Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Laura Borràs (c), nueva presidenta del Parlament, junto a Eva Granados (d) y Anna Caula (ERC) / PABLO MIRANZO

Borràs blindará el Parlament de la “guerra sucia y antidemocrática del Estado español”

Declaración de principios de la nueva presidenta del Parlament: "Ningún tribunal nos hará renunciar a nuestras ideas"

3 min

Toda una declaración de principios. Laura Borràs ha prometido blindar el Parlament de la “guerra sucia y antidemocrática del Estado español contra Cataluña”.

En su primera intervención como nueva presidenta de la Cámara catalana se ha referido a la “excepcionalidad democrática" que supuso la celebración de unas elecciones "propiciadas por la inhabilitación arbitraria de Quim Torra”, en alusión a la condena del expresidente por desobediencia. Se ha referido al Parlament como “cámara soberana” que defiende “el derecho de los catalanes a decidir” y al “presidente legítimo”, Carles Puigdemont, quien “puede circular por Europa, pero no puede poner los pies en esta democracia española que se dice modélica”. También ha aludido a los “presos represaliados” y a los “exilios” y a la aplicación del artículo 155.

 

 

Laura Borràs presidenta del Parlament de Cataluña / EP

"Anomalía democrática"

Ha mencionado especialmente a Carme Forcadell, expresidenta del Parlament. “Mi objetivo es seguir con su trabajo, ningún tribunal nos hará renunciar a nuestras ideas. Estar encarcelada por dar voz a los anhelos nacionales de nuestro país es una anomalía democrática”.

Se ha comprometido a “blindar el Parlament como institución soberana, libre e independiente. Instrumento político de nuestra libertad política. Como presidenta "defenderé esa Cámara de cualquier injerencia” y de “la guerra sucia y antidemocrática del Estado español".

Más 'procesismo'

"La legislatura que hoy empezamos --ha añadido-- debe marcar un punto de inflexión en el avance hacia la independencia de Cataluña. Porque así lo han querido y decidido más de la mitad de los ciudadanos. Sin embargo, sabemos perfectamente que lo que el Estado español no consigue ganar en las urnas intenta ganar a los tribunales. La judicialización de la política, que España ha convertido en su única respuesta desde hace diez años, es la demostración más grande de impotencia política. Si no hay diálogo, no puede haber política".

Ha confesado que aspiraba a formar parte del Govern y “quizá más confortable”, pero ha augurado que el hemiciclo tendrá un papel muy importante en el camino hacia la independencia de Cataluña.

Considera que el mandato de las elecciones del 14F es "plantar cara a la represión. Legislaremos sobre todo aquello que diga la mayoría. Les invito a no poner límites a la democracia".