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Carles Puigdemont (d), conversa con el exalcalde de Barcelona, Xavier Trias (2i), y el exconsejero de Interior Joaquin Forn (i), en una imagen de archivo / EFE

La candidatura de Forn no despeja el lío convergente

PDeCAT no aclara qué consecuencias tendrá la creación de La Crida en la confección de una candidatura por Barcelona, pero exige un puesto destacado para Munté

24.01.2019 00:00 h.
3 min

"Debe ser una candidatura transversal en la que ambos nos sintamos cómodos". Lo dice David Bonvehí, presidente de PDeCAT, en referencia a la cohabitación de esta formación con La Crida, el movimiento creado por Carles Puigdemont y sus fieles irredentos. Se refería también a la necesaria inclusión de Neus Munté en la lista encabezada por Joaquim Forn, que ayer hizo oficial su aspiración a ser alcalde de Barcelona. Forn, como se sabe, está en prisión preventiva a la espera de juicio por el 1-O, mientras que Munté también forma parte de PDeCAT. Transversalidad, de momento, no hay en esa lista, máximo exponente del lío convergente existente en la Ciudad Condal.

Forn ha despejado dudas sobre una candidatura llamada a presentarse con las siglas Junts per Catalunya, aunque nada está confirmado. Lo que sí quedó claro ayer fue el distanciamiento --cada vez mayor-- entre PDeCAT y La Crida, que este sábado celebra su congreso fundacional. Bonvehí acudirá a ese cónclave como invitado, no como futuro miembro de ese movimiento que se nutre del tirón que todavía tiene Puigdemont. "Todavía no sabemos qué será La Crida", dijo en referencia a si, de momento, funcionará como asociación (lo cual facilitaría esas relaciones con PDeCAT) o como partido político.

Talegón, elemento distorsionador

Hasta ahora ha trascendido la apuesta de Puigdemont por Elsa Artadi, actual consejera de Presidencia, como número dos de la lista de Forn, lo que la convierte en alcaldable de facto, dada la situación judicial del exconsejero. A partir de ahí, comienza en verdadero lío. Forn y PDeCAT quieren a Munté de número tres, pero Puigdemont pensó primero en Beatriz Talegón, tertuliana y exmilitante del PSOE, que ahora ha sido propuesta para las elecciones europeas por el expresidente.

Talegón se ha convertido en un elemento distorsionador, tanto internamente (pues un sector de JxCat daba por hecho su inclusión en las listas municipales) como en la mal avenida relación entre la guardia pretoriana de Puigdemont y ERC. La visita que, la semana pasada, hizo Talegón a Oriol Junqueras en la carcel de Lledoners disparó los rumores sobre una supuesta oferta republicana, que este partido desmiente con rotundidad.

El periplo de Munté

La posibilidad de que Talegón formara parte de la candidatura de Forn no gustó nada a PDeCAT ni a determinados dirigentes de JxCat. Los neoconvergentes no quieren ver a Munté, que ganó las primarias para ser alcaldable, quede relegada a puestos inferiores.

Tampoco la quiere Ferran Mascarell, que también se ha postulado como candidato. El exconsejero socialista es miembro de La Crida, pero rechaza ser el número cuatro de la lista.

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