalitat a Alejandro Fernández. El objetivo es superar un resultado que fue muy pobre en 2017, cuando obtuvo únicamente cuatro diputados. Ahora, con la sombra de Vox, como sucede en el resto de España, tanto Casado como Fernández se ven capaces de darle la vuelta a todas las encuestas y obtener un grupo parlamentario sólido que pueda permitir un vuelco en la Generalitat.

Atenazado por "dos populismos"

¿Cómo? Aunque las pullas de los dos dirigentes del PP se centraron en Salvador Illa, el candidato del PSC que sigue subiendo en los sondeos, los populares son conscientes de que el exministro de Sanidad es el único candidato que puede ganar al conjunto de fuerzas independentistas, y que podría ser próximo presidente de la Generalitat. En esa operación, si llega la oportunidad, estará el PP catalán, pero con reclamaciones claras, que pasan por un modelo centrado en la “cooperación público-privada” y por el descenso, para empezar, “del 3% en el IRPF autonómico que sufren los catalanes”.

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El candidato del PP a la Generalitat, Alejandro Fernández

La situación para el PP es complicada. Casado, pese a ese ofrecimiento --sin explicitarlo--, cargó contra el Gobierno de Pedro Sánchez con el anuncio de que acudirá a la Junta Electoral Central para denunciar la toma de posesión de los dos nuevos ministros: Miquel Iceta y Carolina Darias, por hacer, a su juicio, “propaganda de Salvador Illa”.

La intención de Casado es hacer ver al electorado centrista catalán --desaparecido en combate en los últimos ocho años de proceso independentista-- que el PP se ha visto golpeado por dos extremismos: el de los populistas de izquierda, junto al nacionalismo y el populismo de derechas, ejemplificado en Vox. Partido que este jueves permitió, con su abstención, que saliera adelante el decreto ley del Gobierno sobre los fondos europeos.

Eliminar Sucesiones y Donaciones

Alejandro Fernández conoce bien a Salvador Illa porque con él --en calidad de secretario de organización del PSC-- negoció que los socialistas apoyaran a los candidatos del PP vencedores en las elecciones municipales de Badalona y Castelldefels. En su opinión, cree que el socialista se decantará ahora por ERC. Y eso es lo que desea impedir el PP catalán “a través de unos buenos resultados electorales”.

Casado recuperó el discurso más económico del PP, el que le ha hecho ganar elecciones, según los populares. Con los datos de la EPA, y con un paro en ascenso, el presidente del PP insistió en que el crecimiento de Cataluña depende de las políticas económicas que defiende su partido. “Menos impuestos, bajada de tributos como el tramo autonómico del IRPF y supresión del impuesto de Sucesiones y Donaciones”. Se trató de toda una defensa de las políticas que había defendido, en su día, CiU, hoy desaparecida y con distintas fuerzas políticas que se reparten sus despojos.

Los acuerdos fructíferos con CiU

De hecho, Casado reivindicó los acuerdos del PP con CiU, sin nombrarlos, pero que permitieron, con el pacto del Majestic, la ampliación del Puerto y del Aeropuerto de Barcelona y otras inversiones en infraestructuras. También se mostró dispuesto a “poner en marcha un nuevo modelo de financiación para que Cataluña pueda contar con los recursos públicos que necesita”.

Fue la recuperación de un discurso centrista y liberal que nadie, en estos momentos, reivindica en Cataluña, con la idea de que el PP catalán pueda jugar un papel determinante en el Parlament. Y a la espera de que el PSC pueda tener, realmente, opciones reales para gobernar la Generalitat.