Menú Buscar
La 'consellera' de la Presidencia, Meritxell Budó, durante un pleno de control al Govern de la Generalitat / EP

Budó echa balones fuera con la personación de la Generalitat como acusación del 'caso 3%'

​La 'consellera' de Presidencia y portavoz aguanta el pulso de ERC, pero matiza que primero hay que certificar que se ha perjudicado a los ciudadanos

4 min

La consellera de la Presidencia, Meritxell Budó (JxCat), avala que el Govern se persone en el caso del 3% (sobre la financiación irregular de la extinta CDC, el embrión del PDECat y JxCat) siempre y cuando sus servicios jurídicos alcancen la conclusión de que hubo "algún perjuicio para la Generalitat".

Es decir, aguanta el pulso de ERC, su socio de gobierno en la Generalitat, pero echa balones fuera al respecto. Lo ha dicho en una entrevista en RNE un día después de que el vicepresidente catalán, el republicano Pere Aragonès, anunciase que la Generalitat debería personarse como acusación particular en la causa a fin de recuperar "hasta el último euro" de dinero público supuestamente desviado para la financiación de Convergència.

Solo si se demuestra perjuicio

En este escenario, Meritxell Budó ha puntualizado que "en este caso no hay malversación de fondos públicos", aunque ha añadido que los servicios jurídicos "van a estudiar el auto de conclusión del sumario para saber si ha habido algún perjuicio para la Generalitat".

En caso de que la conclusión a la que lleguen sea que "sí", Budó ha deslizado que tienen "la obligación de defender los intereses de la Generalitat". Por lo tanto, la posibilidad de personarse en la causa "es una opción" que el Govern "valorará en su momento sobre una base jurídica". 

Critica el pacto entre Sánchez y Urkullu

En la misma entrevista, la consellera de la Presidencia ha criticado el pacto del Gobierno con el lendakari, Iñigo Urkullu, sobre la senda de déficit: "No podemos permitir que haya comunidades de primera y de segunda". Acuerdo por el que Urkullu finalmente asistió a la conferencia de presidentes celebrada en La Rioja, dejando al president de la Generalitat, Quim Torra, como el único que no acudió. Un encuentro que consistió en hacerse "una foto, pero poco más", ha valorado Budó.

El Ejecutivo acordó con el Gobierno vasco un objetivo de déficit del 2,6% del PIB para Euskadi este año tras hacer una valoración del impacto de la disminución de los ingresos por impuestos a consecuencia de la caída de la actividad económica por la pandemia del coronavirus.

Quiere un concierto económico catalán

Con este acuerdo, Budó ha protestado por "las ventajas de tener el poder de recaudar los impuestos y poder negociar bilateralmente con el Estado español", como puede hacer Urkullu "a diferencia de Cataluña" gracias al concierto económico vasco.

Para la portavoz del Govern "sería muy importante" que se permitiese también a Cataluña "incrementar el objetivo de déficit" y que los ayuntamientos pudiesen destinar su "superávit" a hacer frente a los gastos ocasionados por el Covid-19.