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Pedro Sánchez, durante la inauguración del 'Spain Summit', organizado por 'The Economist' / EFE

Bruselas y el independentismo dejan a Sánchez con un pie en el adelanto electoral

La Comisión Europea ve riesgos en el presupuesto para el próximo año, lo que se une a las dificultades internas de Sánchez para seguir en el Gobierno

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En pocos días Pedro Sánchez ha comprobado las dificultades de su mandato. La Comisión Europea ve complicaciones serias en el presupuesto que el Gobierno ha elaborado para el próximo año, y considera que existe un riesgo de desviación de los objetivos de déficit y de reducción de la deuda pública. Ello complica las cosas al jefe del Ejecutivo en su idea de sacar adelante las cuentas de 2019, a pesar de que tampoco tiene el apoyo parlamentario necesario. Eso se une, y está conectado, a las dificultades que le plantea el independentismo, tras una bronca este miércoles entre el ministro Josep Borrell y el diputado de ERC, Gabriel Rufián.

Aunque la Comisión Europea no trata igual a España que a Italia y no le devuelve los presupuestos, sí que pone en duda las medidas que se han plasmado en las cuentas para reducir el déficit y la deuda públicas. Primero pidió más información para saber cómo se podía aumentar el capítulo de ingresos, que pasa por un aumento de impuestos. Ahora, señala que los ajustes para atajar el déficit no aparecen, o no son lo suficientemente creíbles.

Nadia Calviño, ministra de Economía y Hacienda, en una imagen de archivo / EFE

La ministra de Economía, Nadia Calviño

Las cuentas de Calviño

La Comisión considera que el déficit seguirá por encima del 2,2%, que es el límite que autorizan los ministros de finanzas de la zona euro, cuando la ministra de Economía, Nadia Calviño, comunicó que se llegaría, este año, a un déficit del 2,7% del PIB.

La nueva advertencia complica de forma severa los planes de Pedro Sánchez para sacar adelante las cuentas de 2019. Ya lo tenía difícil, porque los partidos independentistas han dejado claro que no aprobarán los presupuestos. Con ello, y tras la bronca de este miércoles, entre el ministro Josep Borrell y el diputado de ERC, Gabriel Rufián, que ha comportado la expulsión del Congreso del republicano, Sánchez se ve empujado a pensar ya en el adelanto electoral.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, en una imagen de archivo / EFE

El presidente Pedro Sánchez

Medidas antes de convocar

De hecho, el Gobierno está en esa fase. Necesita unos meses para poder aprobar, a través de decretos leyes, algunas medidas que constaten el giro social que pretende defender el PSOE, como el aumento del salario mínimo, y otras de carácter político-simbólico, como la exhumación de cadáver de Franco.

Prueba de ello, es que se plantea el 26 de mayo como posible fecha electoral, con la coincidencia de las elecciones generales con las municipales y europeas.