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Casado defiende una gran reforma fiscal en Cataluña ante los empresarios, pero rechaza los indultos

El líder del PP propone la supresión de los 15 tributos propios y la rebaja del tramo autonómico del IRPF, y advierte de que el perdón a los independentistas generará frustración

7 min

El presidente del PP, Pablo Casado, ha coincidido con los empresarios en la necesidad de una rebaja fiscal que en Cataluña, ha dicho, pasaría por una gran reforma consistente en suprimir los 15 impuestos propios y reducir el tramo del IRPF autonómico, que convertiría esta comunidad en el Silicon Valley del sur de Europa. Sin embargo, el popular ha rechazado los indultos a los independentistas, medida que los responsables del Círculo de Economía han defendido como parte de la solución al conflicto secesionista.

Casado ha abierto las ponencias sobre los retos de la economía española, en presencia de la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que también interviene en las jornadas del Círculo.

Gual, contra la "cronificación" del conflicto

Jordi Gual, vicepresidente del Círculo de Economía, ha presentado al popular y se ha referido a la incertidumbre económica y social acentuada por el Covid, tras destacar el período fértil de la Transición, con la integración europea y la estabilidad institucional. “Pero esa situación lleva años estancada, debido al cansancio y la crisis política y territorial. Desde el Círculo no nos resignamos, apoyamos políticas públicas, cambios institucionales que promuevan el progreso de las empresas, su adaptación a un entorno internacional cada vez más exigente”, ha dicho Gual.

También se ha referido a las relaciones entre Cataluña y España, y los indultos. “La cronificación del conflicto es muy negativa para Cataluña y España, aunque sea electoralmente rentable. Es probable que los indultos no resuelvan el problema, pero son parte de la solución. No debe verse concesiones vergonzosas. No es cierto que Cataluña esté dividida por la mitad, entre independentistas y los constitucionalistas. La dinámica de los partidos nos ha traído hasta aquí, pero la realidad está muy alejada del todo o nada. Debe haber un diálogo transaccional en el que algún momento salgan soluciones políticas, en la línea de la compatibilidad y la armonía de la que hablaba hace un siglo Cambó”. Gual ha destacado la importancia de los consensos y el coraje de tomar decisiones.

No opina así Casado: “Cataluña no tiene un problema de democracia, sino de cumplimiento de la ley. La Constitución es muy catalana, tuvo dos ponentes catalanes. El Estatut es una ley que todos queremos que se cumpla. No podemos aceptar que se hable de la justicia o la ley como venganza o castigo. No se puede decir que la ruptura de la unidad de España es concordia”.

"Indultos sin arrepentimiento"

“Se habla de indultos sin arrepentimiento y se amenaza con la reincidencia, y con los tribunales en contra. Mi pregunta es si no generará más frustración en el futuro. Si serán esfuerzos inútiles si luego se pide la amnistía y la autodeterminación. ¿Quién tiene derecho a decidir, por qué y para qué? Dicen que Cataluña tiene derecho a decidir sobre el futuro de la unidad. ¿Quién es catalán? ¿Quien tiene apellidos?, ¿quien ha nacido aquí? ¿Qué es lo que se decide? ¿Si Cataluña no será parte del Estado o que Barcelona no será parte de Cataluña o Badalona, parte de la provincia? ¿Un mayor autogobierno permitirá que medio millón de catalanes no esté en el paro?, ¿que no haya fugas de empresas?”

“En Cataluña no hay un problema que no se haya votado –ha añadido--. Nadie está en contra de Cataluña. Hay una alternativa que pasa por ocuparnos de los problemas reales, trabajando juntos y en la misma dirección”. Casado ha advertido de que no hay democracia sin ley, porque lo contrario “es propio de regímenes totalitarios. No es una cuestión de ir contra Cataluña, sino a favor de todos los catalanes”.

Desaceleración

En materia económica, el dirigente popular ha explicado: “Acabamos de salir de una crisis económica y nos hemos encontrado con una desaceleración previa a la pandemia que nos impide cumplir con los compromisos con la UE.

España necesita un plan de choque por la competitividad, no retrasar más las reformas fiscales para que las empresas puedan crecer”. Un plan fiscal, ha dicho, que “suprimirá el impuesto de patrimonio, sucesiones y donaciones, que provoca que no vengan empresarios a ciudades tan maravillosas como Barcelona. Un plan fiscal en la línea de lo que ha hecho Portugal, para reducir la burocracia, una ley de crecimiento para quitar trabas fiscales. Apostamos por una flexibilidad laboral, fomentar la mochila austriaca para reducir el paro en la juventud, que alcanza el 40%”.

La industria, según Casado, es otro de los ámbitos prioritarios para su partido. “El precio de la luz y los hidrocarburos nos debería hacer pensar, lastra la competitividad”.

Plan de choque

El líder del PP ha explicado sus propuestas para Cataluña, que pasan por un plan de choque para salir de la parálisis y la pérdida de competitividad. “Proponemos un nuevo modelo de financiación y una reforma fiscal específica para Cataluña, con la supresión de los 15 tributos propios y la rebaja del tramo autonómico del IRPF”, ha explicado.

En materia de infraestructuras, ha apoyado explícitamente la ampliación del aeropuerto de El Prat, el Corredor Mediterráneo y la mejora de Rodalies. También el proyecto del Hermitage y ha arremetido contra la “demonización” del turismo.

Asegura que Cataluña puede ser el “Silicon Valley del sur de Europa. Tiene todas las condiciones para serlo, con una reforma fiscal adecuada”.