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Laura Borràs, posando ante los fotógrafos en la Mesa del Parlament con una camiseta que tenía estampada una frase suya / EFE

Borràs ve una 'conspiración' en su contra y sus fans se concentrarán ante el Parlament

La presidenta del Parlament intenta desacreditar su juicio diciendo ser víctima de "una persecución política" mientras sus seguidores preparan una movilización para presionar al resto de partidos

Ricard López
5 min

Laura Borràs (JxCat) echa mano de teorías conspirativas para intentar desacreditar la apertura de juicio oral en el que se ha visto inmersa por el presunto fraccionamiento de 18 contratos públicos a un amigo cuando dirigía la Institució de les Lletres Catalanes. La presidenta del Parlament insiste en su inocencia y dice ser "víctima de lawfare" y de una "persecución política" contra su persona. 

Paralelamente, sus fans ya se preparan para presionar al resto de formaciones políticas que este jueves a mediodía tienen previsto reclamar su cese en virtud del Reglamento de la Cámara catalana, que establece que los diputados a los que se abre juicio oral por presunta corrupción deben ser suspendidos en sus funciones.

En este contexto, el denominado "grupo de apoyo a Laura Borràs" ha convocado en sus redes sociales una concentración contra la suspensión de la mandataria posconvergente justo delante el Parlament a las 11:30 h del jueves, es decir, justo media hora antes de que se inicie la reunión de la Mesa.

"El fraccionamiento no es delito"

Mientras tanto, Borràs recurrió esta medianoche a un insólito alegato para expresar su rechazo al juicio que pesa sobre ella. En un largo hilo de Twitter, la dirigente de JxCat llega a decir que éste es irregular porque la investigación se inició de forma "prospectiva" --a su juicio, algo "inconstitucional" y prohibido por el ordenamento jurídico--; a relacionar a la jueza Silvia Mejía con Ciudadanos; y a negar "rotundamente que fraccionara contratos", como según ella también hace la instrucción de los Mossos, a pesar de los emails que cruzó con su amigo Isaías Herrero que se aportaron como prueba.

Al mismo tiempo que niega los hechos, Borràs afirma que "el fraccionamiento, pese a todo, no es un delito, sino una irregularidad administrativa, no una causa penal".

Prevaricación y fraude

La presidenta del Parlament sostiene que en el informe de los Mossos éstos negaban tener "elementos suficientes para afirmar que exista algún tipo de irregularidad", tras lo cual el caso se derivó a la Guardia Civil por las filtraciones de la investigación.

Borràs también se queja porque, según ella, esto ha seguido sucediendo: "Siempre he tenido conocimiento de las informaciones judiciales por la prensa antes que por los abogados". Y esgrime para defenderse una serie de declaraciones de rivales políticos --algunos de los cuales ahora reclaman su cese-- que a su entender supuestamente avalan su denuncia de "persecución política".

Entre sus argumentos, la presidenta del Parlament catalán llega a esgrimir que el artículo del Reglamento que la obliga a dejar el cargo se refiere a la "corrupción lucrativa (poner la mano en la caja para lucro personal)", y según ella, "ya ha quedado evidenciado que este no es el caso". En su opinión, esto sería así si se la acusara de malversación. Pero no en las de prevaricación y fraude documental que pesan sobre ella.

'Recado' al resto de partidos

Como colofón a su hilo de Twitter, Borràs (JxCat) lanza una advertencia al resto de partidos --entre ellos ERC y la CUP, que también están por la labor de cumplir el Reglamento del Parlament y cesarla--, a los que se dirige en este tono: "Teniendo en cuenta todas estas circunstancias, espero, deseo y quiero creer que los miembros de la Mesa actuarán como diputados demócratas, respetuosos con los derechos fundamentales y no como jueces o inquisidores y tomarán, en consciencia, la decisión política más ecuánime".