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Boya testifica ante el Tribunal Supremo

Boya discutió con Jordi Sánchez por querer desconvocar la protesta ante el Departamento de Economía

La dirigente de la CUP confirma que los activistas de la ANC y Òmnium Cultural guiaban a la masa el 20 de septiembre de 2017

4 min

La dirigente de la CUP, Mireia Boya, investigada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por su presunta implicación en el 1-O, ha asegurado este lunes ante el Tribunal Supremo que se opuso a desconvocar la protesta ante el Departamento de Economía el pasado 20 de septiembre de 2017 tal y como propuso Jordi Sánchez. "No éramos nadie para desconvocar a la gente que libremente se estaba manifestando. Discutí con Jordi Sánchez porque estaba convencidísimo que había que desconvocar la manifestación. Tuvimos un pequeño intercambio de palabras porque yo no estaba de acuerdo en desconvocar", ha relatado. 

Boya ha confirmado implícitamente que los activistas al frente de ANC y Òmnium Cultural eran quienes guiaban la protesta, más que el resto de "representantes públicos", como ella misma o sus compañeras de partido Eulàlia Reguant y Gabriela Serra que se hallaban ante el edificio público. Finalmente, solo se avinieron a desconvocar si se les daba una "alternativa" a la gente que protestaba: "La condición que pusimos nosotros a Jordi Sánchez y Cuixart es que solo subiríamos al escenario para desconvocar si dabamos una cita el próximo día para que la gente pudiera expresar ese descontento".

Cambio de tono de la protesta

La dirigente de la formación antisistema también ha amagado con la posibilidad de que la protesta cambiara de tono con el paso de las las horas cuando ha comentado que "la gente joven bebía alcohol y en algún momento podía descontrolarse".

No es la primera testigo que deja entrever que la concentración al frente del Departamento de Economía corría el riesgo de perder el control con el paso de las horas. Aunque Boya ha remarcado el carácter "festivo" y de "pacisifismo" que tuvo la protesta, su testimonio ha querido poner en valor cómo la decisión de Sánchez de desconvocar fue la correcta incluso cuando ella, en esa jornada, se opuso en una primera instancia.

"Con mi peso contribuí a chafar el coche"

Asimismo, tanto Boya como Eulàlia Reguant subieron sobre uno de los coches de la Guardia Civil al considerar que era "un buen atril" para dirigirse a la gente que estaba concentrada y recordarles que debían mantener una actitud pacífica. "Con mi peso contribuí a chafar el capó del coche de la Guardia Civil", ha apostillado.

Boya ha declarado como testigo solicitada por la abogada de Jordi Cuixart, Marina Roig. Los abogados de Sánchez, Jordi Turull y Josep Rull han optado por no hacer preguntas a la testigo. Tampoco las acusaciones.

Ibarretxe, entre el público

El exlehendakari Juan José Ibarretxe se encuentra entre el público que acude este lunes a la sesión del juicio del procés. El exdirigente nacionalista vasco entró en la Sala luciendo una txapela.

Esta semana tan solo hay previstas dos sesiones del juicio, este lunes y el martes, y se seguirá avanzando en la prueba testimonial solicitada por la defensa con la comparecencia, entre otros, de los exmiembros de la Mesa de Parlament que junto a Boya serán juzgados por desobediencia por estos mismos hechos en el TSJC Lluís Corominas, Ramona Barrufet, y Anna Simó, citados el martes. Otros dos exmiembros de la mesa: Lluis Guinó y Joan Josep Nuet han comunicado al tribunal su renuncia a declarar precisamente por esta circunstancia, han informado fuentes del alto tribunal.