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Pilar Rahola, José María Ruiz Mateos y Gabriel Rufián.

¿Pilar Rufián o Gabriel Rahola?

ERC manda a Rufián al Congreso a reeditar la 'era Rahola'

19.12.2015 00:00 h.
4 min

Rufián está llenando de satisfacción a todos los detractores de Esquerra, del procés y de los que cuelgan ‘esteladas’ en la vía pública. Es un personaje tan peculiar que muchos malvados unionistas-quintacolumnistas se preguntan si el regalo de Reyes ha venido anticipado estas Navidades al 20-D. Si el bueno de Gabriel es lo mejor que tiene el partido en alza de la revolución de las sonrisas, es que el suflé no es que haya bajado, es que se ha incinerado.

El candidato del que no queda claro si lo despidieron del trabajo, si se fue voluntariamente para dedicarse en cuerpo y alma a la libertad del pueblo oprimido o si fue abducido por una nave extraterrestre y de ahí su baja laboral, forma parte de unos de los tridentes mágicos de la política mundial e interplanetaria: el trío de la “R”, en el que acompaña al ya desaparecido José María Ruiz-Mateos y a la incombustible y reinventada Pilar Rahola.

¡Qué te pego leche!

Si hubo un candidato famoso por imitar al mítico Mike Tyson, y que gracias a sus habilidades pugilísticas hizo una carrera política de cierto recorrido, ese fue José María Ruiz Mateos. Su “qué te pego leche” al ex Ministro Miguel Boyer y su desparpajo a la hora de disfrazarse de Superman o de lagarterana le sirvieron para conseguir un par de escaños en el Parlamento Europeo.

A Rufián también se le presupone cierta habilidad pugilística. No al nivel de Tyson, más bien estaría a la altura de Andrés Pajarés en el añorado film ‘Yo hice a Roque III’, ya que presuntamente se le acusa de haber dado unos cuantos presuntos guantazos en una no tan presunta asamblea de Súmate que acabó como el rosario de la Aurora. Sea o no cierta su tendencia a repartir leña esa imagen de puro macho le puede conseguir una cuantas adhesiones entre los moradores de las tabernas más sórdidas de la zona portuaria.

La edad de oro de ERC

De otro monstruo de la política catalana y mundial ha adquirido tres virtudes muy valiosas para la política: el no callarse nunca, opinar de todo aunque no se tenga ni pajolera idea y no dar jamás la razón a nadie. Rufián es Pilar Rahola encarnada en un tipo con barba. Es la versión con aparato genital masculino de la tertuliana total, la ‘opinadora’ sin complejos. Es Pilar Rufián o Gabriel Rahola. Un “el-ella” ideal, con lo peor de ambos sexos. Un experimento de laboratorio que haría salivar al Doctor Jekyll.

Rufián es la prueba que en Esquerra añoran a Rahola. La buena de Pilar hizo “pedagogía” del independentismo en los foros más prestigiosos de Madrid. Solo le faltó predicar sus virtudes ante la Mama Chicho y las Cacao Maravillao, el resto de platós los visitó con tenacidad. La época de la hoy todopoderosa columnista de los Godó como diputada de ERC en el Congreso fue la era dorada de esta formación en la capital. Nunca se habló tanto de ellos en los medios nacionales.

Con Rufián volverán esos días de gloria. Participando como tronista en ‘Mujeres, hombres y viceversa’, practicando el ‘edredoning’ en ‘Gran Hermano’, o devorando escorpiones a la brasa en ‘Supervivientes’ este hombre hará apología de la secesión entre las masas de televidentes adictas a estos programas. ¿Qué es imposible ganar un referéndum por la independencia si votan todos los españoles? Con Gabriel todo es posible. Es el plan maestro de Junqueras. ¿Artur Mas astuto? Un aprendiz al lado del Gran Oriol.