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El líder del PP, Pablo Casado, tras el comité de dirección de su partido / EP

Casado arrastra a Sánchez a que España sea ‘rescatada’ con el MEDE

El líder del PP reclama al Gobierno que adopte medidas y que no se escude en que la Unión Europea no quiere mutualizar la deuda

7 min

El PP no desea desaprovechar la ocasión. Si el PSOE insistió en la crisis de 2008 en que Mariano Rajoy no había podido evitar el “rescate financiero”, con la ayuda a los bancos, y el programa de reformas que pedía el MEDE, ahora el PP está en una posición similar: España debería aceptar la ayuda del MEDE, que “comporta condiciones”, y tomar medidas de inmediato, sin escudarse en que la Unión Europea no quiere mutualizar la deuda. Palabras de Pablo Casado.

El Gobierno no tiene ninguna intención de pedir esa ayuda al MEDE de inmediato, pero tampoco renuncia a ello. Desde 2008 hasta ahora las cosas han cambiado, y no sólo por la naturaleza distinta de esta crisis producto de una pandemia por un virus. El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) no implica el control de los llamados “hombres de negro” --la Comisión Europea reconoció el error de forzar demasiado las cosas con casos como el de Grecia-- y no implica condicionalidad a pesar de las afirmaciones del líder de PP, Pablo Casado, quien señaló este lunes que se trata de una fórmula de asistencia que “conlleva condicionalidad” y que lleva “por definición” la obligatoriedad de cumplir con las reglas de estabilidad.

El presidente Pedro Sánchez, en la sesión de control en el Congreso / EP
El presidente Pedro Sánchez, en la sesión de control en el Congreso / EP

Hasta 22.000 millones de euros

¿Qué ocurre? El PP desea arrastrar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hacia ese rescate, aunque el entorno de Casado señala que no se utilizará en ningún caso políticamente. Pero eso está latente: el PP quiere hacerle probar al PSOE la misma medicina que tomó Rajoy en 2008.

Los expertos consideran que acogerse al MEDE podría comportar perjuicios, pero no por las razones que indica Casado. En caso de un posible impago o de problemas para pagar los intereses del dinero prestado, eso implicaría a otros inversores que pudieran desconfiar de la deuda española. Pero el rechazo por ahora del Ejecutivo español se debe a otras circunstancias. El analista del Real Instituto Elcano, Miguel Ortega, pide al Gobierno un plan ambicioso para transformar la economía, de forma activa, sin que lo tenga que pedir nadie como contraposición. En el caso del MEDE se podrían captar hasta 22.000 millones de euros, que están condicionados, pero sólo para que se destinen a cuestiones sanitarias. No se trata de un dinero a cambio de recortes sociales o de subidas de impuestos. Lo que se pide es que se use para fines sanitarios.

Buena colocación de deuda

Los reducidos tipos de interés que se ofrecen, inferiores a los del mercado, llevarían a España a ahorrar unos 2.000 millones de euros en diez años, una cifra importante, pero no decisiva en estos momentos, en los que el Tesoro sigue colocando deuda con facilidad, y con una cuestión importante, y es que ha logrado que el grueso de esa deuda se alargue a medio plazo, o en palabras de Ortega “la maduración de la deuda española se ha alargado hasta los siete años”. Es decir, el Gobierno español, gracias a la política del Tesoro y a las compras del BCE, puede mantener el ritmo de colocación de deuda, hasta el punto de que ya ha conseguido financiar el 55% de lo previsto para este año, incluidos los 100.000 millones adicionales que ha anotado como necesarios para hacer frente a todos los pagos que supone la pandemia del coronavirus.

Pablo Casado, el líder del PP y jefe de la oposición, en su intervención en el Congreso / EP
Pablo Casado, líder del PP y jefe de la oposición, en una intervención en el Congreso / EP

En esa situación, ¿qué pretende el PP? Pablo Casado insiste en que el Gobierno de Sánchez se la juega y debería pedir los fondos del MEDE y todo lo que precise, con la advertencia de que tanto la Comisión Europea como el BCE y el FMI están “muy pendientes” de las decisiones económicas que adopte el Ejecutivo, entre ellas la anunciada derogación de la reforma laboral, como se aprobó la semana pasada tras ese acuerdo entre el PSOE, Unidas Podemos y Bildu.

La utilización política

Casado quiso esconder el golpe, al insistir en que “ahora es posible evitar el rescate”. Según el líder del PP, “es necesario un plan económico de choque”, que pueda permitir la quiebra de las empresas y facilite la vuelta de las inversiones extranjeras. “Si no, en dos meses volveremos a decir a Sánchez que es que somos muy malos porque no mutualizamos el coste del rescate”, insistiendo en que “por desgracia” esos avisos del PP también se ofrecieron en 1996 y en 2011.

Sin embargo, la propia Comisión Europea no entiende como “rescate” ninguna de las ayudas que se puedan solicitar al MEDE. Otra cosa es la interpretación y el discurso político que se quiera realizar a partir de ello. Y el PP lo tiene claro: España pedirá un rescate y la oposición recordará que el Gobierno español de Pedro Sánchez tuvo que pedir ese rescate.